Corre muchacho ya, no te detengas más…
Rincón Vintage - "Orzowei" (1977)

Corre muchacho ya, no te detengas más…

De todos los horrores que los humanos cometieron durante el siglo XX, el que no sale en ningún libro de historia es la emisión de la serie italiana Orzowei, que castigó la audiencia española a partir de 1978 durante los inciertos años de la transición política. Orzowei (en italiano con el subtítulo ‘il figlio della savana‘) era como el eslabón perdido entre el alto de los Morancos y Tarzán, y se anticipó unos años a otros engendros similares como el cantante Josmar, con su impactante tangapantalón de cuero.

«Orzowei era como el eslabón perdido entre el alto de los Morancos y Tarzán, y se anticipó unos años a otros engendros similares como el cantante Josmar»

El estribillo de la canción («Corre muchacho ya, no te detengas más»)  es lo que pensaba cada vez que el tal Orzowei aparecía en la pequeña pantalla a finales de los setenta. Deseaba que lo aporrearan los miembros de la benemérita o los grises, que nos perseguían a nosotros, pero no. El chico se limitaba a saltar por la selva, con su pinta horripilante de cantante de música ligera despistado y en paños menores. Todos aquellos policías gordos con sus cascos y sus Land Rovers bien hubieran hecho en asaltar Televisión Española para censurar la emisión, pero nunca lo hicieron, los muy cobardes. La serie Orzowei sustituyó, ni más ni menos, que a la mítica Mazinger Z, y TVE lo perpetró con nocturnidad y alevosía, si avisar, de un día para otro.
orzowei_il_figlio_della_savana_stanley_baker_yves_allegret_003_jpg_wzbi
El abstruso argumento partía del guerrero utzi Amunai, que encontró hacia mediados del siglo XIX un niñito rubio abandonado en la selva. Lo llevó a su tribu donde lo llamaron Orzowei (el encontrado). Al cumplir los dieciocho años, el guerrerín tenía que asumir las pruebas de supervivencia en la selva: fue herido por una fiera (¡lástima!) y rescatado por un componente de la tribu rival. Después de diferentes peripecias, aparecían también los boers y las luchas conviertieron a Orzowei en un garante de la paz, eso que Naciones Unidas no consigue nunca.

Moraleja: ¿hace falta un tio tan hortera para instaurar la paz entre tribus rivales o con los boers? Segunda pregunta: ¿Por qué a las niñas más cursis les gustaba ese tipejo, esa especie de bicho tropical con taparrabos? Misterios de la civilización. Los que critican las series americanas, que se den cuenta de la depravación hasta donde pueden llegar los italianos. Orzowei sería para escribir una réplica del recomendable ‘Las series que no me dejan dormir’, de Toni de la Torre, pero por otros motivos.

Escrito por David Castillo en febrero 2014.

Ver más en Europa, Tele de tubo, Orzowei.