«Hemos hecho la serie que nos gustaría ver y la que nos apetecía hacer»
Entrevista con Berta Prieto ('Autodefensa')

«Hemos hecho la serie que nos gustaría ver y la que nos apetecía hacer»

[Disponible en Filmin]

Berta Prieto, protagonista y co-creadora de 'Autodefensa', ha respondido a unas preguntas en relación a la serie, la autoficción y el proceso creativo.

Entrevista publicada originalmente el 28 de noviembre de 2022.

Fiestas, dramas, arrepentimientos, amistad, descaro, resacas y ansiedad: estos son algunos de los temas que vertebran Autodefensa, la segunda serie de Filmin Originals (después de Doctor Portuondo) que llega el 29 de noviembre a la conocida plataforma.

A caballo entre la crónica de una resaca y un retrato generacional hiperrealista, esta serie es una oda a una generación desorientada y atravesada por la angustia vital.

Con diez episodios autoconclusivos (este martes se estrenan los 5 primeros), Autodefensa nos sumerge en un mundo de descontrol y amistad femenina salvaje en el que sus dos protagonistas comparten momentos de pura autenticidad. Momentos donde el desasosiego y la precariedad (tanto económica como emocional) remarcan la importancia de las experiencias compartidas. Esa idea de tan descabellada y necesaria del «no estamos solas«.

Creada por Belén Barenys y Berta Prieto, y dirigida por Miguel Ángel Blanca (Magaluf Ghost Town), la serie nos adentra en la vida de dos veinteañeras afincadas en Barcelona, que hacen lo que les da la gana sin pedir permiso a nadie movidas por la urgencia, el miedo y el FOMO. Dos chicas recién llegadas que consiguen algo extraño, casi milagroso: crearse un universo propio. Protect them at all costs!!

Con motivo del estreno de sus cinco primeros capítulos, he tenido la suerte de poder charlar con Berta Prieto sobre el proyecto, la autoficción, y los procesos creativos.

La semilla del proyecto es el fin de pandemia. Ahora que ese periodo espacio-temporal tan extraño ya ha pasado, ¿crees que habríais hecho una serie distinta?

Habríamos hecho algo distinto seguro, porque nos han pasado muchas cosas durante todo este tiempo, y la serie parte de una realidad súper concreta y puntual. No había tiempo a la reflexión entre lo que nos pasaba y sentíamos, porque en ese mismo momento ya nos estaban sucediendo muchas otras cosas.

Creo que la pandemia influyó en nuestras ganas de salir de fiesta, de ser súper explosivas…Pero también creo que es algo que va mucho con nuestra personalidad, e incluso algo puramente generacional.

Yo tengo mucho miedo de no vivir mi vida, y de despertarme un día con 30 años, mirar hacia atrás y pensar ¿que he hecho hasta ahora? Creo que ese ‘FOMO’ constante, es mitad generacional, mitad pandemia. Además, plantearse cómo sería nuestra vida sin la pandemia es una posibilidad que ya no existe. ¿Que nos hubiera pasado emocionalmente? Quién sabe. Sí, sería una historia completamente distinta.

Una de las palabras más mencionadas en la promoción es autoficción. ¿Crees que este tipo de narrativa es la única forma de contar una historia así? 

Al principio me daba mucho palo que se catalogara la serie de autoficción porque pensaba: tío, le va a dar mucha pereza a la gente verlo, van a pensar «otra vez un par de tías haciendo autoficción, que palo». Pero ahora quiero reivindicar mucho la autoficción porque, al final, creo que cualquier autor comprometido está haciendo autoficción.

Se me hace muy raro que alguien escriba desde la lejanía. Y creo que eso es un error de la creación actualmente. No se puede escribir desde un punto de vista objetivo.

Hacer autoficción no quiere decir que te cuente mi vida real y literalmente. Hacer autoficción es aportar mi punto de vista y comprometerme como un sujeto activo en la historia que estoy contando. Por lo tanto, si te estoy diciendo algo que pienso u opino, ya es autoficción ¿no?

Se me hace muy raro que alguien escriba desde la lejanía. Y creo que eso es un error de la creación actualmente. No se puede escribir desde un punto de vista objetivo. Yo tengo una vida, una herencia, una raíz. En ese sentido creo que no; no había otra manera de hacer la serie que no fuera a través de la autoficción. Y tampoco creo que haya otra manera de hacer arte, o si yo me sentiría cómoda con ello.

¿Os interesa explorar algún otro género ahora que ya habéis escrito este primer guion?

