‘Los Serrano’ es una cosa que pasó en España

Todo fue (mayormente) una pesadilla

‘Los Serrano’ es una cosa que pasó en España

sofá ‘Los Serrano’ es una cosa que pasó en España Serielizados

Esta serie no es una parodia, es un despropósito. Queriendo darle la vuelta a la visión estereotipada del rol de géneros de la sociedad española consiguieron pasarse de rosca, volviendo al punto de inicio pero más mareados y revueltos.

Bien. Vamos allá:

Antonio Resines se casa en segundas nupcias con Belén Rueda. Él tiene hijos y ella tiene hijas y ellos se enamoran de ellas y ellas de ellos y todos de todos menos de la abuela, que es muy vieja, y de un niño que se llama Currito al que no quiere nadie, sexualmente, al menos. Belén Rueda muere en un accidente de coche y Antonio Resines se raya mucho pero no pasa nada porque al final todo era un sueño, concretamente una pesadilla que agoniza durante 8 larguísimas temporadas.

Y ya está, no voy a contar mucho más, porque aquí se viene con los deberes hechos y duchado de casa. Vamos a lo que importa.

En Los Serrano había un tío que no estaba gordo, sino obeso. No le estoy insultando, es una introducción necesaria para mi exposición, un daño colateral. Ahora no me acuerdo del nombre, pero si visteis la serie sabéis de quién os hablo. Exacto. Ese tío. El Boliche. Se llamaba Boliche, bueno, le llamaban Boliche, porque en España somos así de despreciables, ponemos motes ofensivos que resaltan los defectos de la gente sin importarnos sus sentimientos.

Boliche ‘Los Serrano’ es una cosa que pasó en España Serielizados

En vez de animarle a que haga dieta o a que se quiera a sí mismo le llamamos Boliche, y así nos reímos un rato

En vez de animarle a que haga dieta o a que se quiera a sí mismo le llamamos Boliche, y así nos reímos un rato. Con todo, hay que admitir que el ceporrete este ya no era tan crío, y como me dijo mi padre una vez (historia real) “Patricio, cuando eres pequeño si tienes unos kilos de más no pasa nada, pero cuando te haces mayor es un problema grave, así que adelgaza”. Y es verdad, cuidado, que mi padre quizás no tiene mucho tacto pero es médico y sabe de lo que habla.

Resulta que en el 2008, el año en el que Esperanza Aguirre ignoró un informe que implicaba a su número dos en un caso de comisiones ilegales y en el que se emitió el último capítulo de Los Serrano, el chavalote tenía ya 22 años. Pero, cuidado, que hay más: ¡Casi un cuarto de siglo y seguía en cuarto de ESO en el ficticio instituto de la serie! ¿Cómo es posible?

¡Pues porque estamos viendo Los Serrano!

¡Uno más uno son sieeeete-eeeeh,

quién me lo iba a deciiiiiiir que era tan fáaaaacil,

ser feliiiiiiiz!

Me gustaría concretar que ser feliz no es fácil, hay que currárselo, pero no es algo de lo que vayamos a discutir ahora, porque este es el momento en el que te enteras que la canción de Fran Perea era de Mikel Erentxun, que además resultó ser un plagio del tema “Pure” de The Lighting Seeds.

Si no me creéis, poned el minuto 1:05, comprobad la procacidad de la gente y luego volved que después de esta pausa musical hablaremos de Santa Justa Klan.

Dentro vídeo.

“A toda mecha, a toda mecha, voy a toda mecha, tú no te hagas la estrecha.”

Procedamos a psicoanalizar este verso del tema “A toda mecha” de SJK, grupo repulsive-suicide-teenager formado por Guille, el mediano de los hijos serraneros; el amiguete Boliche al que vamos a dejar ya en paz; el tío ese al que llamaban DVD (¿?) en un intento fallido de los guionistas de aproximarse a la sección más moderna y digital de la juventud española y finalmente a Teté, la Hermione/Emma Watson de la serie, por aquello de que aparece en productos audiovisuales para niños pero gusta a padres por igual.

En mi no tan humilde opinión me atrevería a decir que en esta frase unos chavales supuestamente menores están incitando a su Julieta de turno a que “no sea estrecha”, porque, en fin, van “a toda mecha”. Es decir, están muy excitados, sexualmente nerviosos y sudorosamente erectos e incitan a otra menor a que sea más extrovertida, más abierta, concretamente en la distancia que separa sus extremidades inferiores, vaya, quieren que se “abra de piernas”.

Es importante remarcar que entre estos pequeños acosadores se encuentra la actriz que hace un año revolucionó Internet por aparecer en topless en la playa [aquí las imágenes sin censurar]. Esta es otra cosa muy propia de España: si podemos hacer fotos de tías desnudas, las hacemos, porque a nosotros esto de que la gente pueda estar tranquila con su desnudez de vacaciones nos da un poco igual, y más si es posible sacar tajada.

