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Camila Morrone es Rachel en 'Algo terrible está a punto de suceder'.
Una joven pareja llega a una casa apartada, rodeada por bosques y nieve, y se encuentra con que algo siniestro les está esperando allí. Si esta frase te resulta familiar, es porque suele dar pie a unas cuantas historias de terror, y es probable que también te suene haber visto una variante en la que dicha pareja acude a esa casa para celebrar su boda, u otra en la que la familia de uno de los dos contrayentes resulta estar forrada, sí, pero también ser peligrosa y, a lo mejor, hasta homicida.
‘Algo terrible está a punto de suceder’ juega en un terreno que ya ha sido bastante explotado en cualquiera de sus variaciones
Déjame salir, de Jordan Peele, jugaba con el racismo y con la carta de conocer por primera vez a la familia de tu pareja; la próxima The Drama, de Kristoffer Borgli, coloca un secreto en medio de las celebraciones que protagonizan Robert Pattinson y Zendaya, y Noche de bodas, de Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, presentaba a la familia del novio como unos asesinos sádicos y asquerosamente ricos. Por supuesto, no nos olvidemos de REC 3: Génesis, de Paco Plaza, donde una plaga de zombis arrasa con un banquete nupcial.
Todo esto quiere decir que el nuevo estreno de Netflix, Algo terrible está a punto de suceder, juega en un terreno que ya ha sido bastante explotado en cualquiera de sus variaciones, ya sea la localización remota, la familia política que esconde secretos o la exageración sangrienta de los imprevistos que a veces aparecen en las bodas. Y, para enganchar al espectador, no puede contar con el factor novedad o sorpresa, sino que ha de jugar otras cartas, algo que consigue en su mayor parte aunque, por otro lado, queda la sensación de si no habría funcionado mejor con un par menos de capítulos.

‘Algo terrible está a punto de suceder’ es la primera serie de los hermanos Duffer después de ‘Stranger Things’.
De qué va ‘Algo terrible está a punto de suceder’
Centrémonos primero en el punto de partida de la serie, creada por Haley Z. Boston, que ya participó como guionista en otras series de género bastante peculiares como Nuevo sabor a cereza o la historia alternativa de Hunters. Sus protagonistas son Nicky y Rachel, una pareja joven y enamorada que han decidido casarse en la mansión que los padres de él tienen al norte del estado de Nueva York, en un lugar apartado y aparentemente tranquilo. Rachel nunca conoció a su madre y, desde que empiezan a recorrer la carretera nevada que lleva a su destino, siente una premonición ominosa, la sensación de que algo terrible está a punto de suceder. De hecho, lo repetirá unas cuantas veces a lo largo de los siete episodios que Netflix puso a disposición de la prensa, hasta que llegue un punto que se arriesga a ser accidentalmente cómico.
Rachel, interpretada por Camila Morrone, es una buena protagonista para esta historia […], cumple todos los requisitos de la ‘final girl’
Y siendo justos, es normal que Rachel esté intranquila porque la familia de Nicky no ayuda. Su padre (Ted Levine) es hermético y está pendiente de su madre (Jennifer Jason Leigh), que da la sensación de sufrir algún tipo de trastorno. El hermano, Jules (Jeff Wilbusch), los mira con cierto aire de superioridad y parece ocultar algo con su mujer, Nellie (Karla Crome), y su hijo, mientras Portia (Gus Birney), la hermana, da el tipo de la “chica mala” pija que quiere organizarlo todo y que salga exactamente como ella pretende.
Tampoco es fácil que Rachel calme esa sensación inquietante cuando la casa se organiza alrededor de un pasillo circular que nunca permite ver claramente lo que hay delante de uno y la tormenta de nieve se cierne cada vez con más fuerza sobre ella. Van a pasar allí la semana de su boda, que culminará en la celebración del enlace. Si nada se tuerce antes.

