Akira Toriyama nos deja (y somos un poco más huérfanos)
Muere un mito

Akira Toriyama nos deja (y somos un poco más huérfanos)

La noticia de la muerte de Akira Toriyama justo en el año en que se celebran los 40 años de 'Dragon Ball' llega como un mazazo existencial para una generación que, como la mía, creció y se desarrolló acompañada de Goku, Vegeta, Bulma y compañía.
Akira Toriyama

Adiós Goku, adiós Toriyama.

Akira Toriyama, el maestro ilustrador y guionista o mejor dicho, el mangaka detrás de la clásicos como Dragon Ball y Dr. Slump ha muerto a los 68 años a causa de un Hematoma subdural agudo. La noticia ha sido comunicada hoy por la empresa Capsule Corporation Tokyo, encargada de gestionar las obras de Toriyama. El Hematoma subdural agudo es un cúmulo de sangre en el cerebro que en este caso ha resultado mortal. Según se ha podido saber, la muerte se produjo el 1 de marzo y el funeral ya se ha celebrado, contando tan solo con los familiares más cercanos y dejando el anuncio oficial a posteriori.

«Debido a los deseos del individuo que desea paz y tranquilidad, rechazaremos cualquier mensaje de pésame u ofrendas». Así se expresa el comunicado que ha distribuido la cuenta oficial de Dragon Ball en X (antes Twitter) para anunciar la inesperada muerte. Una decisión que va en línea de una vida artística y personal marcada por la timidez, la coherencia, la integridad. Vivida sin estridencias ni polémicas, siempre subrayada por una ética profesional alta y no absenta de lo primordial en estos casos: pasión y entusiasmo. No obstante, su más famoso autorretrato ilustrado era el de un robot humanizado, el Toribot. Una suerte de Alter ego dibujado que reflejaba muy bien su personalidad y también su afición por las máquinas y los vehículos, como se podía apreciar en sus creaciones.

Toribot o el avatar animado del gran Toriyama.

Una serie que ha marcado a generaciones de espectadores

Como ilustrador y creador de historias, Akira Toriyama marcó a millones de personas de múltiples generaciones. Además, el boom actual del anime en Occidente no se puede explicar sin ella. Su retorno a Dragon Ball en 2015 supervisando la saga secuela Dragon Ball Super devolvió a la serie a la palestra. Le insufló nueva vida, atrapando a nuevos públicos que no habían nacido en la época de máximo apogeo de la serie. Puestos a ponernos tristes y nostálgicos, en mi caso, nacido en 1987, la adicción a los mundos de Toriyama me vino desde bien pequeño. Empezando por Dr. Slump y la serie original de Dragon Ball en sus múltiples reposiciones en TV3 y enganchando de lleno la llegada de Dragon Ball Z con la edad ideal para vivir obsesionado con ella gran parte de mi infancia.

Ya os lo podéis imaginar pues somos muchos los que compartimos los mismos recuerdos. Una habitación forrada de pósters, quedadas por la tarde «viciándonos» a videojuegos como Dragon Ball Budokai o Dragon Ball Final Bout, esos VHS con las OVAs inéditas en España que vendían revistas como Hobby Consolas o las visitas regulares a la tienda Norma Cómics de Barcelona a comprar lo que se podía por aquella época, mangas, cromos, revistas y poco más.

Akira Toriyama

Akira Toriyama en una de las pocas fotos públicas de él.

Incluso recuerdo que en esa tienda tenían máquinas expendedoras traídas directamente de Japón –en la misma tienda te cambiaban pesetas por yenes para operarlas– con las que comprábamos cromos de episodios y series nuevas como Dragon Ball GT años antes de que llegaran aquí a la tele. Era una forma muy bonita de imaginarte previamente una serie en tiempos en los que no había internet ni un acceso tan fácil a la piratería y nos desvivíamos por material como esos cromos o el mercadeo de fotocopias (sí, sí, fotocopias).

Recuerdos compartidos

Dragon Ball (o Bola de Drac como la conocíamos en Catalunya por aquel entonces en mi caso) fue también un gran elemento integrador entre hermanos que, pese a la diferencia de edad compartían esta afición. Años más tarde, la llegada de Dragon Ball Super sirvió para conectar a padres e hijos o tíos con sobrinos. La última vez que ví algo de Dragon Ball fue en el cine. Precisamente con mis sobrinos viendo la simpática pero nada espectacular Dragon Ball Super: Super Hero.

