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Imagen promocional de 'Esa noche'.
La carrera del guionista Jason George es un tanto peculiar. Pasó de integrarse en equipos de guion de series tan populares como Nashville (Callie Khouri, 2012-2018), The Blacklist (Joe Bokenkamp, 2012-2023) o Narcos (Chris Brancato, Carlo Bernard, Doug Miro & Paul Eckstein, 2015-2017) a ejercer como escritor a sueldo para Netflix en países como Turquía (Hakan, el protector, The Gift, Yakamoz S-245) o Bélgica, donde firmó su primera serie como creador, Into The Night (2020), de nuevo distribuida por la compañía californiana. esa noche
Ahora el showrunner estadounidense desembarca en España para firmar una muy particular adaptación de Esa noche, un best-seller de la novelista Gillian McAllister en el que tres hermanos cometen un asesinato en la ciudad de Verona y luego regresan a Inglaterra iniciando una huida hacia adelante con tal de escapar de las garras de ley.
Se trata de fragmentar el relato ad nauseam tanto desde la focalización como desde la cronología.
George, acompañado por las guionistas españolas Lara Sendim, colaboradora habitual de Oriol Paulo, y Marian Fernández Pascal, cambia los escenarios de la historia. Cristina (Paula Usero), Paula (Claudia Salas) y Elena (Clara Galle) son las hermanas Arbizu. La primera reside en la República Dominicana. Es un ser de luz. Lo suyo es la mística y el amor al prójimo. La bondad que reparte –regenta un refugio de animales– solo es comparable a su desmesurada ingenuidad. Cristina decidió abandonar su Pamplona natal en un arrebato.

‘Esa noche’ ya está disponible en Netflix.
Lo que empezaron siendo vacaciones, terminó con un cambio de residencia. De aquel viaje de ocio, la hermana pequeña, Elena, una niña caprichosa, alguien que desconoce cómo funciona el mundo aunque ello no le impida ser una manipuladora nata, regresó a España embarazada. En la segunda visita a Punta Cana termina atropellando a un hombre. El accidente hará que las tres hermanas se unan en una catastrófica cruzada por salvar el culo. La líder del grupo será Paula, la protectora, una mujer expeditiva, malhablada y tenaz dispuesta a sacrificarse por Cris y Elena las veces que haga falta. Tanto que no le importa demasiado relegar a Laura (Nüll García), su pareja, que ha ido al viaje con ellas.
Esa es la premisa sobre la que se irá desplegando esta miniserie de seis episodios: tres hermanas tratando de ocultar un homicidio. Jason George fractura la trama cambiando de punto de vista en cada capítulo, de manera que cada uno de los tres primeros cuenta lo sucedido desde la óptica de cada una de las hermanas –sin que por ello la trama deje de avanzar–, mientras que el cuarto está consagrado a Luisa, el quinto al padre de las no tan adorables criaturas, Javier (Pedro Casablanc), y el último, elipsis de quince años mediante y remozado con seis toneladas de maquillaje y purpurina melodramática, a Ane (Alicia Falcó), la hija de Elena.
‘Esa noche’ está hecha para ser vista del tirón. También para que nos hayamos olvidado de ella al día siguiente.
Estamos, una vez más, ante ese modelo narrativo que Netflix emplea a discreción desde que series como La casa de papel (Álex Pina, 2017-2021), Élite (Carlos Montero & Darío Madrona, 2018-2023) o Por trece razones (Brian Yorkey, 2017-2020) se convirtiesen en pelotazos de audiencia y fórmulas a fotocopiar. Se trata de fragmentar el relato ad nauseam tanto desde la focalización –cada episodio un punto de vista, aunque Jason George se lo salte a la torera cuando le conviene– como desde la cronología: cada capítulo incluye un sinnúmero de saltos temporales, buena parte de ellos vinculados al trágico suceso que provocó la muerte de la madre de las hermanas en 2003.

Claudia Salas, tras ‘Salvador’, lidera el trio de hermanas de ‘Esa noche’.
El guion recuerda a aquel chiste de Eugenio en el que un hombre llega a urgencias en un estado lamentable y le cuenta al médico que ha sido atropellado, sucesivamente, por un ciclista, un señor que conducía una moto a toda velocidad, un deportivo, un avión en vuelo de rasante y un trasatlántico. Pues eso es Esa noche, un tiovivo lleno de golpes de efecto en el que casi cada episodio termina con una frase conjugada en futuro del estilo “creía que todo estaba solucionado, pero pronto iba a descubrir que no” para que nos quedemos a ver si en el siguiente capítulo se nos lleva por delante un camión de bomberos.
Esa noche recuerda a títulos como White Lines (Alex Pina, 2020) o Mad Dogs (Chris Cole, 2016), con personajes tomando malas decisiones cada 15 segundos y un montón de planos tomados con dron para que Playa Bávaro y los bosques navarros puedan exhibirse en la próxima edición de Fitur, mientras nosotros, entre postal y postal, seguimos deseosos de saber qué pasará con las hermanas Arbizu (es un decir). Esa noche está hecha para ser vista del tirón. También para que nos hayamos olvidado de ella al día siguiente.

Clara Galle interpreta a la más irritante de las hermanas Arbizu.
No es necesario hacer sangre, por más que sobren los motivos, como esa secuencia de enamoramiento entre Cris y su novio dominicano al son de ‘Si tu eres mi hombre’, epítome de la escritura denotativa, sobrecargada de explicativas voces en off que sobrevuela toda la serie. Diremos, para compensar, que el elenco logra salvar la papeleta.
Porque uno se cree a Claudia Salas cagándose en Cristo cada vez que no le hacen caso. Clara Galle es tan irritante que dan ganas de pagarle un viaje a la Antártida, solo de ida (es decir, su personaje es así y ella lo clava). Y Paula Usero desprende ese aire de afabilidad naíf que le pide su Cristina. Y después está Pedro Casablanc, que encarna a un padre beato y ultraconservador, un veterinario pamplonés al que sus hijas respetan desde el miedo y no desde el amor, con más prejuicios que un congreso de Hazte Oir. Pasa que a Casablanc uno se lo cree haciendo del Conde de Kent en El rey Lear o imitando al payaso Tonetti en el Circo Maravillas (dicho sin ninguna ironía: es un gran actor, además de versátil).
Por ahí se sostiene Esa noche, enésima entrega de este inagotable servicio de delivery que rellena los catálogos de fast food audiovisual.

