El inmigrante somos nosotros
'Beforeigners'

El inmigrante somos nosotros

'Beforeigners' está disponible en HBO España.

¿Os imagináis que en las costas españolas desembarcaran antepasados nuestros de hace cien, mil y diez mil años? Esta es la premisa de 'Beforeigners', una serie noruega y una ingeniosa metáfora sobre la crisis migratoria.

 

«Venimos al mundo como hermanos y hermanas.
Vayamos pues de la mano, no unos delante de otros.»
William Shakespeare (La comedia de los errores)

 

Bien es sabido el poder metafórico del género fantástico para indagar en temas de actualidad terriblemente incómodos: no es casual que el boom del género de terror cinematográfico (el llamado «terror de la Universal» y otros títulos) coincida con la crisis de la gran depresión de 1929, o que el pánico nuclear y el comunismo fuera la base del nacimiento de la ciencia ficción como género fílmico.

Pero recientemente ya no hace falta tanta sutileza simbólica para ver más claro el objeto de la crítica; un ejemplo serían las múltiples distopías de inicios de milenio, que indagan sobre miedos y desigualdades (fruto de la caída de las torres gemelas, de la grave crisis económica de 2008, o de la nueva revolución feminista), otro ejemplo es el fantástico que se aproxima a la grave crisis fronteriza y migratoria actual, como la hace la serie Beforeigners (Los visitantes).

Creada por Anne Bjørnstad y Eilif Skodvin [1], Beforeigners tiene el honor de ser la primera ficción noruega producida por HBO desde su división Europea, un entorno nórdico que es un factor diferencial de la serie, pues la ficción se empapa del presente y sobre todo del pasado noruego, localizando la acción en su capital, Oslo.

A través de seis capítulos correspondientes a su primera temporada [2], Beforeigners narra la extraña llegada a las costas de Oslo de personas provenientes de otras líneas temporales, concretamente del siglo XIX, de la era vikinga i de la prehistoria, gente de diversidad de edades y oficios que aparecen de repente, tras un estallido de luz, en las aguas de la bahía de Oslofjord.

No será un hecho esporádico. La serie hace una elipsis de 18 años desde la inquietante secuencia inicial de esta primera «llegada» para dejar claro que este flujo migratorio ha sido constante desde los últimos años. Han venido para quedarse, y masificarse.

Y es que, de hecho, donde realmente incide la serie es en la profunda transformación de Oslo desde la llegada de estos «migrantes temporales», y en cómo se ha gestionado la llegada masiva de gentes con lenguas y costumbres diferentes (y, a pesar de todo, ¡todos ellos noruegos!).

La Oslo de Beforeigners es una ciudad con guettos, racismo, exclusión y múltiples conflictos de adaptación, una ciudad heterogénea culturalmente y con una fuerte desigualdad de clases que recuerda, en algunos momentos, ciertos ambientes cyberpunk de ciudades caóticas, sucias y desorganizadas, de tribus diversas (prehistóricos, vikingos, decimonónicos) que (sobre)viven en una ciudad hostil que no los comprende.

Los problemas de la inmigración son, en el fondo, problemas de clases, de pura dinámica capitalista

Este potente contexto servirá de base a una trama policial protagonizada por Lars (Nicolai Cleve Broch) un policía separado y adicto a una nueva droga (un narcótico usado como medicina para calmar el shock temporal de los recién llegados), y su nueva compañera Alfhildr (Krista Kosonen), la primera migrante temporal admitida en el cuerpo proveniente de la era vikinga. Ambos se verán involucrados en un caso de prostitución de «visitantes», relación más que evidente con la dura realidad de mujeres migrantes prostituidas en la actualidad, y una reflexión (que veremos será leit motiv en la temática de la migración) acerca de que los problemas de la inmigración son, en el fondo, problemas de clases, de pura dinámica capitalista, una lección que ya aprendimos, por ejemplo, en la magistral The Wire. «El tema de The Wire es por tanto la lucha de clases (…) parece una guerra contra las drogas, pero es una guerra contra los marginados» [3].

Los dos protagonistas representaran dos puntos de vista de la situación: Lars el del autóctono oslense que debe adaptarse a una ciudad transformada por la llegada masiva de gente con culturas diferentes, una llegada que no solo transforma la ciudad radicalmente (prehistóricos y vikingos no tienen especial sensibilidad a la limpieza, por ejemplo), sino que incluye, para Lars, el que su mujer le haya dejado para vivir con un educado «visitante» del siglo XIX.