Reconozco que Dragon Ball es un universo del que me he alejado mucho con los años. Una de aquellas cosas que forman parte de tu ADN y que sin embargo, vas dejando atrás sin darte cuenta. Hasta el punto de soterrar numerosos recuerdos que en un día como hoy te vuelven a la mente. Por tristes que sean estas noticias por lo menos consiguen reconectarnos por un segundo con nuestro «yo pequeño». Por muy cursi me resulte escribir esta frase, es así. O bien, también nos sirven –me sirven– para daros la tabarra con mis recuerdos, por mucho que me resista a ello.

Akira Toriyama

Gracias por todo, Akira Toriyama.

Va, un último recuerdo: confieso que la primera vez en mi vida que lloré conscientemente viendo algo en la tele fue precisamente con Dragon Ball. Más concretamente, en el capítulo de Dragon Ball Z en el que moría Piccolo (para espectadores en castellano) o como lo conocíamos entonces en catalán, Satanás Cor Petit. El disgusto fue tan grande que aún recuerdo la angustia del momento como si fuera ayer. Un recuerdo totalmente distorsionado por mi mente, el paso de los años y el dramatismo extremo en el que el comedor de casa se ve enorme, con una luz amarillenta poblando la sala y en las ventanas la oscuridad progresiva de una tarde de invierno. Y yo solo, llorando desconsolado y buscando consuelo en alguno de mis familiares.

La muerte es solo un trámite Akira Toriyama

Por suerte o por desgracia, pronto entendí que en el mundo de Dragon Ball la muerte era solo un trámite, un estado pasajero. Tan rápido sucedía, resucitaban los personajes. Y por ello no puedo evitar pensar que la culpa de que actualmente tantas películas de superhéroes como la saga del Universo Marvel o series y películas de aventuras y acción sean tan reacias a matar a sus personajes. Como si Dragon Ball haya inculcado a la generación millennial o la previa, el miedo a ver morir a sus personajes favoritos. Hasta el punto de alargar sagas hasta la saciedad o obligar a estrellas como Harrison Ford a volver a ser Indiana Jones con 80 años o Tom Cruise haciendo el mismo papel en Misión Imposible desde 1996. Todo esto esta germina en esas tardes viendo Dragon Ball.

Akira Toriyama

«No mueras Piccolo!!»

Akira Toriyama se va y nos deja un poco más huérfanos de referentes. Es ley de vida. Por desgracia no existen bolas de dragón ni dragones Shenron capaces de resucitar a quien queramos cuando más lo necesitemos. Hoy es imposible no imaginar al creador de Dragon Ball en esa versión del cielo que vimos en su serie. Para la eternidad quedará su nombre y los de personajes tan queridos como Goku, Bulma, Son Gohan, Trunks, Krilin y Vegeta (entre tantos muchos) e incluso el de aquellos villanos eternos que conseguían alargar la tensión de una batalla hasta la extenuación como fueron Freezer, Célula o el mítico Monstruo Buu. También estará allí Arale y el Dr. Slump o los personajes que diseñó Toriyama para la saga de videojuegos Dragon Quest. 

Akira Toriyama, un Maestro de maestros

Coincidencias de la vida, la triste noticia de la muerte de Akira Toriyama coincide con el 40 aniversario de su creación más famosas, Dragon Ball. 2024 iba a ser un año de celebración para los fans y ahora irremediablemente será recordado por la muerte del padre de todo esto. A finales de año, sin embargo, tendremos la oportunidad de recuperar la magia de su universo con la llegada de la esperada nueva serie de Dragon Ball (la quinta si contamos GT) titulada Dragon Ball Daima. Se trata de una serie en la que Toriyama estaba totalmente involucrado y que se anunció en la Comic Con de Nueva York del año pasado.

La premisa de Dragon Ball Daima es bastante loca pero de alguna forma demuestra las ganas que tenía Akira Toriyama de volver a ciertos orígenes y recuperar el espíritu jovial y divertido de la serie original. Daima partirá de lo siguiente: los protagonistas de Dragon Ball son encogidos a su forma infantil (como Goku en GT) y deben descubrir quien lo ha hecho y revertir la situación. Lo cual permite, por ejemplo, que Goku recupere su Nyoibo, el mistico poste de energía que utilizaba en la serie original. Algo que le hacía especial ilusión a Toriyama, tal y como hico saber en su declaración sobre el proyecto. Este pasado enero se publicaron algunas ilustraciones de los personajes hechas por el mismo Toriyama y se pudo ver un primer tráiler con el que despedimos este artículo. Perdonad por el rollo nostálgico, Descanse en Paz Maestro Toriyama:




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