Las series ya tienen su alfombra
Festival Canneseries

Las series ya tienen su alfombra

El jurado de Canneseries, presidido por Harlan Coben, desfilando por la alfombra rosa.

Carretera y manta hacia la costa azul para conocer de primera mano lo que se cuece en esta primera edición de Canneseries, en la que las series israelís han dado la sorpresa.

Hace poco más de un año saltó la noticia. Europa tendría un nuevo festival de series, Canneseries, con tres particularidades. Emplazamiento en Cannes (Francia), durante el mes de abril, y su organización dependería sobre todo del fondo público. Una novedad que entraba en conflicto frontal con una consolidación: la novena edición del festival Séries Mania de París (Francia), celebrado en abril, y cuya organización depende, en su mayor parte, del fondo público.

La cosa fue tan tensa como pueda imaginarse. Séries Mania, el festival más importante de Europa gracias al Ministerio de Cultura francés (talón blanco en mano), se marchó a Lille con un millón de euros más bajo el brazo -cortesía del nuevo ayuntamiento- y Canneseries hacía público su presupuesto: 4 millones de euros. La batalla no había hecho más que empezar. Francia había creado dos monstruos, pero podía amamantar a ambos sin problemas.

Además, a estos dos festivales podemos sumar el MIPTV, el mercado televisivo más importante de Europa, y que se encarga en parte de organizar Canneseries, el Séries Séries, el Festival Luchon y el FIPA de Biarritz (que lleva más de 30 ediciones). En total, seis festivales de gran (y de grandísimo) presupuesto que abarcan todo el espectro televisivo, y financiados, en su mayor parte, con dinero público. A los franceses, esto del boom de las series, les ha pillado trabajando. De momento, no están destacando por la calidad de sus series, pero Francia es, sin duda, el centro neurálgico de la ficción televisiva europea. El lugar donde se hace y se deshace.

La alfombra rosa de las series

La gala de inauguración fue exactamente lo que cabía esperar de un epicentro mundial del postureo famosil como Cannes. Alfombra en este caso rosa, hordas de fans aullando por la estrella de turno (el maduro guaperas de Anatomía de Grey, Patrick Dempsey, era el más codiciado objeto de deseo), y discursos y presentaciones varias en un Cinéma Lumière rebosante de público, luces, decoraciones y autocomplacencia.

Si compramos esa máxima simplista que reza que las series son el nuevo cine, Canneseries propone el pack completo: no solamente hay que quedarse con su capacidad de profundización en los personajes, radiografía social y expresión artística, sino que también hay que disfrutar de este tipo de celebraciones con una anticuada noción del glamour que, no sabemos muy bien por qué, acaban resultando curiosamente magnéticas.

‘The truth about the Harry Quebert affair’ encarna el anhelado idilio franco-americano que está grabado a fuego en el código cinematográfico francés

La serie elegida para dar comienzo a la sección oficial no podría ser más precisa. The truth about the Harry Quebert affair encarna a la perfección el anhelado idilio franco-americano que está grabado a fuego en el código genético cinematográfico francés. Jean-Jacques Annaud, veterano director de filmes como El nombre de la rosa o Enemigo a las puertas, vino de la mano de la Metro-Goldwyn-Mayer para representar, en forma de thriller de alto presupuesto con talent internacional, el romance entre un hombre inteligente y creativo y una angelical e indefensa adolescente. Cuatro generaciones desde Godard y Truffaut dando palmas.

El caso es que en un twist que, estamos convencidos, no hizo ni pizca de gracia a la organización del festival, la posproducción de este primer capítulo no se pudo terminar a tiempo, y Annaud presentó una suerte de montaje de escenas que más o menos daba una buena idea de las tramas principales y el ‘look and feel’ de la serie.

Jean-Jacques Annaud en el Cinéma Lumière de Cannes.

