Entrevista a Gastón Duprat: El sarcasmo como modo de vida
Entrevista a Gastón Duprat

Gastón Duprat: El sarcasmo como modo de vida

Del 23 al 28 de abril tuvo lugar en València la quinta entrega de LABdeSeries, un festival dedicado en exclusiva al universo de las series que, edición tras edición, conquista un espacio relevante en el panorama cultural. El evento contó con la presencia de Gastón Duprat como invitado estrella, quien junto a su socio Mariano Cohn, acaban de presentar su último trabajo, 'Bellas Artes', una mordaz aproximación al mundo del arte. 
Gastón Duprat

Gastón Duprat | Crédito: LABdeSeries

Seis meses después del estreno en Argentina de Nada (2023), la dupla Cohn & Duprat (Mariano Cohn y Gastón Duprat) completan con Bellas artes (2024) una suerte de trilogía de ficciones seriadas acerca del estado de las cosas y los juegos de apariencias sociales y políticas, iniciada con El encargado (2022-23), sin duda, la obra más singular y valiosa del grupo.  

Situada en un museo de arte contemporáneo de Madrid, la propuesta, malintencionada y afilada como siempre, pero también demasiado obvia en algunos puntos, acompaña a Antonio Dumas (Óscar Martínez), su nuevo director. La llegada al espacio de este personaje petulante, ensimismado y chapado a la antigua, permite a los creadores reflexionar sobre los enredos y las intrigas internas del mundo cultural del siglo XXI, y, sobre todo, su relación con el público. Esta fotografía se refiere también a la actual discusión de las figuras más controvertidas del arte y a la resignificación de sus obras. Charlamos con Duprat acerca de esta y otras cuestiones.  Gastón Duprat

Tus últimos trabajos han sido ficciones seriadas para distintas plataformas ¿te sientes más cómodo en este formato? ¿O es que encuentras ventajas con respecto a hacer cine?

Se debe más a una cuestión de que las cosas se fueron desarrollando de forma que fuimos enganchando un proyecto con otro. Yo hacía cine con Mariano, pero cada película era un evento, levantar el proyecto, lograr la financiación, etc. Luego nos vinculamos con Disney en Argentina, que estaban por empezar a producir allí series de ficción, les presentamos proyectos y les gustó. Así sucedió.

De hecho, en un plazo de dos, tres años, no habéis parado de crear. 

Tal cual. Aparte, hay muchas series que hicimos y que no figuran como que las creamos nosotros. En total son unas 23, de las cuales 3, que son El encargado, Nada y Bellas Artes, las dirigimos nosotros también. Pero lo de las series y el cine no es por algo intencionado. Tal vez haya sido porque dimos con Disney y seguimos adelante. En nuestra trayectoria pasó esto, pero ahora queremos volver a hacer películas como antes.

«Me gusta criticar porque tengo la autoridad de quien conoce de lo que habla, y también porque son mis propias ideas las que son objeto de burla. Está bueno poder criticar nuestro modo de vida, sino se convierten en una cárcel»

En las dos series anteriores tu apareces como director, sin embargo, en Bellas Artes, no. ¿A qué se debe esto?

El rol de director adquiere otro concepto en las series. En concreto en esta, como era inviable venir e instalarnos aquí para poder dirigir como se necesitaba, diseñamos todo el concepto de la serie, el tono, la narrativa, en definitiva, el lenguaje, para que Martín Bustos, un buen amigo nuestro y director argentino afincado en San Sebastián, dirigiera la mayoría de los capítulos. Tenemos esa forma de trabajar que planificamos todo con anticipación, en el estudio, de manera que en el rodaje solo sea ejecutar. Pero nosotros somos los showrunners, creadores, es decir, estamos por encima de toda la serie. 

Gastón Duprat

Los directores y productores Mariano Cohn y Gastón Duprat. | Crédito: photoALEJANDRALOPEZ

¿Es Bellas Artes una consecuencia natural de películas como Mi obra maestra o Competencia oficial?

