La animación para HBO Max es papel mojado
Animación en tiempos de streaming

La animación para HBO Max es papel mojado

Después de un verano plagado de titulares, HBO Max ha decidido coronarse de nuevo y eliminar de su catálogo las series de animación infantil. Esta decisión afecta a series tanto finalizadas como en proceso de producción. Pero, ¿por qué ha ocurrido esto?

HBO Max ha sido el protagonista de titulares durante todo el verano. Ha habido muchos rumores falsos, como el del cierre de la plataforma -que finalmente se fusionará en una nueva con Discovery+ en 2023- o el de que iban a dejar de producir ficción original y a cancelar todas sus series. Pero también ha sido noticia por varias decisiones polémicas que ha tomado su compañía madre, Warner Bros. Discovery. Dejar de producir series originales en Europa -excepto en España-, dejar de producir series live-action dirigidas al público infantil, borrar películas originales de HBO Max de la propia plataforma, o la más sonada, cancelar la película Batgirl en medio de su producción.

Pero yo voy a hablar de otra polémica, una decisión que me parece vergonzosa y ha dejado a la industria perpleja y confusa: la eliminación de series de animación -la mayoría infantiles- de la plataforma.

A mediados de agosto se anunció que varias series abandonarían HBO Max, algunas de ellas originales como Genera+ion, otras realities como 12 Dates of Christmas, pero sobre todo, series de animación dirigidas al público infantil, como Infinity Train, Summer Camp Island o OK K.O.! -Let’s Be Heroes. Saber qué ocurrió en los despachos durante esos días es imposible, y hay quien dice que en Cartoon Network, productora y emisora de varias de las series eliminadas, sabían lo que iba a ocurrir, pero otros afirman que se enteraron de la noticia como todo el mundo, por la prensa. Lo que es seguro es que ningún creador fue informado con anterioridad de que la serie en la que había trabajado durante años iba a desaparecer de HBO Max, convirtiéndola así (en muchos casos) inaccesible legalmente. También se dice que Cartoon Network advirtió a Warner Bros. Discovery de que no eliminara las series ya que dañaría relaciones con creadores y talento, pero la compañía hizo oídos sordos y procedió de la peor manera posible.

Fotograma de la serie Infinity Train

A Warner no le bastó con borrar las series de HBO Max, sino que con algunas lo llevó más allá y eliminó su apartado dentro de la página web de Cartoon Network, sus cuentas de Twitter, sus vídeos en YouTube, toda mención a ellas en las redes sociales de cuentas oficiales, y su música en servicios de streaming como Spotify. Habría que ir caso por caso, algunas se encuentran disponibles en compra digital y otras no, al igual que algunas se encuentran disponibles en compra física y otras no, ya sea porque nunca lo estuvieron o porque fueron descatalogadas inmediatamente después de su eliminación de la plataforma (como le ha ocurrido a Infinity Train).

Además, las afectadas no solo fueron series finalizadas, sino que algunas tenían nuevos episodios en producción, o ya listos para su distribución. Este último fue el caso de la última temporada de Summer Camp Island, cuyo estreno estaba fijado para junio en HBO Max, siendo retrasado a 2023 solo una semana antes de su estreno. Ahora está previsto que la serie, eliminada por completo de la plataforma, emita sus capítulos finales en Cartoon Network.

Algunos pensamos que los contenidos eliminados serán vendidos a otras plataformas de streaming

Caso similar es el de Victor and Valentino, cuyo final de temporada estaba ya previsto para emitirse en Cartoon Network y con la que HBO Max tuvo el “detalle” de no eliminarla de la plataforma hasta la emisión de esos episodios -que finalizaron la serie con un gran cliffhanger-. No tuvieron la misma suerte Little Ellen o Mao Mao: Heroes of Pure Heart. En el primer caso, una temporada completa ya lista para emitir nunca verá la luz, y en el segundo, su segunda temporada no completará su producción.

Pero ¿por qué ha ocurrido esto? Más allá de para reducir costes, nadie lo sabe con certeza. Algunos dicen que es para no pagar royalties por las visualizaciones de las series en la plataforma, otros que para deducirlas de impuestos como hicieron con Batgirl -algo improbable- y otros, entre los que me incluyo, piensan que los contenidos eliminados serán vendidos a otras plataformas de streaming para que formen parte de su catálogo. De hecho, David Zaslav, CEO de Warner Bros. Discovery declaró que aunque la mayoría de sus contenidos serían distribuidos en su plataforma -ya sea HBO Max o la que nacerá de su fusión con Discovery+-, muchos otros serían producidos para compañías rivales.

