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La serie de Chris Chibnall pierde fuerza tras una primera temporada absorbente y la sombra irregular de su adaptación norteamericana
La serie de Chris Chibnall pierde fuerza tras una primera temporada absorbente y la sombra irregular de su adaptación norteamericana
La tendencia va in crescendo para los próximos años, pero tampoco es una cosa novedosa de este siglo, sino que desde hace muchos años los directores de cine han trabajado en la televisión con más o menos éxito
El arpegio formado por Jason Schwartzman, Roman Coppola y el excepcional elenco van a 'niente' en una serie que promete más de lo que acaba dando
Vince Gilligan no es un simple creador de series de televisión: es el dueño de esa mente tan perversa y astuta que ha sido capaz de hacer que le cogiéramos cariño a Walter White y temiéramos a Heisenberg y que hará que nos debatamos constantemente entre la solidaridad y la estupefacción en el camino que llevará a Jimmy McGill a convertirse en Saul Goodman.
Ni al técnico de Telefónica, ni al repartidor de Telepizza, ni siquiera al kebabdepolloamigo —que recientemente has descubierto que tiene servicio a domicilio— esperarías con más impaciencia
Es el momento de preparar las maletas para viajar a Belice y descubrir los inicios del abogado más cachondo e hijo de puta de la televisión
¿Si Urquhart y Underwood hubieran coincidido en el mismo Parlamento (lo que es peor, en el mismo partido) quién hubiera destruido a quién?
Nos gusta y nos cae bien, pero a la vez es un cabrón. Nos repatea que se líe con toda mujer que se cruce en su camino pero a la vez deseamos que se enamore de nosotras
Tenían 12 años, eran japoneses y de dibujos animados... pero son el mejor equipo de fútbol jamás concebido.
Todo puede pasar en el mundo de las citas online
"Por mucho que disparemos contra el gallo, no por eso dejará de amanecer", le dijo un oriental a otro. Y pum, aún así probó fortuna.
Una soap opera de, por y para negros, reflejando su cultura musical (el hip hop), escaneando clichés (la conexión de música con droga, violencia y crimen) y planteando fórmulas propias del género
El buen rollo ha perdido la batalla: traumas, rencores y rencillas son la norma en los clanes de la pequeña pantalla
El 2014 empezó con el éxito de True Detective y acabó con el de P’tit Quinquin, miniserie de cuatro episodios firmada por Bruno Dumont y considerada la mejor película del año por Cahiers du Cinéma. Ambas con premisas similares, pero aproximaciones opuestas.
El mismo pueblo. La misma casa. El mismo clima. Su marido. Lo único que sigue cambiando es el cuerpo de Olive. Y una depresión congénita que la mantiene lúcida ante la ingenuidad de los que la rodean.