Top Serielizados: Las mejores series de lo que va de año
Top Serielizados

Las mejores series de lo que va de año

Pasada la mitad del año que nos ocupa, os presentamos las series que más nos han convencido este 2025. Dos trimestres de grandes series y retornos esperados que apuntan maneras.

¿Cuales son las mejores series del 2025? Estrictamente lo sabremos en diciembre cuando cerremos el año. Pero no nos hemos podido resistir a nombrar aquellas series que nos han encantado en esta primera mitad del año.

Ahora que en verano podéis poneros al día, ya sabéis, aquí va una lista con excelentes propuestas:

Separación– Apple TV+

¿Qué es más difícil? ¿Crear una primera temporada tan magistral que te deje boquiaberto y te mantenga en vilo durante tres años de espera? O sobrevivir al hype, a las ganas que fracases, a las miradas atentas y al autoimpuesto listón alto con una segunda temporada cargada de episodios que son auténticas maravillas, consiguiendo mantener el misterio casi incorrupto y ampliando el mundo propio de la serie? Muchos dirán que lo primero y puede que nos les falte razón.

Pero la lista de series que nacieron con una primera temporada llena de ideas brutales que se desvanecieron tras la segunda temporada y se fueron directamente al olvido (o a la decadencia) es enorme y demuestra que quizás lo segundo es más difícil.  Ahí está el mérito de la segunda temporada de Separación, ya convertida tras su éxito en las nominaciones en los Emmy, en el nuevo buque insignia de Apple TV+ en su búsqueda de prestigio, reconocimiento y si se puede, suscriptores.

Pese a no ser una temporada tan redonda como la primera, la dupla creativa DanErickson/BenStiller (a la que debemos sumar la directora de foto, Jessica Lee Gagné) demuestra que, en tiempos en los que les espectadores ven series a velocidad 1.5x mientras mira el móvil y la tablet a la vez, aún es posible crear un producto de alto presupuesto que requiera toda la atención del espectador para subvertir sus expectativas y elevar la apuesta narrativa hacia un desenlace que, cuando llegue, marcará definitivamente el legado de una serie que, por ahora, está siendo de las más estimulantes de la era del streaming.

mejores series

The Pitt – HBO Max

Cuando ya parecía que las series médicas no podían reinventarse, apareció The Pitt.

The Pitt nos muestra el día a día de los profesionales de la salud en un hospital de Pittsburgh y como estos hacen malabarismos con las crisis personales, las políticas en el puesto de trabajo y la carga emocional que implica tratar a pacientes en estado crítico.

Un proyecto que llegaba con sello de calidad, ya que ha reunido a varios veteranos de Urgencias (la mítica serie de médicos que marcó un antes y uno después a los 90 y principios de los 2000). Además, el actor Noah Wyle, recordado por su papel de Dr. Carter, protagoniza y produce la serie. Su regreso al genero médico –a pesar de sus reticencias, como él mismo comentó– le ha conseguido una merecidísima nominación a mejor actor protagonista en los próximos premios Emmy.

Con The Pitt sus creadores nos ofrecen una nueva y realista visión de los retos a los cuales se enfrenta el personal sanitario en los Estados Unidos de hoy, vista a través de los mismos médicos (o mejor dicho, héroes) que trabajan en primera línea de fuego. Imprescindible.

mejores series

Paradise – Disney+

Paradise le pediremos la prueba del algodón en la segunda temporada para saber si ha llegado para marcar época o será otro bluf épico más. Pero al César…En una año en el que recuperamos las series de médicos y el concepto confort food en las series, Paradise se erige como el perfecto guilty pleasure para aquellos que busquen sorpresas constantes y las (buenas) sensaciones que vivimos al inicio de Perdidos. 

La nueva serie de Dan Fogelman, creador de This is Us, mantiene su gusto por el «trilerismo» narrativo y la manipulación emocional y lo pone al servicio de un siempre excepcional Sterling K. Brown, una habitual «malrollera» Julianne Nicholson y un James Marsden que está viviendo un resurgir digno de ser estudiado. Paradise es un thriller político que esconde un giro de 360º en los minutos finales de su primer episodio tan bien ejecutado que levantaría a cualquier muerto de su tumba. O lo que es lo mismo, nos devuelve la sangre al cuerpo ante tanta serie sucedanio, algorítmica y calcada.

Igual que vuelve la moda Y2K y Nike recupera este 2025 su icónica línea Total 90, Paradise nos devuelve a un tiempo más fácil, en el que no era nada difícil encontrar un montón de series pasatiempo que no pedían perdón por serlo y que como Paradise, se las ingeniaban para crear los giros más rebuscados sin tratar al espectador de idiota aplatanado. Optando sino por un sincero pacto de manipulación entre obra y recipiente que cuando funciona, como sucede en Paradise, da más gusto que el cosquilleo de mil videos de ASMR juntos. 

