Un lugar que pocos han visto
ATENCIÓN spoilers sobre 'Over the Garden Wall'

Un lugar que pocos han visto

‘Over the Garden Wall’ desprende un intenso aroma a terror decimonónico. Esta fábula vintage ha emanado del cerebro de Patrick McHale, antiguo director creativo de ‘Adventure Time’.

Over the Garden Wall es pura maravilla estético-narrativa y la primera miniserie de animación desarrollada por Cartoon Network. Esta fábula vintage ha emanado del cerebro de Patrick McHale, antiguo director creativo de Adventure Time, uno de los estandartes de la cadena durante la última década. The Unknown (Lo Desconocido) es el nombre del particular mundo boscoso que se extiende Más allá del Jardín, título que se le ha dado a la serie en España y que lamentablemente pierde el concepto del muro que separa la realidad de la fantasía, tal y como precisa de forma acertada el título original. El concepto de esta miniserie de diez capítulos de diez minutos de duración cada uno tiene su origen en un cortometraje del propio McHale, The Tome of the Unknown, donde ya quedaban establecidos los personajes, la estética y el tono de la futura Over the Garden Wall, si bien es cierto que todavía no desprendía ese intenso aroma a terror decimonónico que impregna la miniserie.

«La estética bebe de la tradición del cuento europeo fantástico del siglo XIX. Unos chavalillos vestidos de prusianos se enfrentan al elemento sobrenatural»

Los escenarios diseñados por Nick Cross, el director de arte de esta pequeña joya, conforman un todo compuesto por varios micromundos -donde cada uno da luz a un capítulo- inscritos en un profundo bosque con envoltorio otoñal cuya paleta de marrones y dorados se mezcla con la negrura del terror que acecha en sus profundidades. La estética, tanto en la recreación de los lugares como en el diseño de personajes, e igualmente la temática, bebe de la tradición del cuento europeo fantástico del siglo XIX. Unos chavalillos vestidos de prusianos se enfrentan al elemento sobrenatural, allá donde nada es lo que parece, y se debaten entre la aceptación de un mundo maravilloso o la búsqueda de una explicación racional.

Greg y Frog - Over the Garden Wall - Serielizados

Por otro lado, se percibe también la influencia del Studio Ghibli y la imaginación sin límites de Miyazaki, donde oscilamos entre sueño y pesadilla con pasmosa facilidad. El viaje de Chihiro es sin duda el referente más claro: la exploración del folklore propio, la internación en el bosque, el periplo de la infancia que lucha por volver a casa, la mezcla de personajes de apariencia humana con animales humanizados y otros seres de difícil definición; sólo hace falta comparar a Yubaba, la hechicera que gobierna el mundo en el que se interna Chihiro, con «Auntie Whispers» (la Tía Susurros) y poco más hay que decir. La gran diferencia es que en el filme nipón sabemos desde un principio que Chihiro proviene del mundo humano, mientras que en OtGW (disponible en HBO España) es justo el mantenimiento del misterio respecto al origen de los personajes lo que da chispa a su narrativa.

Algo no cuadra cuando los dos hermanos protagonistas, Wirt (Elijah Wood) y Greg (Collin Dean) comienzan a hablar con acento y expresiones americanas contemporáneas mientras que el mayor va vestido como David el Gnomo y el pequeño…, bueno, basta con decir que lleva una tetera en la cabeza. Si la serie fuera muda, nos tragaríamos que pertenecen al mundo fantástico en el que se nos presentan, pero resulta evidente que la mano del guionista nos está queriendo decir otra cosa. Además, la incongruencia se refuerza cuando los seres que habitan The Unknown resulta que parlamentan en inglés victoriano. Alarma. Los niños, definitivamente, no pertenecen a ese mundo. Esta caracterización contradictoria es la primera pista, pero a lo largo de la trama se irá revelando información acerca de su origen, como en Songs of the Dark Lantern, donde Wirt “canta” la historia de su familia; más adelante, este mismo le revelará al pájaro Beatrice que está enamorado de una chica llamada Sara, dejando cristalinamente claro que provienen de un lugar realista que desconocemos.