Sí. Además, el guionista, mi hermano Andrés, dirigió hace muchos años el museo Nacional de Bellas Artes en Buenos Aires, que debe ser el más grande de América. Él siempre está tomando notas sobre lo que se cuece. Venimos trabajando en esta idea desde hace quince años, la de abordar la cara B de un museo, y se ha dado ahora la posibilidad, con Disney Argentina también.

¿El mundo del arte es a tu parecer un escenario lo suficientemente jugoso como para situar un análisis del actual estado de las cosas?

Sí, porque es el mundo intelectual o artístico al que yo pertenezco. Entonces me gusta criticarlo porque tengo la autoridad de quien conoce de lo que habla. Y también porque son mis propias ideas las que son objeto de burla. Está bueno poder criticar el modo de vida y de pensar, sino éstas se convierten en una cárcel. Es por esto que en realidad casi todas las películas están atravesadas por el mundo del arte. Salvo en El encargado.

Ahí abordas las mismas cuestiones, pero desde un punto de vista más llano, más popular. 

Sí, fue por esto en parte que tuvo tanto éxito. Es la serie más vista de toda la historia de Argentina. Gastón Duprat

Es más fácil la identificación del espectador.

Sí, tal cual. Además, allá en Buenos Aires, todo el mundo vivió alguna historia con ellos (risas).

«La realidad que construyo es sarcástica porque mi mirada lo es»

¿No es como una forma de darle una vuelta más a la parodia, incluso al esperpento, el hecho de que el gremio de encargados se haya quejado de la serie incluso antes de su estreno? ¿cómo se vive esto, desde la risa, la sorpresa? 

Primero nos sorprendió, porque el Inadi, una entidad en defensa de las minorías en Argentina, nos llamó preocupados por el tráiler y luego trataron de impedir su emisión. También llamaron del gremio de los porteros, incluso hasta de parte del presidente de la Nación. Evidentemente todo circuló en la prensa y ayudó a que nadie quisiera perderse la serie (risas).

Seguramente, que la protagonice alguien tan querido como Francella seguro que ayudó.

Por supuesto, Guillermo Francella es alguien muy popular. No se me ocurre otro cómico que lleve tantos años y que sea tan trasversal, abarca todos los rangos sociales. Aunque tampoco es infalible, ha tenido en su carrera sus más y sus menos. Pero es cierto que es uno de los actores más queridos del país. Gastón Duprat

Gastón Duprat

Guillermo Francella es Eliseo en ‘El encargado’.

La mayoría de tus personajes se mueven en la ambigüedad, entre esa fina línea entre ser víctima y verdugo de sus circunstancias, ¿Como es la escritura de un personaje así?, ¿Cómo es hacer humor sin que caiga en la caricatura?

Es como una observación de la realidad. No es que uno se sienta y dice “bueno, voy a ser sarcástico a través de este personaje”, sino que es mi propia mirada de la realidad sin traducciones. Es lo que pienso yo, no es forzado ni artificial. La realidad que construyo es sarcástica porque mi mirada lo es. Gastón Duprat

Este sarcasmo al que te refieres es muy identitario del ciudadano rioplatense. Si bien muchas señas de identidad están presentes como algo de orgullo, en por ejemplo Nada, que es un canto a aquello que identifica Buenos Aires, en el resto de tu obra hay mucha burla a la idiosincrasia argentina. ¿Es importante para ti hacer humor a través de estos códigos? 

No es buscado, soy así. Sale porque es mi modo natural de expresión, porque la realidad me parece eso. También depende de los actores, de cómo son cada uno. Por ejemplo, con Óscar Martínez resulta un tipo de comedia dramática más aséptica, bastante diferente a la que hace Guillermo Francella, y a la vez distinta a la de Luis Brandoni, o incluso a la de Penélope Cruz en Competencia oficial.

«No me creo las profesiones ni a los artistas per se, entonces me gusta esa diferencia entre lo que dice y lo que hace la gente, entre lo que es y lo que creé que es en realidad»

Tanto en Bellas Artes, como en Nada y en mayor medida El encargado, utilizas una figura muy querida y reputada y exploras sus lados más oscuros ¿cómo consigues la simbiosis única entre personaje e intérprete?