Competición oficial Canneseries

Destaca de esta primera edición de Canneseries una sección oficial a competición con diez series muy potentes de nueve países distintos: Félix, de Cesc Gay (España); Miguel (Israel); Killing Eve, de Phoebe Waller-Bridge (Reino Unido); Il Cacciatore (Italia); Aquí en la Tierra, de Gael García Bernal (México); Mother (Corea del Sur); State of Happiness, de Mette Bolstad (Noruega); The Typist (Alemania); Undercover (Bélgica) y When heroes fly (Israel).

Finalmente fue esta última, When heroes fly, la que se llevó el premio a mejor serie, otorgado por Michael C. Hall. Esta producción israelí, dirigida por Omri Givon, narra la historia de unos veteranos del Mossad que emprenden un viaje a la selva de Colombia para rescatar a la hermana de uno de ellos, desaparecida en extrañas circunstancias. El premio especial al mejor reparto fue para la otra serie de Israel, Miguel.

Francesco Montanari, al que ya vimos en ‘Romanzo Criminale’, se llevó el premio a la mejor interpretación por ‘Il Cacciatore’

Una de las más esperadas, la noruega State of Happiness, se fue finalmente con dos premios: el de mejor guion y música originales. Y el actor italiano Francesco Montanari, al que ya vimos en Romanzo Criminale como ‘Il Libanese’, se llevó el premio a la mejor interpretación por su trabajo en Il Cacciatore (El cazador).

En la sección Digital, orientada a las webseries, encontramos una española: Si fueras tú. La apuesta de Playz (RTVE), creada por Annaïs Schaaff y Javier Olivares (¿hace falta presentarlos?), compitió con otras nueve por llevarse el premio que otorga Canneseries a los nuevos formatos digitales, los que están explorando mejor la interactividad y conectando más con las generaciones de jóvenes millennials. El galardón fue para la canadiense Dominos.

Al margen de la competición oficial y alguna masterclass interesante, impartidas mayoritariamente por actores y actrices, como Michael Kenneth Williams y Michelle Dockery, entre otros, la programación de Canneseries no ofrecía mucho más. Aunque cabe destacar el Canneseries Institute, un programa de residencias donde jóvenes guionistas de todo el mundo (previamente seleccionados) han desarrollado su guion de serie durante cinco semanas, tutorizados por profesionales. El ganador/a obtendrá una oferta de Canal+ para producirla.

Michael Kenneth Williams en el Palais Lumière de Cannes.

Upcoming series: Finlandia se ha puesto al día

Pudimos colarnos en la sesión ‘Buyer’s Summits’ (dentro del MIPTV) enfocada a distribuidoras y canales internacionales, en la que se proyectaban fragmentos de series en proceso de posproducción. En esta suerte de subasta pudimos ver algunos avances realmente suculentos que nos dejaron con ganas de más. Pagan Peak dejó a toda la platea sin aire. Esta serie, de los productores de Dark, sigue la investigación sobre un extraño asesinato perpetrado en la frontera forestal que separa Alemania y Austria. Nadie esconde las similitudes con la danesa Bron/Broen. Pero tiene entidad propia.

El productor de ‘Forbrydelsen’ y ‘Bron/Broen’ presentó ‘Bullets’ (Finlandia) que ganó el premio del Buyer’s Summit

Otra fue Gigantes, de Movistar+. En ella, Enrique Urbizu traza un retrato de la Madrid que no pintó el siglo de Oro. El de la autarquía de los barrios pobres. La Madrid sin corazonadas. En la que un insobornable José Coronado (patriarca de los Guerrero) gobierna una familia de mafiosos con más fisuras que el Titanic. Para verla, afortunadamente, no tendremos que esperar distribución. Movistar+ la estrenará en pocos meses. También Arctic Circle (Finlandia), Cleaning Up (Reino Unido) y Trigger (Rusia) tuvieron sus quince minutos de gloria.

