Un escudo manchado de sangre
Capítulo 4- 'El mundo nos observa'

Un escudo manchado de sangre

John Walker (Wyatt Russell) deja ir toda su ira, pagando un precio muy alto: la denigración de un símbolo como el escudo del Capitán América | Crédito: Marvel Studios

'Falcon y el Soldado de Invierno' sigue firme hacia su desenlace con un capítulo clave que nos da más detalles sobre Karli Morgenthau y prepara la deriva violenta de un John Walker que no está a la altura de su rol como el nuevo Capitán América.

Nivel de spoilers: Medio. 

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¿De qué trata? John Walker pierde la paciencia con Sam y Bucky, que siguen descubriendo más cosas sobre Karli Morgenthau y los ‘Sin banderas’.

Nostalgia. Oxidado. Diecisiete. Amanecer. Horno. Nueve. Benigno. Vuelta a casa. Uno. Vagón de carga. Estas son las 10 palabras que, pronunciadas en ruso, formaban la secuencia clave para activar a El Soldado de Invierno y utilizarlo en modo asesino despiadado, certero y brutal. Durante décadas, Bucky Barnes (Sebastian Stan) vivió con el cerebro lavado por HYDRA, tratado como una arma humana que se cobró muchas vidas. Entre ellas, la de los padres de Tony Stark (Iron Man).

De vuelta a la trama principal nos situamos en Riga, lugar donde confluyen, ahora sí, casi todos los personajes implicados en este momento de la serie

Con estas palabras arranca el episodio de hoy, pronunciadas por Ayo (Florence Kasumba) en Wakanda seis años antes del momento en el que se sitúa Falcon y el Soldado de InviernoEn esa escena, que sirve de contexto para la relación entre Bucky y Wakanda, el país que lo recuperó para el bien gracias a su tecnología. Allí, Bucky dejó atrás al Soldado de Invierno y pasó a ser Lobo Blanco. Y como vemos en esta emocionante primera escena del cuarto episodio, conseguirlo no fue nada fácil para Bucky a nivel emocional. El alivio que siente cuando Ayo termina de recitar las palabras clave es descomunal.

De vuelta a la trama principal del capítulo titulado ‘El mundo nos observa’ nos situamos en Riga, lugar donde confluyen, ahora sí, casi todos los personajes implicados en este momento de la serie. Ayo y las Dora Milaje van a por Zemo (Daniel Brühl) quien en su día mató a su rey. Les dan 8 horas a Bucky y Sam (Anthony Mackie) antes de que vayan a por él.

El inusual trío que forman Bucky, Sam y Zemo sigue a lo suyo en su misión secreta para saber más de los ‘Sin Banderas’ y el Super Suero que está en posesión de Karli Morgenthau (Erin Kellyman). Sus interacciones siguen siendo de los mejor de la serie, con Zemo uniéndose al «toma y daca» constante entre Sam y Bucky. Si antes estos dos parecían Martin Riggs (Mel Gibson) y Roger Murtaugh (Danny Glover) de Arma Letal, Zemo bien podría ser Leo Getz (Joe Pesci) en esa saga. El criminal que colabora con los policías y se entiende bien con ellos. Aunque sabemos –y más adelante en el episodio tendrá consecuencias– que Zemo, como buen villano, tiene sus propios objetivos.

Sam, Zemo y Bucky: amistades peligrosas. | Crédito: Marvel Studios

Aún así, entre pique y pique, los tres se guardan momentos interesantes como la reflexión que hace Zemo sobre quienes poseen el Super Suero. Para él, obsesionado con que no hayan personas con superpoderes, hay una fina línea entre los superhumanos y el supremacismo. Uno lleva a lo otro. Por eso, cuando tiene oportunidad, no duda en romper viales con el Super Suero.

Y cuando Bucky le espeta que eso no sucedió con Steve Rogers, Zemo le da la razón pero avisa: » Nunca ha habido otro Steve Rogers, ¿verdad?». Palabras que reverberarán con lo que sucede al final del capítulo.

A todo ello, Sam sigue pensando que deben haber otros motivos por los que Karli Morthengau y los ‘Sin Banderas’ están labrando su particular cruzada contra el mundo. Y está decidido a hablar con ella y comprenderla. Los deseos de Karli esconden una lucha ideológica que le da peso y razones a su grupo. Nos la sitúa, pese a sus crímenes terroristas, como una villana que, de nuevo en Marvel, lo es más por necesidad y por cómo las circunstancias la han forzado que no tanto por pura maldad.

Para eso, parece, está el Agente de Poder/Powerbroker de quien seguimos sin tener muchas pistas. Todo apunta a que será el «Mephisto de Falcon y el Soldado de Invierno». Esa pieza misteriosa al que todo el mundo querrá poner cara y del que surgirán miles de teorías. Pero ojo, que el desenlace puede acabar decepcionado a propios y extraños. En todo caso, descubrir su papel en toda la trama será uno de los puntos clave de los dos siguientes –y últimos – capítulos de la serie.

Karli Morgenthau (Erin Kellyman) en pleno duelo. | Crédito: Marvel Studios

A lo largo del episodio, los protagonistas, las Wakandianas y los ‘Sin Banderas’ coinciden también con el otro gran personaje en cuestión de la serie: John Walker (Wyatt Russell), siempre acompañado por su amigo Lemar Hoskins (Clé Bennet). En Riga llega su momento culminante. Una transición que definitivamente lo lleva al terreno oscuro que su personaje debe ocupar. Este odioso nuevo Capitán América nunca podrá ser como Steve Rogers.