Paradise

Efectos secundarios – HBO Max

La joya de la animación adulta del año.

La serie sigue a dos excompañeros de instituto, Marshall y Frances, quienes se reencuentran tras el descubrimiento del Hongo Ángel Azul —una seta con propiedades curativas que podría curar casi todas las enfermedades del mundo—. Pero pronto se verán atrapados en una conspiración que involucra a corporaciones farmacéuticas, agencias gubernamentales, y figuras poderosas que querrán acabar tanto con ellos como con el hongo por intereses económicos.

Efectos secundarios combina elementos de sátira política, thriller conspiranoico y ciencia ficción a la perfección, todo bajo una pulida capa de humor negro, y visiones psicodélicas (esas escenas no tienen desperdicio).

En definitiva, Efectos secundarios es una serie apasionante que destaca por su valiente reflexión sobre la ética en la industria médica, los intereses corporativos y las dinámicas de control social en Estados Unidos, que llega en un momento…de lo más adecuado.

Adolescencia – Netflix

¿Qué harías si tu hijo adolescente fuera acusado de asesinato? 

Esta es una de las muchas preguntas que plantea Adolescencia, la nueva serie de Jack Thorne, que llegó sin mucho bombo previo a nuestras pantallas, para colarse en todos los tops de series del año.

Esta miniserie de cuatro capítulos protagonizada por nuestro querido Stephen Graham, está rodada en un plano continuo. Una apasionante historia dirigida por Philip Barantini que se desarrolla en tiempo real, a medida que los personajes principales -desde la familia protagonista, hasta los detectives que investigan el crimen- buscan respuestas tras una espeluznante tragedia.

Esta propuesta creada por Thorne y Graham, es una dura y apasionante exploración de la psicología adolescente y familiar truncadas por el trauma. Lejos de convertirse en un thriller convencional, Adolescencia despliega su tensión en el retrato íntimo de sus personajes (inciso especial en Jamie, interpretado de manera deslumbrante por Owen Cooper) y las devastadoras consecuencias de la violencia.

The Studio – Apple TV+ mejores series

Si bien Separación parece encaminada a darle prestigio a Apple TV+, quizás sea The Studio la que le dé más alegrías desde el lado de la comedia. Seth Rogen, protagonista, director, productor y creador junto a Evan Goldberg, Alex Gregory, Peter Huyck y Frida Perez reivindica el amor por el cine con una comedia com mucho estilo que parece casi el grito de socorro de una industria que se encuentra en uno de los momentos más críticos de su historia, sino el que más.

Rogen interpreta al flamante director de un estudio de los de toda la vida que lucha por mantenerlo a flote en un contexto donde los estudios son comprados por las grandes compañías de Silicon Valley y la gente ya no quiere ver películas de Martin Scorsese o Ron Howard, tan solo franquicias de cualquier producto del estante de un supermercado.

Lo que parece una misión suicida, recuperar Hollywood, deviene una hilarante cruzada del protagonista y su variopinto grupo intimo que nos regala algunos de los momentos más divertidos de lo que de año, en una serie, rodada de maravilla y que recupera también el espíritu referencial y lleno de cameos de aquella El Séquito que tanto nos gustó en su día. Además, The Studio tiene más humor en su dedo meñique que la «comedia» más premiada de los últimos años, The Bear. Así que si realmente queréis reír, esta puede ser vuestra próxima obsesión. 

Dying for sex – Disney+

Cuando a Molly, una mujer en sus cuarenta, le diagnostican un cáncer de mama en etapa terminal, decide tomar una decisión radical: dejar a su esposo y embarcarse en una aventura sin límites para redescubrir el placer, la pasión y, sobre todo, el control sobre su vida. Consciente de que su tiempo es limitado, se sumerge en un mundo de citas, sexo sin compromiso y experiencias que jamás se había permitido antes. A través de esta travesía de autodescubrimiento, Molly comparte cada detalle con su mejor amiga Nikki, quien documenta su historia con sensibilidad y humor. Juntas exploran no solo las experiencias sexuales de Molly, sino también los aspectos más profundos de su viaje: la búsqueda del significado, la amistad inquebrantable y la aceptación de la mortalidad.

Basada en la historia real de Molly Kochan –que contó su historia en un podcast que presentaba junto a Nikki Boyer–, la serie no solo aborda la libertad sexual y la autonomía femenina, sino que también profundiza en los lazos de amistad, el proceso de duelo y la forma en que enfrentamos la muerte con valentía y amor.

Los Ensayos – HBO Max mejores series

Parecía difícil hacer una segunda parte de una primera temporada casi perfecta, pero Nathan Fielder ha vuelto a conseguirlo.