‘Algo terrible está a punto de suceder’ ha sido creada por Haley Z. Boston.
Lo que sí y lo que no de la serie
Algo terrible está a punto de suceder tiene dos pilares principales sobre los que asentarse. Por un lado, la labor de dirección de, principalmente, Weronika Tofilska (Mi reno de peluche) y Lisa Brühlmann (Servant), que consigue armar una atmósfera inquietante en la que parece que puede pasar cualquier cosa. Esa es una de las bazas del género de terror, que el espectador crea que va a haber un susto, una muerte horrible o algo inesperado detrás de cada puerta que se abre misteriosamente, aunque luego simplemente aparezca un niño obsesionado con fantasmas del pasado. Pese a que sufre del mal del streaming en su fotografía, apagada y fría, en parte contribuye al clima invernal de intranquilidad que se va adueñándoos poco a poco de Rachel.
Por el otro lado, precisamente Rachel, interpretada por Camila Morrone (Todos quieren a Daisy Jones), es una buena protagonista para esta historia. Forma un buen dúo con Adam DiMarco (Nicky); son una pareja joven que se compenetra bien y en la que no resulta irritante que él esté in albis de lo que está pasando con su novia. Ella cumple todos los requisitos de la final girl y transmite sensación de normalidad en medio de esa familia cuyos resortes internos se amplifican para hacerla parecer amenazante. Por supuesto, Rachel es algo más que la candidata a ser la única superviviente de la historia, pero eso es algo que la serie va desvelando capítulo a capítulo.
La serie es la primera producción de los Duffer tras el final de ‘Stranger Things’ y, en ese aspecto, se nota algo de su estilo en los guiños a ‘Twin Peaks’ o ‘El resplandor’
Esa manera en la que el misterio se resuelve es, en ocasiones, donde Algo terrible está a punto de suceder flaquea. Al no pretender un retrato de los traumas familiares como, por ejemplo, La maldición de Hill House, ha de mantener su castillo de naipes en perfecta formación durante todo el tiempo posible, y lo que puede ser relativamente sencillo en dos horas, corre el riesgo de repetirse durante ocho. Algunos personajes, como Jules, están atascados en un único tono durante buena parte de la serie y la sensación de extrañeza e inquietud que producen los lugares medio abandonados, como el bar que Rachel y Nicky se encuentran en mitad de la carretera, se diluye cuanto más se visitan.
La casa que centra la acción, por su parte, siempre está en penumbra a pesar de los grandes ventanales de su entrada, y la dirección evita dar una idea aproximada de cómo se organizan sus habitaciones para que nos sintamos tan fuera de lugar como Rachel. Es cierto que, dentro de esa oscuridad, se juega con el color del vestuario para acentuar a algunos personajes sobre otros y potenciar que Rachel tiene cierta tendencia a creer que, realmente, algo malo le va a pasar.

Adam DiMarco y Camila Morrone protagonizan ‘Algo terrible está a punto de suceder’.
Por qué ver ‘Algo terrible está a punto de suceder’
La serie es la primera producción de los hermanos Duffer en llegar a Netflix tras el final de Stranger Things y, en ese aspecto, se nota algo de su estilo en los guiños a Twin Peaks o El resplandor que trufan sus episodios. Su creadora confiesa que lo que le interesaría es entrar en el club masculino que es el terror moderno, citando a Zach Cregger (Weapons) o Ari Aster (Hereditary) como dos cineastas cuyos pasos le gustaría seguir. Ambos construyen atmósferas inquietantes en las que hay detalles de humor o excéntricos que, en lugar de romperlas, las acentúan, un aspecto que se aprecia en la serie, sobre todo, a través del personaje de Gus Birney, que consigue mezclar la comedia y el terror de una manera que parece sencilla.
Es una serie que encaja dentro del estilo del terror contemporáneo
Algo terrible está a punto de suceder podría haber sido más impactante concentrando su historia en un par de episodios menos, pero consigue que nos situemos en el punto de vista de Rachel, que desde el principio recibe “señales” que alimentan su tendencia a la paranoia. Y, en su mayor parte, logra dar un giro siniestro a los clichés más habituales que se utilizan en las bodas, desde que los novios afirmen que son sus almas gemelas mutuas a que aseguren que se lo cuentan todo. Ese concepto platónico del alma gemela acaba siendo lo más importante en una serie que encaja dentro del estilo del terror contemporáneo, que se reserva, por ejemplo, las escenas sangrientas para momentos concretos y que aspira a contar algo más que una sucesión de sustos.

‘Algo terrible está a punto de suceder’ está disponible en Netflix.

