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Las producciones de Marvel Studios cumplieron diez años en 2018, lo que quiere decir que hace tiempo que dejaron de ser una novedad. Incluso el dominio férreo que tenían de la taquilla parece cosa del pasado; hasta que no regresó el Peter Parker de Tom Holland en Spider-Man: Brand New Day no volvieron los titulares elogiosos de su rendimiento en salas que habían eludido a Thunderbolts o Los 4 Fantásticos: primeros pasos. En el horizonte está la gran esperanza del estudio para reverdecer laureles, un nuevo díptico de los Vengadores que, cuando se presentó, parecía más el anuncio de una colección de cromos superheroicos, o de un nuevo juego de Pokémon. ¿Te falta alguno? ¡Hazte con todos!
Esas Avengers: Doomsday (que se estrena en diciembre) y Avengers: Secret Wars han de cumplir varias funciones en el MCU: por un lado, ser el evento cinematográfico que Marvel necesita y, por el otro, cerrar la fase de títulos centrados en los multiversos y abrir una nueva. Es curioso que el estreno marvelita que allane el camino para la primera de esas películas sea VisionQuest, segundo spin-off de la primera ficción de Marvel para Disney+, Bruja Escarlata y Visión, que tenía que ser una rareza, un pequeño divertimento que explorara el duelo (y los poderes) de Wanda Maximoff y ha terminado como, tal vez, la única serie con influencia real sobre el lado cinematográfico del MCU.
El sarcasmo y el cinismo de Ultrón, siempre intentando evitar que Visión se esconda de nuevo, aportan una chispa que falta en la otra parte de la serie
Y la única que ha tenido dos continuaciones que abordan las consecuencias del hechizo de Wanda en Westview. En Halloween del año pasado se vio Agatha, ¿quién si no?, en la que veíamos cómo Agatha Harkness reclutaba a otras brujas para que la ayudaran a recuperar sus poderes en un periplo que era la versión oscura de El mago de Oz. Y ahora le toca el turno a esa versión de Visión que apareció al final de la serie original: reconstruido por la organización SWORD para ser una superarma, se enfrenta a la Visión creada por Wanda en su hechizo y termina recogiendo sus recuerdos y parte de su legado. Pero no es él. Y sobre ese dilema se construye toda la ficción.

‘VisionQuest’ está disponible en Disney+.
De qué va ‘VisionQuest’
Supervisada por un veterano de la televisión de género como Terry Matalas (Doce monos o Star Trek: Picard), la serie arranca con esta Visión 2.0 escondido a las afueras de Edimburgo, trabajando en el pub donde la Visión original y Wanda solían pasar el tiempo. Para que nadie lo encuentre, lleva una vida solitaria y apartada de todo. Su única compañía, si podemos llamarla así, son las otras IAs creadas por Tony Stark que habitan en su cabeza, desde J.A.R.V.I.S a F.R.I.D.A.Y o el único reducto que queda de Ultrón, el villano de la segunda película de Vengadores y quien creó realmente a Visión. Por eso, la relación con él es un poco diferente; esta nueva Visión recela de sus intenciones e intenta mantener a raya tanto como pueda. Esa vida tranquila saltará por los aires cuando aparezca Paladín, un cazarrecompensas a quien le han encargado atrapar al sintezoide.
En ese punto de partida están los puntos fuertes de la serie y sus debilidades, derivadas en parte de lo complicado que les resulta a las series de Marvel salirse del molde más común de sus historias. Lo que más destaca es esa comunidad de IAs existente dentro de Visión. La “casa” donde viven tiene un diseño de producción que recuerda al de Loki porque apuesta por el colorido y por dejar patente que es un entorno fantástico y virtual, y contar con James Spader para dar de vida de nuevo a Ultrón (esta vez, representado con su avatar humano) da un punto de caos controlado muy agradecido. Es cierto que Spader reproduce algo que ya perfeccionó en The Blacklist, pero el sarcasmo y el cinismo de Ultrón, siempre intentando evitar que Visión se esconda de nuevo, aportan una chispa que falta en la otra parte de la serie.
‘VisionQuest’ no consigue desarrollar por completo una personalidad propia
Esta IA es, además, parte importante del eje central de VisionQuest, que es la crisis de identidad de su protagonista, agravada por la aparición repentina de Tommy, el hijo creado mágicamente por Wanda. El otro hijo, deberíamos decir, porque a Billy ya se le exploró en Agatha, ¿quién si no? Aquí, este Tommy tampoco está seguro de quién es porque su cabeza alberga recuerdos e imágenes que una vida que no vivió, así que padre e hijo se encuentran con el mismo dilema. ¿Quiénes son ellos en realidad y hasta qué punto son esas otras identidades que ocupan su mente? Visión está casi paralizado por el legado de su contrapartida, por su muerte heroica a manos de Thanos y su amor con Wanda, y la labor de Ultrón (una de ellas) es sacarlo de ese temor y ayudarlo a encontrar su propio camino.
Que funcione como una especie de mentor la sitúa en un plano similar al de Wonder Man, que intentaba que los esfuerzos de Simon Williams por abrirse camino como actor, ayudado por ese Trevor Slattery a quien le persigue haber “interpretado” al Mandarín, le otorgaran el factor diferencial con respecto a las otras series de Marvel. Pero VisionQuest no consigue desarrollar por completo una personalidad propia.

Paul Bethany vuelve a encarnar a Visión en ‘VisionQuest’.
Entre Visión, Wanda y Agatha
La última de esa peculiar trilogía iniciada con Bruja Escarlata y Visión es la más convencional de las tres. La primera contaba con aquellos homenajes a las sitcom clásicas para diferenciarse, mientras la segunda se mantenía dentro del mundo mágico y traicionero de Agatha. Esta tercera transcurre más en el mundo real. Que Visión esté en el punto de mira de un misterioso antagonista la coloca en el terreno habitual del MCU de la acción y los tiroteos que lo destrozan, por lo que aporta poco novedoso.
La serie escapa de unas cuantas de las trampas que a veces acechan a las ficciones de Marvel en su afán por encajar en el esquema más amplio del MCU
En la exploración de quién es esta Visión 2.0, cómo se relaciona con una figura paterna como Ultrón y, al mismo tiempo, con ese Tommy que es, a la vez, su hijo y no exactamente suyo donde está la parte con mayor potencial de la serie. Pero tiene cierta tendencia a la sobreexplicación que lastra muchos de sus aciertos. Parece estar hecha para espectadores que no han visto ni Vengadores: la era de Ultrón ni Bruja Escarlata y Visión, lo que podría ser, a priori, una ventaja a su favor. Pero repite tantas veces hechos básicos de su mitología, que acaban resultando reiterativos. Las IAs en la cabeza de Visión funcionan más como un coro griego que como entidades individuales, y la lucha del sintezoide por, justo, desarrollar su identidad como unidad única nunca termina de desarrollarse con la profundidad que parecía al inicio.
Aun así, al menos, VisionQuest escapa de unas cuantas de las trampas que a veces acechan a las ficciones de Marvel en su afán por encajar en el esquema más amplio del MCU. Igual que Yaya Abdul-Mateen II y Ben Kingsley ayudaban a que Wonder Man resultara entretenida, lo mismo ocurre aquí con el dúo formado por Paul Bettany y James Spader, que aporta un humor menos obvio de lo habitual.

James Spader es Ultrón en ‘VisionQuest’.

