Un final que es un inicio: ¡Bienvenidos al multiverso!
Capítulo 6- 'Todo el tiempo. Siempre'

Un final que es un inicio: ¡Bienvenidos al multiverso!

Sylvie y Loki ante el final inevitable que les espera. | Crédito: Marvel Studios.

'Loki' termina su andadura con un giro que nos confirma que habrá segunda temporada. El futuro inmediato del MCU queda marcado para siempre por lo que sucede en este episodio. Un final que es un inicio al que volveremos más pronto que tarde.

Nivel de spoilers: Muy Alto. 

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¿De qué trata? El tiempo corre en este final de temporada, en el que Loki y Sylvie tienen una cita con el destino.

La semana pasada Loki  se convirtió en la serie que estábamos esperando. El capítulo cinco supuso la culminación de todo lo que queríamos en esta serie, tras un arranque que destilaba brillantez en sus diálogos pero cuyo ritmo se arrastraba por momentos debido a la falta de concreción. A esa culminación, sin embargo, le quedaba aún más. Un capítulo final en el que se revelan todos los misterios y se ponen, al fin, las cartas sobre la mesa.

Este episodio, titulado ‘Todo el tiempo. Siempre’, sigue la formula de los primeros episodios de la temporada, con el diálogo de protagonista y la diseminación de información como misión principal. De entrada, esto podría significar un bajón desde donde veníamos pero todo lo que acontece en ‘Todo el tiempo. Siempre’ es necesario para definir el papel de Loki en los planes generales del Universo Marvel. De una forma u otra este capítulo final de temporada –sí, de temporada– funciona como el tramo final de las películas del MCU cuya resolución no cierra arcos, sino que abre de par en par el futuro de la saga.

Algo que, como ya sabemos, puede ser una arma de doble filo: pues en lugar de dar cierre al espectador predispuesto, crea una sensación de ansiedad y deseo por lo próximo que puede derivar en frustración. Si no se cuida debidamente. Es decir, si la Marvel post-Loki no alimenta pronto algunas de las ramificaciones abiertas por la serie.

Con el final de ‘Loki’, y más allá de lo que supone la serie para esta variante del personaje, el «glorioso propósito» de la serie queda más claro que nunca.

En el lado positivo, es una manera de hacer de Marvel que por ahora sigue siendo triunfal ya que mantiene en «tensión» a los seguidores más fieles y a los nuevos, los engancha con el irremediable nuevo «supra-arco» que lo une todo con una transversalidad que abarcará muchas de las próximas entradas de esta enorme serie transmedia que es el MCU en su totalidad. 

Esta Fase 4 en la que actualmente se encuentra el MCU ha arrancado este año con tres series (Loki, WandaVision y Falcon y el Soldado de Invierno), cada una de ellas con un marcado propósito para con el MCU. Ya lo había apuntado antes, desde el punto de vista pragmático, aquellas series tenían una razón de ser, tanto argumental como estructural. WandaVision –la más brillante de las tres– sirvió para desbloquear el potencial de uno de los personajes más potentes del Universo Marvel, Wanda, hasta entonces bastante restringida. Además, la serie ya empezó a tocar el tema del Multiverso y los eventos Nexo. Por su parte Falcon y el Soldado de Invierno fue una especie de «mili» para que el nuevo Capitán América (Sam Wilson) fuera un digno y merecido sucesor de Steve Rogers.

Ahora, con el final de Loki, y más allá de lo que supone la serie para esta variante del personaje, el «glorioso propósito» de la serie queda más claro que nunca. Aquí lo más importante no es que transite y evolucione un personaje sino que lo haga toda la saga en sí. Loki nos ha llevado, en seis episodios, desde el Universo Marvel al Multiverso Marvel y de paso, nos ha introducido al que está llamado a ser el próximo Thanos. El próximo malvado transversal y dominador de los grandes arcos argumentales que están por encima de las películas y series de Marvel: Kang, el Conquistador. 

Kang (Jonathan Majors) en su primera aparición en el MCU. | Crédito: Marvel Studios.

La teorías esta vez no eran equivocadas. Habían demasiadas señales y era, sin duda a toro pasado, la vía más plausible y lógica. Teniendo en cuenta hacia dónde está anunciado que irá este Universo Marvel. Una vez que Sylvie (Sophia Di Martino) y Loki (Tom Hiddelston) entran por fin al castillo tenebroso más allá del tiempo, pasado El Vacío y a Alioth son recibidos por una Señora Minutos que se gasta su escena más perversa. Esta figurita animada les recibe para llegar hacia quien está detrás de toda la AVT, alguien a quien llama «El que permanece» y que les puede ofrecer un trato muy interesante a nuestros protagonistas.