Fotograma de la serie Victor and Valentino

Este es el caso de varias películas y series de animación que se encontraban en desarrollo en HBO Max y ahora buscan un nueva plataforma, como una película de The Amazing World of Gumball, varias de los Looney Tunes -que es como si Disney ofreciera a la competencia películas protagonizadas por Mickey Mouse-, una película de animación navideña de Steve Urkel -en serio-, o una serie de animación de Batman a cargo de Bruce Timm, J.J. Abrams y Matt Reeves. Esta última ha despertado un gran interés en la industria, habiendo una batalla de pujas entre Netflix, Prime Video, Apple TV+ y Hulu por convertirse en su nuevo hogar.

Cabe destacar que Hulu es propiedad de Disney, por lo que si esta fuera su plataforma, es muy posible que Disney+ Star tenga en Europa una serie de Batman entre su producción original. Y no sé qué es más descabellado, eso o que Warner decida que una serie de Batman no atraerá público a su plataforma y es mejor venderla. Sea cual sea el destino de las series eliminadas y de aquellas en producción que ahora buscan nueva casa, el objetivo de Warner Bros. Discovery y David Zaslav es claro: cumplir la promesa de ahorrar, y reducir tres mil millones de dólares de su gigante deuda de cincuenta y siete mil millones, en un año. Sin embargo, la eliminación de las series solo ha supuesto un ahorro de decenas de millones de dólares, una cantidad menor que el salario anual de Zaslav, que ronda los 250 millones de dólares. Porque seguro que él necesita el dinero más que los animadores y guionistas que ha dejado sin trabajo, y cuyas series ha tirado a la basura.

La animación ha sido maltratada desde siempre, esto no es cosa de ahora, y no es solo cosa de Warner

Las reacciones de los trabajadores han sido devastadoras, sintiendo que tantos años de trabajo no han servido de nada. La animación no es fácil de producir, se necesita mucho tiempo y mucho esfuerzo, y hay personas que ahora solo podrán ver mediante piratería aquello que tanto les costó hacer. Es desolador. Y creedme, no estoy siendo ingenuo, soy consciente de que hay cientos de proyectos cada año que se desarrollan y nunca ven la luz, y pilotos de series que se ruedan y acaban para siempre guardados en un cajón. Pero este caso es distinto, son series que han producido decenas de episodios y que han construido una comunidad fan cuyos miembros han visto desaparecer de la noche a la mañana una serie que aman y que seguramente ha sido muy importante en sus vidas. Pero a Warner no parece importarle.

Batman de Bruce Timm, J.J. Abrams y Matt Reeves

La animación ha sido maltratada desde siempre, esto no es cosa de ahora, y no es solo cosa de Warner. La existencia de los remakes live-action de Disney también es un ataque hacia la animación, tratada como algo menor, como una plantilla para hacer la película “de verdad”. Son películas calcadas pero carentes de alma, de una magia que solo da la animación. Porque la animación no es un género, es un medio artístico tan válido y poderoso como cualquier otro.

No hay consumo si no hay arte, y no hay arte si no hay artistas

Y aunque es cierto, no voy a negarlo, que la inmensa mayoría de productos de animación están dirigidos a un público infantil -aunque puedan interpelar también al adulto-, eso no les quita ni una pizca de valor. Si la serie favorita de un niño es The Fungies, la cual ya no se puede ver ni conseguir de ninguna forma legal, ¿quién es nadie para quitársela?, ¿por qué un preescolar tiene pasar por el mal trago -porque lo es- de no poder ver nunca más a unos personajes que le han acompañado, ayudado, y quienes incluso puede considerar sus amigos?

La industria audiovisual es arte y consumo. Las compañías pagan a artistas para crear arte que será consumido de forma que haga a la compañía ganar dinero.  No hay consumo si no hay arte, y no hay arte si no hay artistas, y después de esto, ¿quién querría trabajar en animación para HBO Max?, ¿quién querría arriesgarse a que años de trabajo se pierdan de un día para otro?

Esto todavía no ha terminado, recientemente se ha anunciado que varias series de animación de Adult Swim -también propiedad de Warner- como Tigtone o Lazor Wulf  también saldrán de HBO Max. No debemos callarnos ante el lamentable comportamiento de Warner y demás compañías audiovisuales. Puede que la animación te dé igual o no te guste, es algo totalmente válido. Puede que también te dé igual que HBO Max no vaya a hacer más series europeas y ello haya provocado cientos de despidos. Puede que te dé igual lo que ha ocurrido con Batgirl, ya hay muchas películas de superhéroes, ¿no? Pero llegará el momento en el que borren una serie que amas y descataloguen su DVD para que nunca más la puedas ver.

Eliminar una serie de tu propia plataforma porque puedes, para ahorrar, es una falta de respeto tanto a los que trabajaron en ella como a los espectadores. Es una vergüenza. Algo está claro: las grandes corporaciones no son nuestras amigas.

Escrito por Gabriel Cebrián en octubre 2022.

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