No, tampoco es deliberado. Lo que llaman zona oscura, para mi es zona clara. No porque tengan una tendencia especial sino porque es una mirada de la realidad distinta. Yo no me creo las profesiones ni a los artistas per se, entonces me gusta esa diferencia entre lo que dice y lo que hace la gente, entre lo que es y lo que creé que es en realidad. En cuanto a la construcción del personaje con los intérpretes, en el caso de Francella, Brandoni y Martínez, tienen una calidad interpretativa muy grande, y puedo decir que son amigos, nos conocemos muy bien. 

¿En qué momento su figura se torna fundamental? Da la sensación de que los personajes están creados para el actor que los encarna, que no hay otro Eliseo que Francella u otro Tamayo que Brandoni. Y los mismo con los papeles de Martínez.

Es así. Prácticamente son fundamentales desde el principio. Hablo con ellos y si les interesa el camino seguimos adelante. Los distintos personajes los creamos en base a ellos, son parte activa del proceso, es algo muy abierto. Si bien nosotros somos las cabezas del proyecto, establecemos un diálogo constante con ellos.

Bellas Artes

‘Bellas Artes’ está disponible en Movistar Plus + | Crédito: Movistar Plus +.

El juego de máscaras y apariencias es otra constante en tu obra, ¿nace por la imitación de la realidad individual y colectiva de estos tiempos o más como un vehículo del humor?

Creo que más bien lo último, no siento que haya que trabajar demasiado para plasmarlo. Sobre todo, con los artistas que piensan que son seres superiores moralmente al resto, que son más sensibles y más frágiles que la gente común. No es así definitivamente, pero ellos piensan que sí. Ese lado me resulta arrogante, me genera rechazo, y a su vez me hace mucha gracia. Gastón Duprat

¿Y crees que está relacionado con la identidad de estos tiempos? Por ejemplo, con el uso que se les da a las redes sociales.

No lo relaciono. De hecho, yo no uso redes y no estoy atento a lo que generan. El juego de apariencias lo veo más como una limitación de la mirada de uno. A mí me divierte darle a los buenos, a los supuestamente buenos. Y a su vez es mi mundo que, como hablábamos antes, lo conozco por dentro y me parece muy sano reírme de mis propias ideas.

«No estoy de acuerdo con cualquier acción que censure la obra de un autor, sea de la expresión artística que sea»

Es más efectivo usar personajes políticamente incorrectos…

Sí, tal cual. Y porque como pertenezco a ese sector más elevado y artístico me da derecho a criticarlo. Todas las ideas que aparecen en Bellas artes son mías y de mi entorno. Y me hace gracia utilizarlas y cuestionarlas. 

¿Qué hay de ti en un tipo como Dumas? ¿estás de acuerdo con el posicionamiento de tu personaje?

Me cae bien (risas). Dice cosas que nadie se atreve y por eso tiene mis simpatías. Me gusta que no entienda por qué tiene que querer a su nieto, todas esas cosas prohibidas o censuradas por la corrección. Me gusta que haya alguien que ponga en duda este tipo de cosas.

Gastón Duprat

Oscar Martínez es Antonio Dumas en Bellas Artes | Crédito: Movistar Plus+.

Incides mucho en la historia de la estatua que es vandalizada una y otra vez ¿Qué opinas de la política de la cancelación?

Bueno, está en la serie. Creo que en muchas ocasiones se pasan de rosca. No estoy de acuerdo con cualquier acción que censure la obra de un autor, sea de la expresión artística que sea. En concreto, en este tipo de intervenciones, me parece que es una protesta estúpida sobre todo porque nunca se sabe bien el por qué, tiene repercusión el acto en sí pero no creo que llegue a calar verdaderamente el motivo. En la serie lo hicimos así a propósito, quien cometió la inconducta la tuvo hace cien años, cuando no existía el delito, y atacar la obra me parece una estupidez. Digamos que nos dimos el gusto con el sueño que tiene Oscar (risas). 

En el primer capítulo, Dumas consigue el puesto como responsable del museo, frente a dos candidatas completamente opuestas a él. Trasladándolo a la realidad ¿crees que sucedería lo mismo?

Mmmm, no (risas). Creo que no. Gastón Duprat

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