«Colaboraría con Berto Romero todo el rato; cualquier cosa en la que él esté involucrado, es mejor»
Javier Ruiz Caldera, director de 'Mira lo que has hecho'

«Colaboraría con Berto Romero todo el rato; cualquier cosa en la que él esté involucrado, es mejor»

Javier Ruiz Caldera ha dirigido la segunda y tercera temporada de 'Mira lo que has hecho' / Crédito: Movistar+

El director de películas tan exitosas como '3 bodas de más' y 'Superlópez' nos habla de su relación con Berto Romero, y de su experiencia filmando la segunda y tercera temporadas de 'Mira lo que has hecho'.

Con un pulso para la comedia sobradamente demostrado en un puñado de largometrajes, casi siempre éxitos de taquilla, Javi Ruiz Caldera (Viladecans, Barcelona, 1976) es, también, el tipo que convenció a Berto Romero de que había vida, y una autopista por recorrer, más allá de sus monólogos teatrales y sus apariciones televisivas. «Si Mira lo que has hecho te gusta, te interesa… eso es mérito de Javi: él me hizo creer que yo podía hacer algo en este oficio», decía Berto hace unos meses en una entrevista para Serielizados.

El primer encuentro entre cineasta y cómico se remonta a 2009, cuando Ruiz Caldera le ofreció una aparición como pitufo en Spanish Movie. Después, se convertiría, casi, en su actor fetiche: en 3 bodas de más (2013) le llevó a las puertas del Goya al Mejor Actor Revelación; en Anacleto: Agente Secreto (2015), Romero tenía un personaje protagónico; en Superlópez (2018), una aparición sorpresa. Entre colaboraciones y charlas, y de forma muy natural, a la relación profesional se le sumó una sólida amistad.

Más allá del cine, el director firmó también la brillante segunda temporada de Mira lo que has hecho, sustituyendo a Carlos Therón. Y recién termina la tercera entrega de la serie de Movistar+, cuyo rodaje encadenó con el de su nuevo largometraje, Malnazidos. Nos sentamos con Ruiz Caldera en el Café del Centre, en la misma mesa, nos cuenta, en la que compartió horas de escritura con Borja Cobeaga y Diego San José preparando los guiones de Superlópez.

¿Cómo conociste a Berto Romero?

Pues en la máquina de café del rodaje Spanish Movie. Él venía para hacer una escena de pitufo. Habíamos hablado por teléfono, pero nos conocimos minutos antes de que le pintaran de azul. Luego le ofrecí un papel en Promoción Fantasma (2012), pero no aceptó, no lo vio claro, no le pude convencer. Cuando vio la película se dio cuenta de que no había entendido lo que yo quería y me dijo: la próxima vez que quieras contar conmigo no me ofrezcas el guion, dime dónde tengo que ir y cuándo, y allí estaré. Seguramente lo dijo por decir, pero me agarré a eso, y cumplió su palabra.

¿Y en qué momento vuestra relación pasó a ser de amistad?

Pues diría que entre 3 bodas de más y Anacleto… Fue progresivo, empezó como algo profesional, con una complicidad y una misma manera de entender la comedia. Íbamos hablando, luego me pidió que prologase un libro que había escrito, y aquello fue creciendo. Y también tuvo mucho que ver lo de tener hijos de una edad parecida: cuando eres padre, siempre buscas acercarte a gente que tenga niños de la misma edad.

Tus hijos se llevan bien con alguien e, inmediatamente, sus padres te caen bien: hay que agarrarse a eso. Y ocurrió con Berto, con Carlo Padial, con Alberto de Toro (montador de sus películas y codirector de Malnazidos)… Hemos construido un grupito de gente creativa y maravillosa, hacemos barbacoas y nuestros hijos se llevan bien, ajenos a nuestras profesiones. Ellos rompen cosas… y nosotros también (risas).

Como testigo, y casi responsable del salto a la ficción de Berto, ¿te sorprendió ese potencial como para crear una serie como ‘Mira lo que has hecho’?

