Adicciones

Sarro

Aquí no hay lugar para vikingos-sonrisa-profidén. Sí a las series sucias.

'The Last Man on Earth' o Phill ‘Tandy’ Miller

(Casi) el último hombre en la Tierra

Ruth Caudeli

Este relato de tintes cómicos sobre el aislamiento y la soledad nos plantea: ¿Qué haría yo si me quedase sola en la tierra? ¿Me preocuparía por mi higiene personal o probaría con baños de vodka?

Los no-muertos de serie B

‘The Strain’: vampirofilia vintage

Juan Antonio Navarro

La serie de Guillermo del Toro recurre al origen del mito, ignorando los matices emocionales y explotando su versión lúdica y aterradora.

Del aburrimiento como motor de la serie

¿Por qué volver de la muerte?

Juan Antonio Navarro

Y si vivir entre zombies y matorrales es tan aburrido, ¿por qué follar tan poco?

Sobre "Gotham"

Dark City

Óscar Broc

Si esperas que “Gotham” sea la presencia amenazadora que hasta ahora habías disfrutado en los cómics de Batman, te llevarás un soberano cabreo. Si prefieres darle una oportunidad partiendo de cero, olvidando 75 años de leyendas gothamitas, seguramente te toparás con un thriller policial correcto que no necesita la imaginería de Batman para cobrar sentido.

Sobre "The Knick"

Los locos del bisturí

Óscar Broc

Retroceded 114 años. Estáis en el hospital Knickerbocker de Nueva York. Hay una mujer abierta en canal en la mesa de operaciones. Una selva de instrumental médico surge de sus entrañas. Apartad la vista o seguidles, porque Steven Soderbergh y Clive Owen os meterán a hostias en una vagoneta infernal hacia las mismas entrañas de la medicina de principios del siglo pasado. El viaje es desagradable y nuestro cicerone, un yonqui de cuidado. Bienvenidos a la ciudad que nunca, pero nunca duerme.

Cuatro años después sigo pensando en ti, estés donde estés.

Carta a… la isla de «Perdidos»

Cati Moyà

Ha llegado la hora de que alguien se atreva a escribirle a la que fue, en realidad, la principal responsable de todo y la verdadera protagonista de Perdidos.

Penny Dreadful (texto sin spoilers)

El orgullo de Oscar Wilde

Irina Cruz

¿Puede convertirse Penny Dreadful en algo más que una convención de monstruos literarios?