Primero, su ansiedad e impaciencia ponen en riesgo el plan de Sam. Luego, descubrimos más de sus inseguridades internas, promovidas por su experiencia en Afganistán. Se sabe que no es un héroe clásico y que las medallas del ejercito en la guerra que libró no fueron por actos precisamente heroicos. Después, vemos cómo, de escondidas, decide inyectarse un vial del Super Suero de los ‘Sin Banderas’ para tener los mismos poderes que el Capitán América original.

La postal con la que cierra el capítulo lo dice todo: el Capitán América con el escudo manchado de sangre.

Pero como dijo antes Zemo, no ha habido otro Steve Rogers. Hemos sido testigos: Finalmente, llega el momento culminante. La muerte de su amigo Lemar es el gatillo final que dispara su particular espiral de violencia.

Es ahí donde John Walker pasa de potencial Capitán América a Homelander total de The Boys. Y como en la excelente serie de Amazon Prime Video, ahí están los móviles y las redes sociales para que el mundo sea testigo de cómo un héroe propagandístico esconde una realidad violenta y sanguinaria tras la máscara.

La imagen que el nuevo Capitán América nos deja es impactante: un vengativo John Walker masacrando a plena luz a una persona. Hasta matarla. La postal con la que cierra el capítulo lo dice todo: el Capitán América con el escudo manchado de sangre. John Walker nunca estuvo y nunca estará a la altura del añorado Steve Rogers. Debe ser el momento de Sam Wilson para dar un paso al frente. Aceptar el relevo y ser el portador que merece un escudo –ahora denigrado– que siempre será un símbolo. 

Easter Eggs y teorías del MCU

Los cinco años en los que el Universo Marvel vivió el llamado «Lapso», en el que la mitad de la Tierra desapareció por el chasquido de Thanos sigue siendo un rincón del MCU fascinante que aún está por explorar. Cinco años fulminados en forma de elipsis en Vengadores: Endgame que, sin embargo, han traído muchas consecuencias al momento actual en el que se ambienta Falcon y el Soldado de Inverno.

La escena final de John Walker es tremenda y es uno de los actos de brutalidad más crudos que hemos visto protagonizar a uno de «los buenos» en el MCU.

Durante el «Lapso» las fronteras de todo el mundo se abrieron y surgieron oportunidades para la mitad que quedó con vida. Y a ese estado quieren volver los ‘Sin Banderas’ ahora que, una vez ha vuelto a la vida toda la población, los organismos internacionales vuelven a promover las fronteras y mirarse con recelo los unos a los otros. En este sentido, Falcon y el Soldado de Invierno no defrauda cuando se trata de dar una visión geopolítica y pseudorealista de cómo sería el mundo si sucediera lo que suceden el MCU.

Poco ha durado un potencial nuevo superhéroe del Universo Marvel. Lemar Hoskins en los cómics se convierte en Battlestar pero su recorrido aquí como el amigo de John Walker ha sido más bien corto. Quizás un presagio de lo que le sucederá a un John Walker al que parece que tampoco le espera un futuro muy halagüeño en esta versión el Universo. El cuarto capítulo termina en una nota muy oscura y sombría, lo cual no deja apenas espacio a John Walker para la redención. Su escena final es tremenda y es uno de los actos de brutalidad más crudos que hemos visto protagonizar a uno de «los buenos» en el MCU. Así no, John Walker. Así, no.

Desde su reentrada al MCU, el personaje de Emily VanCamp, Sharon Carter, ha dado mucho que hablar por los canales habituales de los teoristas y conspiranoides del mundo Marvel. Su pequeña aparición en este episodio nos la sigue situando como aliada de Sam y Bucky. Pero su posición actual da mucho juego para las cábalas.

Por una parte, la actitud cínica y gastada que ofreció en el episodio anterior distan bastante de la última vez que vimos a Carter en el MCU. Por otra, sus sigilosas acciones en Madripur. Actuando por su cuenta y sin ninguna organización gubernamental aparente pero con muchos recursos. Eso la ha situado como una de las candidatas a ser el misterioso/a Agente de Poder.

En el pasado recap apuntamos que Armin Zola (Toby Jones) de HYDRA era un buen candidato para serlo. La opción Sharon Carter esta ahí y tiene sus opciones pero la vemos más como una aliada que siempre estará de lado de los buenos. Al fin y al cabo, es la sobrina de la Agente Carter. Eso sí, no hay que descartar nada y más aún cuando WandaVision terminó plantando la existencia de algunos Skrulls infiltrados para lo que será la futura serie Secret Invasion. En dos capítulos salimos de dudas.

  • La viñeta del día: En este recap no habrá viñeta sino vídeo viral del día. Y es que el episodio anterior tuvo unos pocos segundos magníficos a los que Internet no se pudo resistir y convirtió en épico meme: el baile de Zemo en la discoteca de Madripur. Tal ha sido el impacto viral que la propia Marvel se ha apuntado al juego con un vídeo –¡de una hora!– con Zemo bailando en bucle. Esto sí que es estar conectado con tu audiencia. Bravo. A disfrutar:

Escrito por Guillem F. Marí en abril 2021.

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