Magia en tiempos de guerra
'Jonathan Strange y el Sr. Norrell'

Magia en tiempos de guerra

Bertie Carvel es Jonathan Strange en la serie de la BBC.

Filmin tiene la miniserie que tienes que ver antes de hacer balance de la década.

Ha querido el destino que antes de que terminemos el año, y la década, la mejor miniserie de fantasía de los últimos tiempos llegue a nuestras pantallas. La culpa de tan buena noticia la tiene Filmin, que antes de que nos pongamos a hacer balance de diez años de visionados ha incluido en su biblioteca Jonathan Strange y el Sr. Norrell. La adaptación que estrenó la BBC en 2015 del libro homónimo escrito por Susanna Clarke. La producción que nos falta para ser justos con nuestra lista de mejores series de los últimos años. Y es necesario ser justos, porque esta miniserie pasó relativamente desapercibida durante su estreno y, a pesar de la buena acogida que tienen las creaciones británicas en nuestro país, hemos tenido que esperar cuatro años para verla.

Entre las principales razones de su discreta acogida probablemente se encuentre su argumento, que habrá quien encuentre demasiado infantil para su ocupada agenda de visionados. Es lo que pasa cuando algunos piensan en la palabra «magia» o en magos, que creen que son demasiado maduros para disfrutar de lo que algunos denominaron «el Harry Potter para adultos de la televisión».

Yo no he visto, ni leído, las historias del niño mago, porque la fantasía no es lo mío, pero Jonathan Strange y el Sr. Norrell me ha convencido de lo contrario. O, más bien, ha derribado mis prejuicios seduciéndome con su historia, su magnífico sentido del humor y una calidad de producción que solo está al alcance de cadenas como la BBC. Y no exagero si digo que, en esta miniserie, he disfrutado de algunas de las imágenes más espectaculares que he visto en toda mi vida. Es lo que tiene la magia.

‘Jonathan Strange y el Sr. Norrell’ está disponible en Filmin.

La adaptación de Peter Harness (McMafia) dirigida por Toby Haynes (Brexit) cuenta la historia de los hombres que le dan nombre, dos tipos muy distintos que, según una profecía, parecen destinados a salvar a Inglaterra de su incierto futuro en su guerra contra Napoleón. El país vive unos tiempos oscuros, en los que la magia es una práctica aceptada, pero que no se lleva a cabo desde hace 300 años. O al menos esa es la creencia popular.

Porque el señor Norrell, en la soledad de su enorme biblioteca, lleva años estudiando los manuales que acapara en las librerías de York y poniendo en práctica conjuros y sortilegios. Hasta que un par de magos, enfadados por su capacidad para comprar libros, aparecen ante su puerta y sus habilidades como mago son puestas en duda.

En esta Inglaterra, la magia está aceptada socialmente, pero «no es algo respetable»

Mientras tanto, el bueno de Jonathan Strange se cruza en el camino de un mago callejero conocedor de la profecía, que le dice que debe viajar a Londres y dedicar su vida a la magia. Un plan descabellado para cualquiera en su posición, ahora que ha heredado las tierras de su padre, pero que se convierte en la mejor idea cuando Strange pone a prueba sus poderes.

Norrell también se muda a la capital después de salir victorioso del desafío, y llega a su nuevo hogar entre la admiración y las habladurías, que insisten en que las mujeres de York no lavan la ropa gracias a sus conjuros. Y es que la magia está aceptada socialmente, pero «no es algo respetable», como le aclara el primer ministro cuando le ofrece sus servicios en las Guerras Napoleónicas.

Cuando ambos magos se encuentran Strange le pide a Norrell que le enseñe todo lo que sabe, pero sus aspiraciones y sus creencias son muy distintas. Sin embargo, ambos están comprometidos con el servicio a su país y trabajarán juntos para derrotar al enemigo napoleónico. Una hazaña que les reservará un lugar en la historia, pero por el que tendrán que pagar un alto precio.

Para narrar todo esto, y mucho más que no voy a desvelar aquí porque (esta sí) es mejor verla a que te la cuenten, la BBC no escatimó en gastos ni en talento. Los escenarios en los que transcurre la vertiente más fantástica de la historia, los efectos especiales de su lado más mágico, son algunas de las creaciones más espectaculares que se han podido ver en televisión en los últimos tiempos.

Siete capítulos en los que la magia y la fantasía se desarrollan con agilidad y un sentido del humor tan inesperado como acertado para una serie «ambientada» en los inicios del siglo XIX. El carácter despreocupado de Strange o la frustración del señor Norrell ponen en la historia un tono cómico, a veces paródico, que ayuda al espectador a familiarizarse con universo en el que nada se puede dar por sentado.

El siempre notable Eddie Marsan (Ray Donovan) encarna al malhumorado señor Norrel, mientras que Bertie Carvel (el marido de la Doctora Foster) interpreta al Jonathan Strange. Marc Warren, conocido por sus papeles en Hermanos de Sangre y The Good Wife, es el tercero en discordia en una historia en la que los enemigos no lucen únicamente el uniforme del ejército francés.

Cuando disfrutéis de esta fantasía en la que los duendes están prohibidos y los conjuros no siempre tienen una fórmula para deshacerse entenderéis por qué es tan bonito que podamos cerrar el año, y especialmente la década, habiendo disfrutado de este prodigio de la televisión como es Jonathan Strange y el Sr. Norrell. Aunque solo sea porque los barcos de agua y caballos de arena no se ven, precisamente, todos los días.

Escrito por Aloña Fdez. Larrechi en diciembre 2019.

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