Pero fue la finlandesa Bullets (que distribuirá Sky) la que se llevó el premio ‘Coup du Coeur’. El productor de Forbrydelsen y Bron/Broen, Peter Nadermann, presentó esta serie como el nuevo ‘nordic crime thriller’, y funcionó. No queda claro qué quiere conseguir MIPTV otorgando un premio a una serie por sus 15 primeros minutos. Según el jurado, tuvieron tiempo de destacar “las diferentes perspectivas, los protagonistas, la ambientación (Helsinki) y el ‘well sense of tragedy’”. Yo tengo mis dudas. Pero ahí está el ‘Coup du Coeur’.

Palabra de Dominique Moïsi

A escasos metros de la Playa de la Croisette, en un caluroso Espacio Miramar sobraban las chaquetas pero no una americana. Detrás del atril y vestido de veintiún botones, Dominique Moïsi, experto en política internacional, daba unas pinceladas sobre las conclusiones a las que ha llegado con su libro ‘Geopolítica de las series o el triunfo global del miedo‘ (publicado en castellano por Errata Naturae).

Que un respetado politólogo proveniente del mundo académico se acerque a las series de televisión sólo puede indicar dos cosas. O que tiene un editor con buen ojo que detecta que las series son tendencia. O que la comprensión del mundo también se puede perfilar a través de un elemento de cultura popular como son las series de televisión. Prefiero quedarme con la segunda.

Según Moïsi, Frank Underwood facilitó el camino a la Casa Blanca de Donald Trump

Estudiantes y jubilados escuchaban con atención su cadencia de profesor universitario, y tuvieron que esperar pocos minutos para que saliera “el Gordo”. No hay conferencia de politólogo donde Donald Trump no aparezca. Y fue para advertir que, según Moïsi, Frank Underwood le facilitó el camino a la Casa Blanca.

“En El Ala Oeste de la Casa Blanca, el presidente Bartlett, era un buen padre, un buen marido e intentaba ser un buen presidente. Era alguien en quien depositar buenos valores y prestigio. En House of Cards, Frank Underwood no es así”. Seguro que Beau Willimon, creador de la serie, no tenía esta intención, pero según Moïsi, la serie produjo un desprestigio de la institución que pudo facilitar que los votantes quisieran un candidato “anti-Washington” y su forma de hacer política.

Dominique Moïsi durante su masterclass en Canneseries.

A nivel internacional, House of Cards fue un bombazo en China. Según Moïsi, los chinos se ven identificados con la serie y les ayuda a ver que la democracia en Estados Unidos no es perfecta. Quizá por este motivo las autoridades chinas no han censurado ni limitado sus descargas, porque les ayuda a transmitir la imagen de que en las democracias occidentales también hay corrupción y despotismo, y no de una democracia cualquiera, sino de la todopoderosa Estados Unidos de América.

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Pero no sólo habló de series de políticos. Reconoció que sus hijos le habían animado a ver Juego de Tronos y les agradece la recomendación, pues “es la serie que mejor habla del triunfo del miedo”. Una perspectiva eminentemente política y de actualidad.

Continuó con Brexit y The Crown, Putin y Occupied, e incluso Erdogan apareció en escena. En el turno de preguntas, no podía faltar una sobre series francesas. Defendió la última temporada de Engranages, pero pasó de puntitas por todas las demás. No comentó absolutamente nada de la serie que estrenó Canneseries, la temporada 3 de Versailles, pero a nadie le sorprendió.

Palmarés Canneseries 2018

  • Mejor serie: When Heroes Fly (Israel)
  • Mejor webserie: Dominos (Canadá)
  • Mejor guion: State of Happiness (Noruega)
  • Mejor interpretación: Francesco Montalari (Il Cacciatore, Italia)
  • Mejor reparto: Miguel (Israel)
  • Mejor música: State of Happiness (Noruega)

Escrito por Carlos Perelló - Pau Ortiz en abril 2018.

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