Guía de supervivencia para el adicto a las series
SERIES EN TIEMPOS DE STREAMING

Guía de supervivencia para el adicto a las series

¿Prosperidad o exceso? En los últimos años, la inabarcable cantidad de contenido audiovisual se ha vuelto insostenible para aquellos espectadores que se consideran seriéfilos. Es imposible ver todas las series que se emiten, por lo que, en tiempos de exceso, e aquí un ejercicio de descarte y sosiego.

Según John Landgraf, presidente de FX, en Estados Unidos durante la primera mitad de 2022 se emitieron 357 series, contando solo las producidas en dicho país. El total de 2021 fue de 559 series, un récord que será superado cuando finalice este año. Más de 500 series anuales solo en Estados Unidos, más las británicas, las españolas, las nórdicas, las latinoamericanas, las coreanas, las turcas, ¡y no contemos el anime porque nos volvemos locos!

La conclusión que sacamos de esto es clara: hay demasiadas series. Pero no solo eso, el ‘problema’ es que hay demasiadas series buenas, y no se puede ver todo. No hay tiempo ni aunque duermas solo dos horas al día, te encierres en casa y no vuelvas a hablar con tu familia y amigos en años, o reproduzcas las series a velocidad x2. Ni Andy Samberg en el genial opening de los Emmys de 2015 podría ver tantas series como las que se producen hoy en día.

Es cierto que vivimos una época de bonanza en el audiovisual, ya que más series, significa más trabajo. Pero esta gran cantidad de contenido es insostenible para los espectadores. Hay gente que ve uno o dos capítulos por semana y les parece más que suficiente, pero los que vemos más y nos llamamos seriéfilos no tenemos suficiente con dos o tres series, queremos ver todo. Queremos estar al día y en la conversación. En definitiva, sentimos una sensación de FOMO constante (“fear of missing out”) y eso puede llegar a ser un problema.

Por ello he hecho, tanto para vosotros como para mí, esta guía de supervivencia para el adicto a las series con consejos y reflexiones sobre cómo ser seriéfilo sin morir en el intento.

La serie no te gusta, pero la ves por si mejora.

Si una serie no te gusta, no te gusta, y verla solo “por si mejora” es absurdo. Hay que ver las series por lo que son, y no por lo que podrían llegar a ser. Es cierto que hay series que mejoran (y mucho), Buffy Cazavampiros o Parks and Recreation son ejemplos que me vienen a la cabeza. Sus primeras temporadas no son malas, pero están a años luz de ser las obras maestras en las que se convirtieron.

La generación de los 2000 tenía razón: Buffy, cazavampiros es un clásico.

Pero os hago una pregunta, ¿verdad que no soy la primera persona que os dice que estas dos series son buenísimas? Si una serie mala o “normalita” mejora tanto que se convierte en imprescindible, os aseguro que os vais a enterar. No os la vais a perder por no haberla seguido desde el primer día de su emisión. La mayoría de las series tienen la calidad de su primer capítulo. Por ejemplo: sabes que The Bear será buenísima, al igual que sabes que no hay que perder ni un segundo con Kevin Can Wait desde la primera escena.

Las series que mejoran o empeoran considerablemente a lo largo de los episodios son muy pocas. Es mejor dedicar un fin de semana a maratonear una serie que sabes que valdrá la pena que perder una hora semanal con una serie que además de que no te gusta, puede que incluso sea cancelada con final abierto. Ni olvido ni perdono, Flashforward.

Ves la serie al ritmo de emisión para estar en la conversación.

No solo existe la necesidad de ver todo, sino de verlo en cuanto se estrena, como si fueran a borrarlas de su plataforma – qué absurdo, ¿no HBO Max? -. Las series hay que verlas cuando te apetece, y sí, puede ser el día del estreno, pero también dos años después.

Las series, como la comida, hay que consumirlas cuando te lo pide el cuerpo.

Cuando se estrena una serie nueva, o regresa por una nueva temporada, hay que preguntarse si te merece la pena empezarla ya, si tienes tiempo y ganas, o es mejor esperar a otro momento. Cuando se ven series por obligación, porque “hay que verlas ya”, no se disfrutan porque es como hacer deberes, y a nadie le gusta hacer los deberes. Personalmente, hay series que seguirlas de forma semanal en su momento me daba una pereza tremenda, no las disfrutaba y acabé abandonándolas, sintiendo que había perdido el tiempo, pero años después las vi y no podía parar – algo que me ha pasado con Vikingos, la **** mejor serie -. Las series, como la comida, hay que consumirlas cuando te lo pide el cuerpo.

En el caso de Vikingos, las segundas oportunidades siempre fueron buenas.

Ves la serie cuanto antes para no comerte spoilers en redes sociales.

A todos nos han reventado series por Twitter. Hay gente que tiene la necesidad de poner capturas o vídeos de un capítulo que se acaba de estrenar y de contar todo lo que ha pasado. Yo creo que lo hacen o revientan, que necesitan esos cinco likes para poder sobrevivir, es su energía vital. Afortunadamente, Twitter y otras redes sociales tienen una opción llamada “silenciar”, que es mi favorita porque la otra persona no se entera de que se la has puesto y evitas conflictos y explicaciones.

Cuando una persona en redes hace un spoiler una vez, hay un 90% de posibilidades de que lo vuelva a hacer. Si una persona te spoilea una vez es su culpa, pero si te spoilea dos veces, amigo, eso ya es culpa tuya.

Ves la serie para que no la cancelen.

No van a cancelar una serie solo porque tú hayas tardado un mes en verla. Ver series es una afición, no una obligación. No es tu responsabilidad ver una serie en el fin de semana de su estreno para que la renueven. Tú y solo tú decides como administrar tu tiempo. Querías ver una serie, no has podido verla, y ¿la han cancelado? Pues mira, mala suerte, pero no es tu culpa.