Por otro lado (y más interesante si cabe) está la perspectiva de Alfhildr, guerrera vikinga que ha de adaptar-se a un nuevo trabajo (y un nuevo mundo) en donde la burocracia, y no los hachazos, son el procedimiento habitual. Aunque la serie no es cómica, sí se acerca a algunos problemas de adaptación con cierta simpatía, poniendo de relieve el potencial narrativo del «choque temporal», de aquel que aparece en una época distinta a la suya y debe adaptarse, concepto desarrollado bajo un prisma humorístico en películas como El Dormilón (Woddy Allen 1973) Los visitantes (Jean Marie Poiré, 1993) o la serie Futurama (Creada por Matt Groening 2010-2013).

Una relación, la de Lars y Alfhildr, que tendrá un progresivo crescendo empático, generando una relación estilo Buddy Cops, con una ligera TSNR [4]. Una relación que se prevé cada vez más potente, digna de la también cargada de crítica y emotividad Enemigo mío (Wolfgang Petersen, 1985), con esa relación hombre/alienígena que pasaba de tensión homicida a puro amor.

‘Beforeginers’ es la primera serie noruega de HBO Europe.

El inmigrante no hace falta que sea de otro país, sino que son los mismos noruegos de otro momento temporal que recibirán la discriminación de sus propios descendientes

Pero la gran fuerza de Beforeginers, como decíamos, está en su crítica al problema migratorio, mostrando una suerte de ucronía distópica donde el presente se altera por completo a partir de la aparición de involuntarios viajeros temporales. De hecho, en los últimos años, múltiples ficciones fantásticas se han acercado al problema migratorio y a la discriminación de aquel que es diferente a nosotros desde diversas perspectivas críticas: des de la exitosa Hijos de los Hombres (Alfonso Cuarón, 2006), que presenta una Inglaterra sobresaturada que confina a los inmigrantes en jaulas al estilo Guantánamo, a Distrito 9 (Neill Blomkamp, 2009), fábula fantástica donde los extraterrestres hacen aflorar un apartheid nunca resuelto en tierras sudafricanas o, del mismo director, la película Elysium (Neill Blomkamp, 2013) futuro dónde los habitantes de una tierra exhausta intentan viajar en naves/pateras a una estación espacial de ensueño donde los ricos han ido a vivir.

Más recientemente, y en el mundo de las series, podemos destacar Carnival Row (Creada por René Echevarrria y Travis Beacham, 2019) una ucronía donde los seres de las fábulas llegan en éxodo a Inglaterra huyendo de una guerra, o Years and Years (Creada por Russel T. Davies, 2019) ficción distópica en un futuro próximo donde, entre otros muchos temas, se aborda con fuerza el tema de la migración y el cierre de fronteras.

Todas ellas ficciones que no son sino un reflejo de las crisis migratorias actuales, desde los EEUU de Trump y sus muros anti-latinos, a la pésima gestión migratoria europea y el estrés humanitario vivido por ONG’s como Open Arms: «El 11 de septiembre es el principal símbolo del final de los felices noventa (…) de la nueva era en la que surgen muros por todas partes». [5]

Pero la capacidad de reflejo simbólico de series como Beforeigners va más allá. Bernard Shaw dijo: «Los espejos se usan para verse la cara, el arte para verse el alma», y es aquí donde Beforeigners golpea con fuerza, porque, por un lado, pone en metafórica evidencia una potente crisis migratoria que afecta a toda Europa, incluso a países de democracias tan avanzadas como la nórdica, haciendo aflorar las actitudes discriminatorias inherentes a todo colectivo humano (por muy avanzado que se precie), donde incluso el mitificado pueblo vikingo (antepasados ilustres de la sociedad noruega) serán tratados no como una oportunidad cultural y social de conocimiento, sino como una molestia mal gestionada.

Y por otro lado, y en eso es especialmente magistral, la serie nos hace ver que, de hecho, el inmigrante no hace falta que sea de otro país, sino que son los mismos noruegos de otro momento temporal que recibirán la discriminación de sus propios descendientes, haciendo tambalear las bases de la democracia que ellos mismos ayudaron a forjar. Nunca antes había sido más claro como en Beforeigners: el inmigrante somos nosotros.

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[1] creadores de la sèrie de Netflix Lilyhammer.

[2] Está confirmada una 2ª temporada para HBO.

[3] ŽIZĚK, S. El año que vivimos peligrosamente Madrid: Akal. p. 129

[4] Iniciales de Tensión Sexual No Resuelta, una técnica de guion muy efectiva en relaciones laborales hombre/mujer.

[5] ŽIZĚK, S. (2002): Bienvenidos al desierto de lo real. Madrid: Akal pag. 123.

 

Escrito por Roger González en marzo 2020.

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