"Lo que no podemos hacer en la realidad lo podemos hacer en la ficción"
Preestreno de '33 días'

Carles Porta (’33 Días’): «Lo que no podemos hacer en la realidad lo podemos hacer en la ficción»

Carles Porta da el salto definitivo a las series de ficción con '33 días' (Atresplayer), un adictivo thriller psicológico que ficciona el mítico caso de Brito y Picatoste y que redefine los límites creativos del rey del true crime nacional.
Carles Porta

Carles porta, posando en el photocall de la Premiere en Barcelona de '33 días' | Crédito:

El próximo 7 de junio, Atresplayer estrena una de sus apuestas más ambiciosas de la temporada: 33 días, protagonizada por Juan Manuel Poga y Julián Villagrán y creada por Carles Porta. Para el público fan del programa Crims, la premisa ya es magnética de por sí: volver al universo criminal del caso de Brito y Picatoste, el violento periplo de dos prófugos que en 2001 conmocionó a Cataluña. Para quien desconozca el caso, está será una entrada a pelo. Sin embargo, para la industria y los amantes de la televisión, la serie supone un hito mucho mayor: es el nacimiento –o mejor dicho, la extensión– del «universo de ficción» de Porta.

La serie tuvo una presentación previa en el festival de Sitges y esta semana, en Barcelona, una premiere por todo lo alto. En ambos eventos tuvimos la ocasión de conversar con Porta, así como luego con Villagrán, cuyas impresiones y declaraciones os presentamos. El creador de Crims rompe sus propias cadenas para adentrarse en un terreno nuevo. Y lo hace con una tesis clara que resume a la perfección el espíritu de este proyecto: «Lo que no podemos hacer en la realidad lo podemos hacer en la ficción. Y hacia aquí es hacia donde nosotros queremos evolucionar».

Del «cómo» al «por qué»: El origen de un encargo

La elección del caso no fue casual, aunque vino con empujón incluido. «Para ser honesto, en realidad este caso lo eligió José Antonio Antón, el director general de Antena 3, que estaba enamorado de la historia» —reconoce Porta durante la presentación de la serie en Barcelona—. «Nosotros ya habíamos trabajado con él porque lo tiene todo y fue el primer caso que hicimos para Crims en televisión, pero cuando alguien del nivel de José Antonio te dice ‘quiero este’, no le llevas la contraria».

Carlos Porta

Julián Villagran y Jose Manuel Poga posando con Carles Porta.

Para evitar el peso de la literalidad y ganar aire dramático, los nombres reales han desaparecido en favor de la ficción: ahora son Prieto y Calatrava –por cierto, con unas interpretaciones descomunales de Poga y Villagrán, sin duda lo mejor de la serie–, rebautizados entre bambalinas como duende y cuervo. «En la realidad, la historia se explica en una pequeña parte, normalmente la policial. Aquí no. Aquí entramos en la parte humana, en la relación entre ellos dos. Podemos entrar en sus mentes, en qué pasó realmente con esta historia. Podemos entrar en el mundo de los asesinos, cosa que en la realidad, en la no-ficción, voluntariamente no hacemos», analiza el creador.

El «ADN de Carles Porta» y sus líneas rojas

Hacer ficción basada en hechos reales es un campo de minas en la era de los espectadores-jueces, un fenómeno que vimos en series como El cuerpo en llamas o El caso Asunta. Sin embargo, Porta asegura haber trabajado con total libertad creativa junto a firmas de prestigio como Jordi Calafí y Javier Olivares in el guion, y bajo la batuta en la dirección de Anaïs Pareto. Eso sí, la libertad de lo que podríamos llamar «ADN Porta» y la función de Carles en la supervisión y creación tiene un límite sagrado: la verosimilitud naturalista.

Carles Porta:«En la realidad explicamos qué hicieron, no por qué lo hicieron. Y aquí analizamos eso, entramos en eso».

