¿Por qué volver de la muerte?

Del aburrimiento como motor de la serie

¿Por qué volver de la muerte?

The Walking Dead

Y si vivir entre zombies y matorrales es tan aburrido, ¿por qué follar tan poco?

Tarda uno en comprender la verdadera pulsión que subyace a todo cuanto se ha construido. Las pirámides de Egipto. Los sonetos de Lope de Vega. El remake colombiano de Breaking Bad. En el inicio de los tiempos, durante nuestra breve pero indeleble estancia en el vergel de pokemons y teletubbies, el mundo parecía una versión tímida de la Tierra de Ooo, poseída por la magia y la genialidad. Pero abandonada la niñez, el florecer de la apatía y las incomprensiones colmaban de dolor y rebeldía el significado de la vida. Duele luego escribo. Duele luego bailo. Duele luego contrario a los espías soviéticos que tengo por padres aceptando a Jesucristo en mi corazón.

Hasta que una mañana de primavera, amplia y despejada como la calva de Louie, compras el pan, limpias la casa de arriba abajo y terminas ese artículo para Serielizados mucho antes de lo que tenías planeado. Satisfecho el sentido de la vida, sin magia ni genialidad ni dolor ni nada contra lo que amotinarse, el vacío se instaura en cada célula del organismo y dota de lucidez divina al cerebro para comprender de una vez por todas qué motiva al universo por encima de todas las falacias: el primitivo y aceitoso aburrimiento.

Vikings

“Algo, más fuerte que el deseo de supervivencia y la comodidad del hogar, animaba a Ragnar y sus huestes a construir barcos, desafiar tormentas marítimas y emprender conquistas”

¿Qué demonios hacen Ragnar y sus huestes a las puertas de París? Tal vez las tierras del norte no fuesen las más fértiles del planeta, pero debía haber suficientes habichuelas cuando el más menudo de los aldeanos podía blandir cantidades de metal equivalentes a doce ultrones y trazar una línea horizontal sin desviación ninguna entre su mirada y los ojos de la Montaña que Cabalga, bendito sea el crossover. Y sin embargo, algo, más fuerte que el deseo de supervivencia y la comodidad del hogar, les animaba a construir barcos, desafiar tormentas marítimas y emprender conquistas de alto riesgo más allá de los límites marcados por el precario Risk de la época. El mismo algo, un tedio ahistórico que araña las paredes del cráneo, padecían los pobres romanos, burgueses y vulgo, y lo combatían, fijaos qué buena gente, obligando a Gannicus, Crixus y compañía a enzarzarse en un embrollo de ostias mortíferas en las inmisericordes arenas del Imperio.

'Juego de Tronos'

¡Ay lector, qué larga es la sombra del aburrimiento! Comienza en el homínido, al que acorrala con férrea obstinación hasta forzarlo a convertirse en presidente de los Estados Unidos. Se prolonga a través del mito, haciendo del singular Velázquez un agente más de El Ministerio del Tiempo. Y acaba en Dios, a quien manipula con malicia para hacer desaparecer de un chasquido al dos por ciento de la población mundial. El sopor no entiende de jerarquías humanas o celestiales: basta con calzar neuronas. En España o en el Mar Dothraki. ¿O acaso creen que de haber tenido algo mejor que hacer, un campeonato de League of Legends o una tarde de kitesurf en Tarifa, habría Daenerys, siquiera de pensamiento, parido dragones en mitad del desierto?

'The Affair'

“Todo cede a la rutina del monstruo al uso también obedece al déspota reinado del aburrimiento”

No hagan cálculos: todo cede. Ruth Fisher acaba en manos del sudoroso Nikolai porque la vida familiar conduce al aburrimiento. Noah Solloway, el bueno y fiel de Noah Solloway, desciende a la caverna austral de Allison Bailey porque la vida conyugal, aquí y allá, a veces sí y a veces no, desemboca en el aburrimiento. El rugir de las motos en Charming cohabita con el quejicoso silbido de las balas porque la vida coleguil consiste en miles de miniexplosiones de aburrimiento. Y el humo negro de Perdidos aterroriza la isla con su robótico trote porque la rutina del monstruo al uso también obedece al déspota reinado del aburrimiento.

Hola, somos los hígados de Frank Gallagher. Los pulmones del Negro, el Zurdo y el Postilla. La polla de Donald Draper. Los huesos entre rejas de Robert Durst. ¿Qué, sino el más absoluto hastío, instigaría a un asesino múltiple y multimillonario a participar en una serie documentalThe Jinx: The Life and Deaths of Robert Durst, HBO- sobre la investigación de sus crímenes? Ni el amor ni la malicia ni la esperanza ni la envidia hacen girar el mundo sino la exasperación ante la oquedad. Pero no desesperen. No cometan ninguna estupidez. La muerte es cien veces más aburrida que la vida. Los bosques de The Walking Dead están repletos de repugnantes testimonios.

Escrito por Juan Antonio Navarro en abril 2015.

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