«No me sorprendería que algún día Berto escribiera algo que no tuviese nada que ver con la comedia; un proyecto de género, por ejemplo»

En absoluto. Para nada. Me parecía obvio que iba a hacer algo así. De hecho, antes de hacer mi primera peli, hace más de 10 años, ya me llegó de El Terrat un proyecto de serie suyo, que se llamaba Temps Perduts (Tiempos perdidos), y que venía firmado por El Cansancio, que Berto formaba con Rafel Barceló, uno de los guionistas de Mira lo que has hecho. Era una locura maravillosa y muy divertida, que ahora sería imposible plantear, por incorrecta y por la infraestructura necesaria… En aquel momento, no llegamos a conocernos, pero sí hubo algunas reuniones para valorar tirarla adelante. O sea que alguien ya pensó en aquel momento que podíamos hacer algo juntos.

Dicho esto, la verdad es que cualquier cosa en la que esté involucrado Berto, es mejor: yo colaboraría con él todo el rato, esto no se lo diría a la cara, pero me parece que tiene una inteligencia cinematográfica potentísima más allá de la comedia. En la comedia es obvio, ya lo sabe todo el mundo, y por eso llena teatros. Y no, no me sorprendió que escribiera Mira lo que has hecho, y tampoco me sorprendería que algún día escribiera algo que no tuviese nada que ver con la comedia. Hablo mucho de cine con él, y coincidimos en muchas cosas, y si algún día hace algún proyecto de género, por ejemplo, y no digo que vaya a pasar, no me sorprendería.

Berto contó a Serielizados que tú eres corresponsable de cómo ha evolucionado su carrera hacia la ficción.

Quizá sí, pero si no hubiera sido yo hubiera llegado otro con una oferta. Es una evolución muy natural de un tipo de cómico que pasa a actuar, fíjate en la tradición del Saturday Night Live. Supongo que ser, como soy, espectador de mucha comedia, de muchos late shows, tuvo algo que ver. Yo recuerdo concretamente una aparición suya en la tele, vestido de mujer, con un esperpento de disfraz en un sketch, y, a pesar de esa mascarada imposible, él estaba interpretando, actuando, abstrayéndose de sí mismo, y pensé que ahí había un actor. En otros casos, ves a cómicos brillantes pero incapaces de interpretar a un personaje. Con él no había duda.

Berto Romero hablar con Ruiz Caldera en el rodaje de la tercera temporada de ‘Mira lo que has hecho’ / Crédito: Movistar+

Ese vínculo profesional ha dado la vuelta con ‘Mira lo que has hecho’. Él formó parte de tus proyectos en cine, y ahora lo haces tú en su serie. Y, de algún modo, sigues una tendencia curiosa de cineastas contrastados que se ponen al servicio de ficciones televisivas de otros: como Borja Cobeaga en ‘Justo antes de Cristo’ o Nacho Vigalondo con ‘El Vecino’.

La verdad es que nunca tengo en la cabeza eso de que la autoría es de otro, de hecho siempre he dirigido guiones ajenos. A partir de ahí me vuelco para aportar todo lo que pueda con mi trabajo, mi sensibilidad o mi (hipotético) talento. Hay directores que, cuando tienen un hueco, y ofertas para dirigir episodios de una serie, los hacen, y me parece muy bien, pero no es mi caso. No te negaré que me ofrecen mucha televisión y acepto muy poca, porque siempre necesito que haya algún plus. Fue el caso del episodio de El Ministerio del Tiempo que dirigí: me gustaba la serie, conocía a Marc Vigil que ejercía de director oficial, y el guion del capítulo era de Borja Cobeaga y de Diego San José. Y en el caso de Mira lo que has hecho, por supuesto pesa la relación con Berto, pero la serie y la historia me toca de forma muy personal… Era casi natural aceptar.

Si Berto me llama, seguramente es porque cree que voy a mejorar la serie, no porque seamos amigos. A nivel profesional, esa es una tendencia muy refrescante: la implicación probablemente sea un poquito menos exhaustiva que con una película propia, que siempre conlleva un proceso agotador de dos o tres años, y aquí, la presencia constante de un showrunner hace que el director lo viva de una forma más liberadora. Puedes aportar muchas ideas, incluso algunas locuras que otro se encargará de frenar: a veces, en una peli tuya, las acabas haciendo y luego te preguntas por qué nadie te cortó las alas (risas).

¿Y qué dirías que has aportado tú a ‘Mira lo que has hecho’?

