“Ponga aquí su marca” PRESENTA:
Produced by Coca-Cola

“Ponga aquí su marca” PRESENTA:

Tmobile product placement true detective
Imaginemos que las marcas entienden que es mejor reducir a los intermediarios e ir directamente a gastar todos sus recursos en los dos elementos imprescindibles: los creadores y los espectadores.

No conozco a ningún guionista que no haya soñado con trabajar para HBO. Algunos incluso lo hacemos despiertos. Otros sueñan que son showrunners de una serie de éxito y prestigio. Los hay que son capaces de soñar que su serie es cancelada y se convierte en una serie de culto. Los guionistas somos raros. Y odiamos a la señora de Cuenca. Miramos con admiración y con envidia el modelo HBO que coloca al storyteller, a los escritores y guionistas en la cúspide de la cadena de mando y responsabilidad creativa.

Conseguir un sello de calidad que distinga la programación de una cadena con productos selectos para paladares exquisitos es un trabajo intenso que sólo se consigue con tiempo y un objetivo a largo plazo: la fidelización emocional de un cliente. Para una cadena de pago como es HBO su cliente es el espectador. La estrategia de HBO fue muy clara: darle al espectador no aquello que cree que quiere, sino aquello que realmente quiere: grandes, buenas y distintas historias. Si hay algo que caracteriza la etapa que arranca en 1997 y que abarca hasta nuestros días es que HBO se ha labrado una sonrisa en nuestros rostros cada vez que aparece su logo.

Ya entran ganas de saber qué viene después Ya entran ganas de saber qué viene después

Series como Los Soprano, Sexo en Nueva York, A dos metros bajo tierra, Game of Thrones, Entourage, Curb your entusiasm, The Newsroom, Girls, True Detective, (por sólo nombrar algunas) tienen muchos puntos en común: calidad, personajes interesantes, la historia como epicentro del valor de producción, buenos actores, buenos directores, mejores guiones, variedad de géneros, estilos, tonos, etcétera. Pero algo que todas tienen siempre, siempre, siempre es la careta de la HBO justo antes de iniciar el episodio.

Desde 1997 hasta nuestros días han producido horas y horas de entretenimiento de calidad. La fidelización de la marca HBO para nosotros, que no tenemos acceso directo al producto HBO (televisión por cable), es enorme. Muchos de nosotros deseamos ver una serie de la HBO sin saber casi nada acerca de ella, tan solo porque es una producción HBO, sabemos que va a ser algo interesante y posiblemente distinto a todo lo demás. Somos clientes fieles. Y eso es lo que cualquier marca de cualquier producto quiere para sí.

Hagamos historia-ficción. Imaginemos que True Detective, Girls, Game of Thrones, series con millones de seguidores en todo el mundo, no fueran productos HBO. Imaginemos que tampoco fueran productos televisivos “standard”. Que pudiéramos tener acceso a ellos en Youtube. O mejor aún en www.truedetective.com, o en www.girls.com, o en www.gameofthrones.com. Imaginemos que cada semana (o toda la temporada de golpe) colgaran el capítulo de esa serie y que el espectador pudiera verlo en HD en su ordenador, smartphone, tablet, smart tv, etc. Imaginemos que el coste para el espectador fuera 0. Imaginemos que antes del capítulo hubiera sólo esto:

Presenta

PRESENTA

Presenta

 PRESENTA

Presenta

PRESENTA

Imaginemos un mundo idílico. En el que los personajes de Game of Thrones no tengan que llevar zapatillas de Nike, beber coca-colas en los prostíbulos, ni que sus carruajes lleven el logotipo de Volkswagen. Imaginemos que las grandes marcas entienden que el product placement no integrado en la narración es contraproducente para la marca. Imaginemos que lo único importante y en el que se destinan todos los recursos es lo que el espectador quiere: una buena historia, bien contada. Imaginemos que las marcas entienden que es mejor reducir a los intermediarios (agencias de medios, agencias de publicidad, departamentos comerciales de las cadenas de televisión, departamentos de producción de esas cadenas) e ir directamente a gastar todos sus recursos en los dos elementos únicos e imprescindibles de toda esta enorme cadena: los creadores y los espectadores. ¿Quién mejor que una marca sabe qué quiere su cliente? ¿Quién mejor que un creador para contar una historia que interese a ese cliente? Imaginen las horas y horas de entretenimiento seriada para fidelizar emocionalmente a su cliente potencial y la reducción de gastos y energía que ello supone.

Decía que no conozco a ningún guionista que no sueñe con trabajar para la HBO. Y seamos sinceros, es muy complicado que muchos de nosotros consigamos trabajar alguna vez para la HBO. Pero tal vez, y sólo tal vez, veamos en un futuro próximo, que en lugar de soñar con trabajar para una sola cadena de televisión, soñemos con trabajar para 20 o 30 marcas que han entendido el potencial comercial de una buena historia, bien contada.

Escrito por Enric Pardo en marzo 2014.

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