«El que permanece» resulta ser Kang, interpretado por el actor Jonathan Majors, aunque este nombre de personaje nunca es mencionado. Ya lo lanzábamos en anteriores recaps: Jonathan Majors, que ayer fue nominado al Emmy por Lovecraft Country fue confirmado por Marvel como Kang en una de sus futuras películas, Ant-man and the Wasp: Quantumania. Kang ha recibido muchos nombres –el episodio hace referencia a alguno de ellos– a lo largo de la historia de los cómics. Es un personaje clave en diversas sagas que parecía reservado a un debut por todo lo alto en una película y sin embargo, Marvel remarca lo importante que son sus nuevas series presentándonoslo en este final de temporada.

Este Kang es una variante de él mismo, como nos explica. Y si Thanos era, según él, «inevitable», Kang es directamente infinito. Pasamos de un supervillano unidimensional, a uno multidimensional. Resumiendo, en los cómics, se trata de un humano del siglo XXXI, Nathaniel Richards, descendiente de Mr. Fantástico de los 4 Fantásticos, cuyo intelecto y genialidad le llevan a dominar los viajes en el tiempo. Tanto es así, que como tal, visita momentos clave de la cronología, asume tecnologías futuras y se convierte en un ser de gran poder. En la serie, nos explica un origen parecido. Lo sabe todo y lo ha visto todo. Originalmente, antes de la AVT, como científico, descubrió la existencia del Multiversos y llegó a interactuar con sus distintas variantes. Algunas más buenas de corazón y otras más malvadas. Lo que eventualmente, llevó a un conflicto Multiversal, que se llamó la Guerra Multiversal.

Este Loki es consciente de cómo funciona el universo, su lugar en él, y está dispuesto a sacrificarse para preservarlo.

El Kang que nos explica esto, el que pertenece a la serie Loki es el Kang de la línea original. Él consiguió dominar el poder del monstruo Alioth. Y gracias a su capacidad para devorar el espacio y el tiempo, acabó con la Guerra Multiversal y creó la AVT para mantenerla estable de forma segura para todo el tiempo, siempre. Un sistema basado en engaños y mentiras pero que ha mantenido el línea temporal principal en armonía y paz. Un malvado que no es del todo malvado. Ya nos lo dijo Loki en episodios anteriores «ni los malos son tan malos, ni los buenos tan buenos». Y Kang remata este tema clave: «Si creéis que soy malvado, esperad a conocer a mis variantes».

Y ante tal revelación, Kang presenta a Sylvie y Loki dos opciones. Pueden matarlo, dando paso a un caos infinito en el que llegarán infinidad de variantes suyas peligrosas, con el Multiverso desatado y las líneas y ramificaciones en conflicto permanente. O bien pueden ser su reemplazo en la AVT. Sí, este Kang está cansado de haberlo visto y vivido todo y quiere retirarse, ofreciendo a los dos su puesto. Una opción que supone el orden temporal, llevando la AVT a su manera y un espacio en el que los dos puedan cumplir un propósito. Además de compartir una vida juntos, confirmando lo que sienten el uno hacia el otro.

Ahí radica el gran conflicto del final de Loki. Ambos protagonistas, que parecían destinados a estar juntos, deberán divergir indefinidamente porque no están de acuerdo ante las dos opciones de Kang. Loki acepta sustituirlo en el cargo, mostrando que ha madurado como personaje y que esta variante ya no persigue batallas perdidas. Este Loki es consciente de cómo funciona el universo, su lugar en él, y está dispuesto a sacrificarse para preservarlo. Sylvie, al contrario, sigue motivada por impulsos clásicos de Loki cómo son la venganza y la rabia. 

¿Volverán a encontrarse Loki y Sylvie? | Crédito: Marvel Studios.

Una vez pasado el umbral de toda existencia espaciotemporal, un descolocado Kang, ya sin guía escrita de todo lo que sucederá es testigo incrédulo de las multiplicación total de las ramificaciones de la línea temporal. Al final del tiempo, donde transcurre el final de Loki, da inicio a un nuevo Multiverso descontrolado y una decisión –la decisión de Sylvie– que puede cambiarlo todo. Un nuevo comienzo literal nacido del dolor del conflicto entre Sylvie y Loki. Tras una encarnizada lucha cuerpo a cuerpo llega el esperado beso entre ambos.Pero a continuación, Sylvie decide lanzar a Loki a través de un portal para luego matar a Kang. Ya nada volverá a ser igual. Bienvenidos al Multiverso. 

En esta dolorosa decisión de Sylvie radica otro de los temas centrales de Loki: el conflicto eterno entre el determinismo y el libre albedrío. ¿Está escrito nuestro destino o lo elegimos nosotros? A lo largo del episodio, la trama paralela nos ha situado en la AVT y la misión de Mobius (Owen Wilson) para destruirla. Un cumplido fútil puesto que no tiene el conocimiento para hacerlo y porque contra Ravonna (Gugu Mbatha-Raw), se muestra impotente ante este conflicto eterno. Ravonna consciente de ello, conocedora de las mayorías de mentiras de la AVT –pero desconocedora de la existencia de Kang– decide ejercer su libre albedrío y despedirse a la francesa a través de un portal.