Bueno, creo que aunque es una autoficción, la serie tiene capítulos temáticos que tocan géneros diferentes. Hay capítulos que parecen una sitcom, hay otros que son más thriller, otros que son una sátira, otros más documentalistas…Quizás es una cuestión más de tono, pero en este caso la autoficción no nos acota. La autoficción no siempre tiene que ser sinónimo de mujeres con el rimmel corrido y una cámara en mano persiguiéndolas por la calle.




Me da curiosidad, ¿entendéis la ficción como un vehículo de cambio o un un elemento expositivo? ¿Hay un mensaje detrás de Autodefensa, o lo consideráis un expositor para dar rienda suelta a cosas que teníais ganas de contar?

La ficción en general creo que pueden ser las dos cosas. Creo que puede ser un espejo y un vehículo de cambio, y que siendo un espejo también produces alteraciones en la sociedad. Son dos cosas que se comunican.

Nosotras teníamos cero intención de hacer algo pedagógico, en el sentido de: «uy es súper importante mostrar los pelos del sobaco porque así estoy rompiendo un tabú». ¡Tio no! Enseño los pelos del sobaco porque los tengo. Si eso ayuda a alguien, perfecto, si no lo hace, perfecto también, si escandaliza a alguien, perfecto, si alguien me aplaude, perfecto. No hay esta necesidad.

Si dijera «quiero hacer una serie para cambiar el mundo» sería una serie de mierda. No estaría haciendo una serie, estaría haciendo un mitin político.

Tengo la sensación de que hay mucha gente súper mayor que escribe cosas sobre gente joven, sentados desde sus despachos, creando ficciones muertas y super cliché sobre nosotras, chequeando todo aquello que es considerando moralmente correcto para crear referentes y hacer pedagogía y decirles a los niños y los jóvenes lo que tienen que pensar y lo que deben hacer. Nosotras no hemos caído en eso, y simplemente hemos hecho la serie que nos gustaría ver y la serie que nos apetecía hacer. Creo que esa es la gracia.

Si yo dijera «quiero hacer una serie para cambiar el mundo», sería una serie de mierda. No estaría haciendo una serie, estaría haciendo un mitin político. Que me parece muy bien, pero yo creo que lo guay es que gente de izquierdas, y feminista como nosotras desarrolle proyectos. Porque entonces saldrán cosas que molan, pero no por el afán de cambiar algo, porque entonces matas el proyecto.

Es como esta idea absurda de que la cultura siempre debe ser políticamente correcta o segura. Al final siento que voy a ver películas, exposiciones, u obras de teatro para ver a gente que me gusta, aplaudir lo que yo ya pienso, y reforzar mi propio discurso. Entonces nada me incomoda y no aprendo nada.

A la hora de escribir, ¿iba antes el capítulo, el concepto o los personajes?

Lo que hicimos al principio del proceso de creación fue sentarnos -Belén y yo-, y sacar una batería de temas de los que nos gustaría hablar. Entonces Miguel Ángel nos iba diciendo que le parecía interesante y que no, y nos guiaba en el proceso.

Empezamos desde lo más general y le íbamos pasando material de textos que teníamos de hace años, de ahora, canciones… Y como nos hicimos amigos, le empezamos a contar cosas que nos pasaban en el día a día. Creo que de ahí nació la serie. De esas anécdotas cotidianas.

Eso es lo bonito, que des de lo particular de nuestras vidas hayamos abordado tantos temas. Como si la serie fuera un catalizador de nuestras experiencias intimas. Fue un poco así. Ibamos ordenando poco a poco, pero si que teníamos la premisa de que los capítulos debían ser autoconclusivos. También porque no teníamos casi dinero, y la serie se ha escrito pensando en que debía ser muy barata.

Belén Barenys y Berta Prieto

Vistos los cinco primeros maravillosos capítulos, ¿que podemos esperar de los cinco finales?

Yo creo que son más buenos. Bueno depende… Creo que con los cinco últimos -al ser capítulos que puedes ver de forma independiente -, lo que nos planteamos mientras hacíamos el timeline de cómo ordenarlos, era guiarnos por una cuestión energética. Si uno era muy de risa, el siguiente tenía que sea más reflexivo, por ejemplo. Como si fuera el setlist de un disco más que una serie. Eso ha molado mucho, poder pensarlo así.

Los cinco últimos ya son mucho más a fondo. Capítulos que si los hubiésemos puesto al principio no habrían tenido tanto sentido. Primero necesitas conocernos más y entender el universo de la serie.

El último es súper emocionante, es en un after, con muy poco diálogo. Algo rarísimo porque nos pasamos la serie hablando. Pero no sé, creo que son mejores, los más punks.

Escrito por Alba Pascual en enero 2023.

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