Oda a Tanya de 'The White Lotus'… ¿O era a la actriz que la interpreta?

Oda a Tanya de ‘The White Lotus’… ¿O era a la actriz que la interpreta?

En nuestro humilde homenaje a "la madre de Stifler", nos vemos obligados a preguntarnos dónde termina la inimitable Jennifer Coolidge, actriz, genio y figura, y dónde empieza Tanya McQuoid, el ya legendario personaje que interpreta en 'The White Lotus'.

Seguro que Tanya y Jennifer comparten armario.

Lleva una perfecta melena rubia, un maquillaje absolutamente impoluto y un vestido muy verde, muy brillante y muy ajustado. Acaba de confesar, de hecho, que se ha tomado un baño de lavanda para poder entrar en él y que ahora, por culpa del vestido, le cuesta hablar. Ha sido evidente, al subir la escalera para recoger el premio, que no le es posible moverse con naturalidad.

Después de balbucear unos cuantos agradecimientos en este, su gran momento, se da cuenta de que la música empieza a sonar. Es hora de ir terminando. Se acabó, ya está. Ni corta ni perezosa, pues acaba de ganar su primer Emmy a mejor interpretación, a medida que sube el volumen de la melodía que se supone que la tendría que hacer callar decide hacer la que en realidad es la única cosa con sentido que se puede hacer en una situación tan inusual: ponerse a bailar.




Y es que no hay mayor muestra de genialidad que ofrecer una respuesta absurda si la pregunta que te formulan también lo es. ¿Que cuál sería el papel que más me apetecería interpretar si pudiera elegir entre todos los personajes imaginables? Pues un delfín, claro que sí. Esta respuesta y aquel baile son sólo dos de las razones por las que nos vemos obligados a preguntarnos dónde termina la inimitable Jennifer Coolidge, actriz, genio y figura, y dónde empieza Tanya McQuoid, el ya legendario personaje que interpreta en The White Lotus.

Tanya en Vespa con su flamante nuevo marido en ‘The White Lotus’.

Poseedoras de una espontaneidad sin límites, de un asombroso e involuntario ingenio y de un armario en el que el concepto camp se expande y retroalimenta, Tanya y Jennifer, Jennifer y Tanya son ya en la historia de la televisión dos conceptos tan inseparables como Jennifer Aniston y Rachel Green, Sarah Jessica Parker y Carrie Bradshaw o Ana Obregón y Ana Obregón.

El tándem Jennifer Coolidge/Tanya McQuoid se ha convertido no sólo en el gran acierto de ‘The White Lotus’, serie que combina lo mejor y lo peor del ser humano de manera magistral.

Si la primera dice que “soñaba con convertirme en princesa de Mónaco aunque otras lo hubieran hecho antes”, la segunda queda embelesada al conocer a la “reina de Sicilia” en su primera noche en la ópera; si Coolidge reconoce frente a medio Hollywood que sus “vecinos de colina” no la invitaban a sus fiestas, McQuoid le confiesa a un ligue, la segunda vez que se ven, que su madre la sigue torturando a pesar de estar muerta.

Y es que el tándem Jennifer Coolidge/Tanya McQuoid se ha convertido no sólo en el gran acierto de The White Lotus, serie que combina lo mejor y lo peor del ser humano de manera magistral. Sino en uno de los mejores regalos que nos ha dado la ficción televisiva reciente.

Jennifer Coolidge en una escena de la segunda temporada de ‘The White Lotus’.

Los 725 minutos que preceden a la conversación (¿o tendríamos que decir monólogo?) que mantienen Tanya y el capitán de un barco anclado a unas millas de la costa de Taormina en el último capítulo de la segunda temporada valen la pena sólo para llegar a ella. Como seguro que le ha merecido la pena toda su trayectoria anterior a Jennifer Coolidge hasta llegar a Tanya McQuoid. Aunque este haya sido el personaje con el que ha conseguido los galardones (un Emmy y un Globo de Oro, por ahora) fueron otros los que le dieron notoriedad.

La mujer que sueña con parecerse a Monica Vitti pero recuerda a Peppa Pig no puede fallar. Darle una trama absolutamente surrealista y descabellada es apostar sobre seguro.

A destacar, la entrañabilísima esteticista Paulette en Una rubia muy legal o la célebre madre de Stifler, y por tanto inspiradora inicial del concepto MILF, en American Pie. Hace unos meses, en una entrevista, le pidieron que eligiera entre la nominación al Emmy o su papel en American Pie:

– «¿Con cuál de las dos cosas te quedarías, Jennifer, si sólo pudieras tener una?». Después de dudar unos segundos y de repetir unas cuantas veces que estar nominada a un Emmy es un momento único, mágico e incomparable, no pudo más que reconocer que gracias a Jeanine Stifler había ligado mucho más:

– “Hay unas 200 personas con las que no me habría acostado de no ser por American Pie. No se puede comparar.”

Es evidente por qué Mike White decidió ofrecer a Jennifer Coolidge uno de los papeles más complejos que conformaba la primera temporada de The White Lotus. Se había inspirado en ella para dar forma a la señora McQuoid. La propia actriz, amiga personal de White, ha reconocido que sospecha del viaje que realizaron a África como momento germinal de la creación de Tanya.

Tampoco hay dudas de por qué fue su personaje el elegido como conexión entre la primera y la segunda temporadas. La mujer que sueña con parecerse a Monica Vitti pero recuerda a Peppa Pig no puede fallar. Darle una trama absolutamente surrealista y descabellada es apostar sobre seguro. Cómo lo haremos para enfrentarnos a una vida sin Tanya McQuoid es una pregunta que dejaremos para otro momento. Porque, por suerte, parece que nos queda Jennifer Coolidge para rato.

Escrito por Cati Moyà en enero 2023.

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