Un libre albedrío que también ha movido los deseos de una Sylvie decidida a actuar sin importarle las consecuencias. Kang avisa antes de morir: esto es un «hasta pronto». En seguida volverán sus miles de variantes y siempre con conocimientos para dominar el espacio-tiempo. No sabemos hasta qué punto Sylvie es consciente de lo que ha provocado y de si se arrepentirá. Por lo menos, los fans del Universo Marvel le agradeceremos haber sido la posibilitadora definitiva de un Multiverso Marvel que, por ahora, parece claro que está para quedarse.

Easter Eggs y teorías del MCU

Loki, la serie, sigue teniendo mucho que aportar y se antoja como pieza clave para unir y explicar el futuro de la saga Marvel en general. Si las anteriores dos series de Marvel respiraban como historias cerradas, ésta pide a gritos seguir. Y así será. Sobre las series Marvel siempre ha planeado la duda de si son series limitadas, si son series con múltiples temporadas, etc. La compañía ni confirmaba ni desmentía hasta hoy con la escena post-créditos: «Loki volverá en la temporada 2». 

Un anuncio que satisface después de un capítulo que finaliza con un cliffhanger de manual. La última escena nos deja al protagonista Loki en la AVT. Todo parece como hasta ahora pero algunas pistas parecen apuntar hacia otra dirección. Perdido y desolado, Loki encuentra a Mobius y respira. Pero no por mucho tiempo: Mobius no lo reconoce, desconoce por completo su existencia y lo confunde con un analista. Este Mobius no es el nuestro, es una variante en una variante de la AVT en un Multiverso lleno de ramificaciones y controlada esta vez por Kang, sin los Guardianes del Tiempo como tapadera. Una estatua enorme de Kang –vestido como en los cómics– preside ahora la sede de la AVT. Como si de la Estatua de la Libertad al final de El planeta de los simios, la efigie deja petrificado a Loki.

Así pues las posibilidades ahora son infinitas y tendrán continuidad en futuras entradas del Universo Marvel como seguramente la próxima Doctor Strange y el Multiverso de la locura Spider-man: no way home. La llegada de un personaje como Kang, con el potencial de ser el próximo gran villano Marvel eclipsa un capítulo final que es en sí mismo, la confirmación de muchas teorías hasta la fecha. El futuro de Loki como serie debe ser fuerte y férreo. Casi como un pegamento que una las diferentes ramas de este nuevo Multiverso y la presencia de Jonathan Majors como Kang así lo confirma.

La historia de Kang en los cómics es larga. Ha llegado a ser un faraón egipcio, un ser infinito llamado Immortus –personificación que se adecua más a lo que hemos visto–e incluso ha sido un héroe como Iron Lad, versión adolescente de Iron Man y fundador de los Jóvenes Vengadores. Un grupo de héroes puber que está empezando a sonar con fuerza en el MCU desde la llegada de los hijos de Wanda en WandaVision. Un personaje como Kang pues, tiene una versatilidad enorme. Y por eso lo veremos, en forma de variantes, en las próximas temporadas de Loki así como en futuras películas Marvel durante mucho tiempo. Su parentesco con Reed Richards, el líder de Los 4 Fantásticos también permite abrir la puerta a estos míticos personajes que debutarán con película propia confirmada para el 2023.

El episodio 6 empieza de forma brillante con un viaje auditivo a través de ciertos momentos del MCU así como de la realidad que conocemos. Mientras suena la canción con la que cerraba Vengadores: Endgame. Se trata de ‘It’s been a long, long time’ de Harry James, que sonaba cuando al fin el Capitán América (Chris Evans) devolvía las piedras del infinito a sus correspondientes lugares en el tiempo y se retiraba en los años 40 junto a su querida Peggy Carter (Haley Atwell). Con estas notas Loki cierra, cierta manera un círculo. Y a través de la representación cósmica, conseguida con efectos especiales alucinantes para el ojo, nos visualiza el caos multiversal que acaba de nacer.

  • El universo del día: El unviverso con el que cerramos los recaps de la serie Loki es de hecho un crossover que no forma parte de las Tierras oficiales del multiverso Marvel. Pero que nos retrotrae a las series de televisión. Se trata del universo cruzado en el que los X-Men y Star Trek se dieron de la mano. Primero en 1996 con la tripulación original del Enterprise. Luego en 1998 con los personajes de Star Trek: La nueva generación y una trama en la que el antagonista era precisamente Kang. Picard, Data y Lobezno y compañía contra Kang.

Escrito por Guillem F. Marí en julio 2021.

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