En el capítulo Into the Unknown, un magnífico flashback nos descubre cómo Wirt y Greg acabaron vagando por lo desconocido tras saltar al otro lado del muro de un cementerio el día de Halloween, razón que explica su vestimenta.

Como revela el último capitulo, The Unknown es una especie de limbo por el que los hermanos deambulan mientras que, en el mundo real, se están debatiendo entre la vida y la muerte. Debido a ello, parece inevitable adjudicar un sentido religioso a los diferentes escenarios por los que estos se van moviendo, siendo el más evidente la tradición del cielo cristiano por el que pasa Greg cuando visita Cloud City.

«Parece complicado que un niño, un adolescente y un pájaro parlante animados tengan los suficientes conflictos internos y transformaciones como para alejarse de la planicie emocional, pero así es»

Más allá de la acertadísima elección en trama y ambientación, otra de las dianas de OtGW es la dosis exacta de humor que espolvorean sus personajes y la caracterización de los protagonistas. Greg, el pequeñín, es una monería extravagante, la parte mágica de la historia. Lleno de inocencia y caramelos, no se cuestiona aquello que lo rodea y se interna en lo maravilloso dispuesto a repartir humor a base de gags adorables que enternecen a los adultos y enamoran a los niños. Su hermano adolescente, Wirt, es el contrapunto que duda de la fantasía que se extiende a lo largo y ancho del bosque, haciendo del escepticismo virtud humorística en contraposición a la solemnidad agorera y afectada de los habitantes de The Unknown, que viven encallados en los clichés que pueblan este tipo de historias. Beatrice (Melanie Lynskey), el pájaro parlante, es la más adulta de los tres y aletea entre el humor cabrón y la ironía, funcionado como bisagra entre los dos hermanos. Parece complicado que un niño, un adolescente y un pájaro parlante animados tengan los suficientes conflictos internos y transformaciones como para alejarse de la planicie emocional, pero así es. Wirt, sobre todo, se define como un adolescente de las nuevas generaciones que lucha por encontrar su voz en un mundo adulto etiquetado y se enfrenta al sistema establecido, en este caso encarnado por el leñador, que vive sometido a la Bestia. De esta forma se tratan temas como la madurez, la depresión y la responsabilidad, que aparecen también en el pequeño Greg y en Beatrice a medida que avanza la serie.

El tono de OtWG, por ello, va más allá de la comedia y ofrece un maridaje con el drama y la crítica que no pasan desapercibidos al ojo adulto. En cambio, el ojo infantil se quedará probablemente con las cosas raras que los protagonistas llevan encasquetadas en la cabeza, una tendencia recurrente de Patrick McHale, como puede comprobarse con el personaje de Finn en Adventure Time…, sólo que en Over the Garden Wall los personajes aparecen en un mundo con toques de fantasía realista en vez de en futuro distópico postapocalíptico. En este sentido, recuerda a la serie Gravity Falls, (creada por Alex Hirsch) donde dos hermanos también se ven internados en un mundo maravilloso trazado con tono oscuro pero a la vez humorístico. Tampoco puede acabar este artículo sin mencionarse la música compuesta expresamente para la serie por The Petrovich Blasting Company, un grupo folk que, gracias a una mezcla de influencias de diferentes estilos, ha conseguido transmitir la esencia de cada uno de los capítulos.

Beatrice           Eres tú otra vez. Estoy atrapada. Ayúdame a salir de aquí y te deberé un favor.

Greg                ¡Guau! ¿Me concedes un deseo?

Beatrice          No, no. No. Un deseo no. No soy mágica. Sólo te haré un favor.

Greg               ¿Puedes convertirme en un tigre?

Beatrice          Eh…, no. Acabo de decirte que no soy mágica.

Greg               No hace falta que sea un tigre mágico.

Wirt                Greg, deja de hablarle a un arbusto.

Greg               …Vale. (Libera a Beatrice).

 

Escrito por Náyade Gómez en febrero 2016.

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