Crítica ‘It: Bienvenidos a Derry’: terror en HBO
Crítica de la serie

‘It. Bienvenidos a Derry’, terror en HBO para desmontar la fachada idílica de los Estados Unidos rurales

La precuela de las exitosas películas de ‘It’ aspira a contar algo más que cómo unos niños hacen frente a una monstruosa entidad, ambientando la historia en la paranoia nuclear y la segregación racial de finales de los 50.

Cartel promocional de la serie.

De todas las creaciones de Stephen King, el payaso asesino Pennywise puede ser una de las más icónicas, sobre todo gracias a la interpretación que de él hizo Tim Curry en la miniserie de 1990 que adaptaba It, uno de sus libros más exitosos. El payaso es la encarnación de una malvada entidad que atormenta cada 27 años a la localidad de Derry, uno de esos típicos pueblos de Maine aparentemente idílicos y tranquilos en los que late algo maligno bajo su superficie. Toma la forma de los peores miedos de los niños del lugar para alimentarse de ellos y, al final, matarlos y, cuando se sacia, desaparece por otros 27 años.

It es una de esas novelas de King muy largas, en las que va construyendo el día a día de ese pueblo y de sus protagonistas de tal manera que, cuando el terror se inmiscuye en él, el shock es aún mayor porque no parece que algo tan horrible pueda ocurrir allí, y a esas personas. Pero ahí radica el éxito de las obras del escritor y de muchas de sus adaptaciones a la pantalla. Las dos películas que Andy Muschietti dirigió de It, en 2017 y 2019, desde luego fueron todo un fenómeno en los cines, aprovechando en parte la ola nostálgica por los 80 que había lanzado Stranger Things solo un año antes.

El éxito en cines de It

Sus protagonistas son varios niños que, en 1988, se ven acosados por Eso y que se conjuran para regresar como adultos a Derry si Pennywise vuelve a hacer acto de presencia. Una recaudación de más de 700 millones de dólares (y más de 400 el capítulo 2) no podía dejarse escapar por parte de la HBO actual de spin-offs de éxitos anteriores y continuaciones como serie de las películas de Warner que mejor acogida habían tenido en cines.

Es decir, que si se estrenó una precuela de Dune, Dune: la profecía, había que seguir explotando el mundo de It porque, además, King trufó su novela de interludios en los que iba profundizando en la historia pasada de Derry no solo con Pennywise, sino con su propia trayectoria de racismo y discriminación. Y por ese camino es por donde entra It: Bienvenidos a Derry.

It: Bienvenidos a Derry

‘It: Bienvenidos a Derry’ está disponible en HBO Max.

De qué va la serie en HBO Max

La serie, de la que Andy y Bárbara Muschietti son productores ejecutivos y está supervisada por Jason Fuchs y Brad Caleb Kane (Tokyo Vice), son nueve episodios que nos llevan a 1962 y a una Derry marcada por dos cosas: el miedo a un ataque nuclear de la URSS y la segregación racial. A primera vista, es un pueblo tranquilo, rodeado de bonitos bosques y donde todo el mundo se conoce y que le describen como “normal” al mayor Hanlon, recién llegado a la base militar del lugar.

Hanlon, que es afroamericano y luchó en la guerra de Corea, encapsula en su persona esos dos “temores” de la sociedad estadounidense de la década de los 50. Hace ya más de diez años que acabó la Segunda Guerra Mundial, pero la Guerra Fría está en su apogeo y los niños hacen simulacros de ataque nuclear en las escuelas. Y, por otro lado, la discriminación racial está institucionalizada y legalizada, y aunque en Derry puede no haber separación entre blancos y negros en tiendas, barrios, colegios y demás, los ciudadanos afroamericanos notan perfectamente las miradas recelosas de sus vecinos.