Los Ensayos sigue el viaje de un hombre que intenta reducir las incertidumbres de la vida cotidiana. Con un equipo de construcción, una legión de actores y recursos aparentemente ilimitados, Fielder –cómico, creador, genio, ¿loco?–  ayuda a personas corrientes a prepararse para los momentos más importantes de sus vidas «ensayándolos» en simulaciones cuidadosamente elaboradas por él mismo. Pero en su segunda temporada, la urgencia del proyecto de Fielder aumenta cuando decide dedicar sus recursos a un problema que nos afecta a todos: los accidentes aéreos.

Los ensayos es una serie que hay que experimentar. Es una serie difícil de explicar, complicada, pero brillante, plagada de giros, sorpresas y en constante evolución. Una pieza que lejos de ser caótica o incompleta consigue dominar con maestría su paseo funambulista en la fina línea entre la ficción y la realidad. Pero de lo que no cabe duda es que se trata de algo nunca antes visto en televisión.

Es un experimento, un ensayo sobre hacer un programa sobre ensayos y, en definitiva, una serie sobre la inseguridad humana, el sentirse extraño, la ansiedad ante el futuro y nuestra necesidad de (intentar) tenerlo todo bajo control.

Andor – Disney+

Andor es otra segunda temporada que llevaba demasiado tiempo haciéndose rogar pero cuya espera ha valido la pena. La serie del universo Star Wars, precuela del film spin-off Rogue One –hoy en día es necesario un glosario para estas cosas– es un milagro en sí misma, la exepción a la regla imperante hoy en día. 

¿Cómo es posible que dentro del entramado corporativo de Lucasfilm y Disney se cuele una serie de autor? Y más aún, ¿puede ser esta serie la mejor radiografía de cómo se construyen los totalitarismos que se haya hecho en este siglo? Coincidiendo con Mussollini: hijo del siglo en este cometido, la serie de Tony Gilroy va incluso un paso más allá, en estos tiempos tan convulsos: Andor no es solo un aviso a navegantes, también es una declaración de intenciones cuyo mensaje es claro, sin sacrificio no hay lucha posible. Sin mancharse las manos de sangre no se vence al mal. Y aunque el precio personal pueda ser muy caro, merece pagarlo por el bien común y la esperanza de un mañana más justo, igualitario y por ende, mejor.

Para quienes les parezca frívolo hablar de estos temas en una galaxia muy, muy lejana, recordad que además de vender juguetes, la intención original de George Lucas con su obra principal era también ser un espejo político de su tiempo. La primera saga reflejaba el imperialismo yanqui de la Guerra de Vietnam, la segunda, la decadencia de la democracia ante la amenaza de un miedo fabricado (eran tiempos de Bush hijo) y ya que la tercera saga fue un mejunje corporativo con miedo a tener personalidad alguna, ha llegado el bueno de Tony Gilroy para crear una serie que, en su totalidad, refleja lo fácil que es caer en las garras del totalitarismo y lo difícil que puede llegar a ser salir de ello. Haceros un favor y aunque no os guste Star Wars, mirad Andor. Aunque solo sea por la actuación inmejorable de Stellan Skarsgard. 

El camino estrecho – Movistar Plus+ mejores series

Acabamos con El camino estrecho, una miniserie australiana del siempre interesante director Justin Kurzel (Macbeth, The Order, Los asesinos de Snowtown) en la que Jacob Elordi y Ciarán Hinds se coordinan para mostrar dos edades distintas de un mismo personaje: Dorrigo Evans, un médico superviviente de la Segunda Guerra Mundial, donde fue preso del ejercito Japonés, formando parte de la demoledora construcción del llamado «Ferrocarril de la muerte», una faraónica obra en cuya construcción que murieron 16000 soldados aliados y ojo, 90.000 trabajadores del continente asiático.

La miniserie, basada en una novela del mismo título, navega entre tres tiempos distintos: la cruel, asfixiante y mortal experiencia en el campo de trabajo, la fallida historia de amor imposible en tiempos de juventud con su tía política y la madurez silenciosa, frustrada y oscura de un hombre que, aunque no lo aparente, está roto por todos los costados.

El camino estrecho es un visionado duro pero electrificante. Una mezcla de melodrama clasicista, con drama existencial y una dureza bélica al nivel de títulos como Salvar al soldado Ryan o Hasta el último hombre. Además, La banda sonora y la fotografía deslumbran en un conjunto equilibrado, donde Elordi se gradúa com el gran actor que puede llegar a ser y Hinds vuelve a hacer una demostración en hacer parecer fácil lo difícil. Y ese plano final, devastador, que hará llorar al más duro de los presente. 

en .