Me parece una barbaridad que ciertos productores como Neil Gaiman vayan mendigando visionados en redes sociales, pidiendo incluso que se tenga el capítulo en reproducción de fondo mientras estás haciendo otras cosas en casa.

The Sandman aún está a la espera de ser renovada o cancelada. ¿Volveremos a ver a Morfeo en la pequeña pantalla?

No digo que esté bien que plataformas como Netflix prioricen que una serie se vea rápido para tomar decisiones favorables sobre su futuro, pero de alguna forma, ver una serie rápido solo porque Netflix lo quiere, es validar sus métodos. Eres un suscriptor entre millones, el CEO no está pendiente de si ves o no una serie para renovarla. Organiza las series en torno a tu vida, no tu vida en torno a las series.

Ves una serie que no te gusta porque te quedan pocos capítulos para acabarla.

Este argumento solo me sirve para las miniseries. Puede que no te esté encantando, pero son pocos capítulos y además sabes que tendrá un final cerrado. Si ya se han invertido horas en ver la mayoría, puedo entender que se quiera terminar para no sentir que se ha perdido el tiempo.

Otro caso es el de series con varias temporadas, donde ocurren dos cosas. La primera: es que acabas la temporada y la renuevan. Acabaste la anterior temporada porque te quedaban un par de capítulos, pero ahora tienes diez nuevos pendientes. Piensa, ¿de verdad vale la pena ver una temporada entera más de una serie que no te gusta?, porque si no es el caso, acabar la anterior temporada también fue una pérdida de tiempo.

Si una serie no te gusta, da igual que solo te queden dos capítulos, déjala.

La segunda: también puede ocurrir que acabes la temporada y entonces la cancelen con final abierto. Otra pérdida de tiempo. Si una serie no te gusta, da igual que solo te queden dos capítulos, déjala. Puede que no la vuelvas a ver nunca más, pero también puede que algún día la retomes y la disfrutes una barbaridad.

Ves una serie porque ya has visto muchas temporadas.

No os voy a mentir, hay series que empiezan siendo buenísimas, y luego no hay quien las vea – Showtime es especialista en esto -. Series de ocho temporadas con las cuatro primeras espectaculares y las cuatro últimas intragables.

Algunas de las series que forman parte del catálogo de Showtime.

Entiendo que es un fastidio, porque ya has invertido 50 horas en verla, y sientes que si la abandonas es como tirar ese tiempo a la basura. Pero estás equivocado, tú esas 50 horas las has disfrutado, te lo has pasado bien, y ese es el objetivo de las series. ¿Ha llegado a un punto en el que ya no te interesa? No pasa nada, tienes dos opciones, puedes imaginar que ha caído un meteorito y los ha matado a todos, o puedes leer los resúmenes de Wikipedia. Ambas son mejores opciones que ver una serie sin ganas, por inercia. Una serie es como una relación, por muy larga que sea, cuando ya no hay amor es mejor dejarlo.

Ves una serie porque todo el mundo dice que es buenísima.

Una cosa es la objetividad y otra la subjetividad. Lo objetivo es que hay series buenas y malas, y lo subjetivo es que hay series que a ti te gustan o no, y no tienen por qué coincidir. Puede que a todo el mundo le encante Succession y a ti no te guste, y aunque me duela porque Succession es una pasada, es algo totalmente respetable.

A mí, por ejemplo, no me gusta The Wire. Lo he intentado varias veces, pero no puedo con ella, me aburro. ¿Hace eso que tenga peor gusto? No, hace que tenga gusto propio. Nadie te va a quitar el carné de seriéfilo por no ver una serie que le gusta a todo el mundo. No hay que dejarse influir por los gustos de los demás, tienes que guiarte por los tuyos propios. Los críticos recomendamos series no para obligarte a verlas, sino como empujón para animarte verlas, como sugerencia.

Succession se ha convertido en una de las series más conocidas y alabadas de los últimos años.

Y al igual que digo que si no una serie no te gusta, no te gusta, digo lo contrario, si una serie te gusta, te gusta. No hagas caso a lo que digan los demás, si tú disfrutas de una serie como La Brea – yo también lo hago -, sigue viéndola independientemente de opiniones, críticas o tomates. Los placeres culpables no existen porque nadie debería sentirse mal por disfrutar de una serie. Haz caso de tus gustos, no de Metacritic.

Te gustan mucho muchas series.

Descartadas todas las opciones anteriores llegamos a la más difícil. Disfrutas muchísimo de varias series, pero tu tiempo no te permite hacerles un hueco a todas.

No acumules series pendientes, selecciona y elimina

Mi recomendación en este caso es simple, cuando estés en tus ratos de ver series elige la que más te apetezca, y luego la siguiente, y así sucesivamente. Habrá series que aunque te gusten mucho nunca serán escogidas y las abandonarás sin darte ni cuenta. Si ves series todos los días y hay una que llevas sin tocar dos meses por algo será. No acumules series pendientes, selecciona y elimina.

Entre las series que te gustan y las que no, es lógico que hay que elegir las que te gustan, pero si hay que seleccionar entre estas, debes priorizar las que te encantan, esas series que cuando acabas un capítulo te mueres de ganas por ver el siguiente. Hay muchísimas series y muy poco tiempo, por lo que es muy importante administrarlo lo mejor posible y no dejar que un hobby se convierta en una obsesión.

Y recuerda, desde SERIELIZADOS recomendamos el consumo responsable de series.

Escrito por Gabriel Cebrián en noviembre 2022.

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