Toda la tesis de la serie es evidente en sus títulos de crédito y en su potente primer episodio, que pone todas las cartas sobre la mesa para que tanto fans de King como neófitos en su universo sepan que los Muschietti no bromean

No es que It: Bienvenidos a Derry vaya a explorar ese asunto de la manera en la que lo hacía Territorio Lovecraft, pero es un elemento importante de su trama porque empuja a los niños que no encajan en esa fantasía idealizada WASP (blanco, anglosajón y protestante) a unirse, ya sean latinos, judíos, negros o sean, utilizando una expresión actual, unos frikis de cuidado. En la sociedad estadounidense de los 50, todo el mundo tenía que aspirar a seguir los mismos ideales de belleza, comportamiento y principios morales, así que la aparición de Eso es algo que se descarta como alucinaciones de locos, la obra de trastornados que, por supuesto, no pueden ser blancos e intentos de niños de llamar la atención. Al mismo tiempo, el inicio de los 60 trae el Movimiento por los Derechos Civiles y la promesa de que ese inmovilismo social está a punto de cambiar.

It: Bienvenidos a Derry

Chris Chalk en ‘It: Bienvenidos a Derry’.

Prácticamente toda la tesis de la serie es evidente en sus títulos de crédito y en su potente primer episodio, que pone todas las cartas sobre la mesa para que tanto fans de Stephen King como neófitos en su universo sepan que los Muschietti y compañía no bromean. El terror va a ser intenso, gore y se va a centrar en esos chavales incomprendidos por sus compañeros y, sobre todo, por los adultos, expertos en ignorar sus miedos hasta que les estallan en la cara. Incluye una recuperación de un clásico del género (el carruaje encantado) y un resignificado del musical Vivir de ilusión que sorprende que se haga en televisión, pero es una instancia donde la emisión en HBO Max juega a su favor.

Una serie con ambición de ir más allá

La trama principal de la serie sigue la de las películas (un grupo de niños busca la manera de acabar con Eso), pero a su alrededor se mueven otros personajes que certifican el interés por ir un poco más allá. Aquí es donde la propuesta de It: Bienvenidos a Derry se da de bruces con la realidad de la ficción episódica, porque le cuesta sostener el impacto de su primer episodio en los restantes ocho.

Nueve capítulos pueden ser demasiados si se quiere reservar historia para más adelante, porque siempre existe el riesgo de que algunas tramas sean repetitivas y den vueltas sobre sí mismas

Los miedos de los chicos corren el riesgo de caer en la repetición, aunque en cada episodio haya, al menos, un susto que busca ser, al menos imaginativo, y su construcción del mundo en torno a Derry cae a veces en lo ya visto. En el pueblo no solo hay una base militar que se dedica a programas secretos, sino que existen también tierras expropiadas a los nativos americanos sobre las que empieza a haber cierto conflicto.

Tal vez, quiera abarcar demasiado en su sugerencia de que Derry, a lo mejor, ya es malvado de por sí, de una manera más sibilina y aceptada por las instituciones y la sociedad de lo que lo es Pennywise, pero le falta sutileza y que se note menos que, en parte, es el daño colateral de estar construyendo una franquicia que los Muschietti quieren que tenga un par de temporadas más, como mínimo. Nueve capítulos pueden ser demasiados si se quiere reservar historia para más adelante, porque siempre existe el riesgo de que algunas tramas sean repetitivas y den vueltas sobre sí mismas hasta que echen a correr de verdad.

It: Bienvenidos a Derry

‘It: Bienvenidos a Derry’ está disponible en HBO Max.

Para fans del terror y, en concreto, de Stephen King, la serie siempre intenta ofrecer imágenes impactantes y momentos de terror a la altura de su material original, y el grupo de niños protagonistas va poco a poco creando una unidad simpática y entretenida. Entre los adultos, hay margen para que los personajes escapen de los arquetipos, sobre todo, en el matrimonio Hanlon, con él intentando asimilarse a su nuevo entorno y ella siendo muy consciente de que allí, aunque lo disimulen a duras penas, los sacarían a gorrazos del pueblo si pudieran. Y, quizás, Pennywise les dé la coartada para conseguirlo.

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