«Esta tercera temporada es la más valiente; cierra la trilogía y vuelve a la comedia, pero también contando cosas más serias»

Supongo que mi sensibilidad, mi forma de dirigir a los actores, para bien o para mal. A mí, los guiones de la serie me tocaban muy de cerca, también he vivido la experiencia de combinar un trabajo como este con la paternidad… Mira, pensando en lo que aporto, hay una secuencia en esta tercera temporada que me pasó a mí, y que le conté a Berto, y leyendo el guion me la encontré, sin saberlo (risas). Luego vas proponiendo cosas, y decide Berto, que está presente en todo el proceso, lo que no hace otra cosa que mejorarlo. Y la confianza que tenemos me permite probar cosas que se me ocurren y enseñárselas después en montaje. Confianza, entendimiento y complicidad.

¿Qué cosas te han sorprendido, y nos sorprenderán, en la recién terminada tercera temporada?

Por un lado, a nivel de guion me sorprendió mucho ver cómo apostaba por no continuar temporalmente donde lo dejó la segunda. Aquella terminaba con el nacimiento de los gemelos, y en esta hay un salto de cinco años. No cuenta el cambio de vida con los bebés, eso ya lo había contado en la primera temporada. Va por otro lado. Ya en la segunda, evolucionó la serie hacia lugares más sentimentales, o dramáticos, incluso dejando de lado la comedia en algunos momentos. A mí, como espectador, es lo que más me interesó. Y en la tercera, de nuevo toma una dirección algo diferente, cerrando la trilogía, volviendo quizás a la comedia, pero también contando cosas más serias. Yo creo que se mete más de lleno a contar cosas que le interesan, creo que será la temporada más valiente.

Berto Romero y XX XXX en el rodaje de la tercera temporada de ‘Mira lo que has hecho’ / Crédito: Movistar+

Berto hablaba de una temporada más ambiciosa en lo formal…

Eso también me sorprendió, y asustó. La ambición técnica. Ha apostado por cerrar la serie a lo grande. Vuelve a jugar con las ensoñaciones, pero esta vez casi a nivel de una superproducción. Yo le decía que, aunque hubiera dirigido Superlópez, no era J.J. Abrams (risas). En esta tercera temporada hay escenas muy espectaculares, desde el prólogo del primer capítulo: creo que las tres primeras páginas de guion del primer episodio cuestan más que toda la segunda temporada (risas). Hubo que hacer un ejercicio de reflexión para encararlas con los medios que teníamos, y compitiendo con las series que nos llegan. Y debo decir que, afortunadamente, Movistar+ entendió que la serie tenía que evolucionar por ahí, y ayudaron a los cambios estéticos y de localizaciones. El presupuesto ha crecido, nunca lo suficiente pero sí se ha incrementado.

Más allá de ‘Mira lo que has hecho’, ¿eres seriéfilo? ¿Qué tipo de series te enganchan?

Las buenas (risas). Veo de todo y busco que me sorprendan, que me desconcierten, que me lleven a lugares inesperados. Yo, en realidad, y por educación, con lo que disfruto es viendo películas, que son mi manjar predilecto. Soy un espectador duro con las series, les veo el truco, la improvisación cuando algo no está cerrado… Y les pido que me lleven a lugares distintos que el cine. No me enganchan nada los cliffhangers, por ejemplo. Si me preguntas por las que más me han gustado recientemente, te diría Watchmen, Fleabag o Too Old to Die Young.

De Watchmen, soy muy fan del cómic original, incluso de la peli de Zack Snyder, y en la serie han sido completamente libres, aunque te van linkando con el cómic nunca sabes a dónde te llevan, y eso me gusta mucho. De Fleabag, me gusta que de repente se convierta en otra cosa, o que dé una nueva lectura a la voz en off… Y de Too Old to Die Young, pese a que me suela irritar el cine de Nicolas Winding Refn, me gustó mucho la serie, ese desconcierto, esa atmósfera que te atrapa…

Cada vez que hablo contigo te pregunto por empezar tu carrera dirigiendo a Chiquito de la Calzada y a Leslie Nielsen en una misma escena de ‘Spanish Movie’.

(Risas) Eres consciente de que tu carrera ha tocado techo, casi antes de empezar. Supe que posiblemente iba a ser el momento más especial que podía vivir como director de comedias. Es como ese director de documentales que pasa toda la vida intentando captar la imagen de un pájaro casi extinguido, y al fin lo consigue… Tuve esa sensación, ¡pero al principio de mi carrera! Fue una gran experiencia con dos genios que eran, además, dos tipos estupendos con una energía increíble.

Leslie Nielsen y Javier Ruiz Caldera en el rodaje de ‘Spanish Movie’.

Escrito por Àlex Montoya en enero 2020.

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