«Nos hemos autolimitado más nosotros con la credibilidad, con que todo tenga coherencia, que con la invención», reflexiona el periodista con su habitual contundencia. «Cuando empezamos los primeros guiones, parecía un documental, y dijimos: ‘No, el documental ya está hecho. Hemos de entrar en los aspectos que la no ficción no trata'». Es aquí donde Porta lanza su dardo más afilado hacia ciertas prácticas del género: «Hay una cosa que me pone muy nervioso cuando alguien escribe libros de no ficción y dice: ‘Fulano pensó…’. ¡Un cojonazo! ¿Qué va a pensar el muerto, si está muerto? Esto es un error muy grave para mí. Pero la ficción sí te permite decir qué pensaron y qué diálogos tuvieron mientras estaban fugados. En la realidad explicamos qué hicieron; aquí analizamos por qué lo hicieron».

Catorce folios de puño y letra: El reto de Julián Villagrán

Ese viaje psicológico al que se refiere Porta recae con fuerza sobre los hombros de los protagonistas. Villagrán, encargado de encarnar a uno de los criminales, reconoce que ya estaba familiarizado con el sello del creador antes de sumarse al proyecto, aunque tuvo que hacer una inmersión profunda: «Había oído hablar mucho de él. Había visto algún capítulo de Crims y, a raíz de saber que iba a hacer la serie, vi más y recuperé los episodios de entonces».

Julían Villagrán: «Aunque sea una ficción, las atrocidades ocurrieron de verdad y siempre es una responsabilidad».

El material real para defender al personaje

Para construir el rol desde dentro y sin juzgarlo, Villagrán tuvo acceso a un material que define como «brutal»: perfiles psiquiátricos de la prisión, audios y, sobre todo, un manuscrito de 14 folios que el propio criminal redactó de su puño y letra tras ser capturado explicando sus motivos. «Me daba un pudor tremendo tener acceso a esa intimidad. Fue conflictivo porque emocionalmente tienes que defenderlo a muerte. A priori no se entiende por qué da su vida: él ya iba a salir de la cárcel, tenía permisos… y por salvar a su compañero dispara a dos Mossos. Además, tenía VIH en el año 2001, dependía de la medicación de la prisión y sabía que al huir ponía en riesgo su vida. Lo hizo por lealtad ciega a Brito, porque se sentía una decepción para su familia».

Carles Porta

Julián Villagrán en una escena de ’33 Días’.

Un visionado que, sumado a las reacciones de su entorno más cercano, le hizo comprender la verdadera magnitud del reto. «Mi pareja es catalana y tengo muchos amigos allí. Cuando les dije dónde me estaba metiendo, le dieron un valor enorme. Me hicieron sentir muy afortunado por un lado, pero también con la presión de encarnar en esta serie a un personaje que existió en la vida real. Aunque sea una ficción, las atrocidades ocurrieron de verdad y siempre es una responsabilidad», confiesa el actor, quien destaca la generosidad de Porta al darles «total libertad» para hacer suyos los personajes.

Esa trágica intimidad entre dos hombres libres y acorralados durante un mes es, según Villagrán, el verdadero valor del género. «La ficción es una interpretación nuestra de su amistad, de su trayecto. Es una historia de amor, de odio, de decepción y de ser lo único que tienen en la vida el uno al otro».

Un aviso para navegantes: Habrá más ficción después de ‘33 días’

Quienes teman que Porta abandone el barco de la no ficción pueden respirar tranquilos: «Tenemos contratos por muchos años con el true crime, mientras al público le guste, habrá casos muy potentes», aclara. Sin embargo, el idilio de la productora con la ficción dramática no ha hecho más que empezar y la maquinaria no se detiene con el estreno de 33 días.

 

Carles Porta

Un momento de la presentación en Barcelona de ’33 Días’.

Al ser preguntado por cual será el siguiente caso de Crims en pasar a la ficción, Porta se despide con una exclusiva y una sonrisa enigmática que ya es marca de la casa: «No te lo puedo decir todavía. La tenemos firmada y creo que empezamos a rodar en noviembre. ¡Os va a flipar! Si con esta vais a flipar, con la segunda todavía más».

Por ahora, nos contentaremos con la excepcional 33 Días en Atresplayer y con el estreno próximo de Veredicto en Movistar+, otra serie de ficción en la que participa Porta. Y como no, los fans del True Crime y la no-ficción, abonados al ADN o Universo Porta, siguen teniendo buenas docuseries como Peregrina, en Movistar+ o Abandonados, en Disney+.

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