Teté ‘Los Serrano’ es una cosa que pasó en España Serielizados

‘Los Serrano’ y todos sus productos derivados antes que ninguna otra cosa son creaciones sexistas

La Teté, a.k.a. Natalia Sánchez, cooperadora necesaria del aborto musical al que nos somete Santa Justa Klan, también solicitaba a golpe de verso infame que la musa en cuestión fuera “menos estrecha”, así que una de dos: o prefiere las mujeres, cosa que me parece fantásticamente bien y que en ningún caso es de mi incumbencia (ni tampoco de la vuestra, malditos bastardos y bastardas), o directamente sus preferencias sexuales han sido subyugadas bajo un ambiente predominantemente masculino en el que nada tiene que aportar por el hecho de tener ovarios y no testículos, tesis última por la que me inclino, porque Los Serrano y todos sus productos derivados antes que ninguna otra cosa son creaciones sexistas.

Sí, Fiti, sexistas. Quizá no es machista en el sentido de las mujeres a la cocina y los hombres al trabajo, pero sí lo es en su sustrato, en su subtexto, que apesta mucho a caspa y a mentira, como la herencia de Jordi Pujol padre o la futura herencia de Jordi Pujol hijo.

Veréis: En Los Serrano los hombres son representados por tres gañanes que difícilmente serían capaces de usar un libro, a no ser que se tratara de libritos rebozados de jamón y queso, un plato que caté en casa de mi abuela y que me parece genial por su ejecución y sencillez. Os invito a que lo probéis, mis pequeños masterchefs, y que así sigáis contribuyendo a la creación de nuevos gordos, como yo, yo mismo, o Boliche.

¿Un libro de verdad? ¿Sin pantalla? ¿Sin luces ni estímulos ni notificaciones?

Pero, eh, ¿un libro de verdad? ¿Sin pantalla? ¿Sin luces ni estímulos ni notificaciones? No. Porque son imbéciles o al menos son representados como tales, funcionan a través de prejuicios, miedos e impulsos, hacen bromas que rozan la homofobia y otras palabras más desagradables que no quiero usar porque hay gente educada que todavía nos lee.

Todas esas cosas terribles condensadas en Antonio Resines, Jesús Bonilla, y el Fiti, que hacía de Poli en Médico de Familia, una gran serie de la que ya hablaremos otro día y en la que aparecían grandísimas personas como Pedro Peña o Britney Spears.

En Los Serrano los hombres tienen trabajos manuales, mucho más primarios y físicos que los de las féminas. Mecánico. Bombero. Tabernero. Por cierto, ¿hay algo más español que llamarse Serrano, vender jamones y ser tabernero? La respuesta es sí, lo hay. Podrían, además de todo esto, cotizar fuera de España.

Belén Rueda Antonio Resines ‘Los Serrano’ es una cosa que pasó en España Serielizados

Ahí está Belén Rueda, una tía preparada que rompe las paranoias de su marido porque ha estudiao

Y luego están las mujeres. Son inteligentes, independientes, y muy de su tiempo. Ahí tenemos a Belén Rueda, una tía preparada, que rompe las paranoias de su marido porque ha estudiao. Es una mujer que no me cae bien, no por nada, no es culpa suya, sino del papel que hace en la serie, que trasciende de la ficción a la realidad, seguramente porque fui a un colegio de pago y allí la mayoría de madres son un poco Belén Rueda, excepto la mía, claro.

Queriendo darle la vuelta a la visión estereotipada del rol de géneros de la sociedad española han conseguido pasarse de rosca, girando 360º, volviendo al punto de inicio pero más mareados y revueltos. No es una parodia, es un despropósito, una desparodia, que es una palabra que acabo de aportar a la léxica castellana para tratar de subsanar el crimen morfológico que perpetraron Los Serrano con el vocablo mayormente, que si bien no lo inventaron, sí contribuyeron a su difusión y arraigo en una juventud desarmada intelectualmente por el fracaso escolar y el Facebook.

Conozco a mucha gente que dice mayormente, mucha más de la que usa los libros estos de los que os hablaba antes. El problema de dicho sexxxismo es que no nos sorprende, lo hemos aceptado ciegamente, como el nacimiento de Jesús, que en realidad no se produjo en el año 0, que es el que marca el inicio de nuestra era cristiana, sino en el 6 A.C., es decir, nació 6 años antes de nacer. Llegó sin avisar y se fue demasiado pronto, como la serie aquella de piratas de Pilar Rubio y Óscar Jaenada.

Los Serrano viven en un mundo de arquetipos y modelos. El hombre gruñón. La mujer inteligente. El joven salido. Orwell, que sabía mucho de animales, de políticos y de animales políticos diría que “la finalidad de la neolengua es limitar el alcance del pensamiento, estrechar el radio de acción de la mente”. Y mayormente tenía razón, vaya si mayormente la tenía.

‘Los Serrano’ es una cosa que pasó en España Serielizados

Es el ejemplo perfecto de mala televisión: simplifica la realidad hasta que resulte muy sencillo digerirla

Esta serie es el ejemplo perfecto de lo que hace la mala televisión: simplificar la realidad hasta que resulte muy sencillo digerirla. Es como coger la Divina Comedia y reducirla a un lenguaje formado por rebuznos, que es algo que hasta los burros entienden. Ya lo decía Kapuscinky: “no veáis tanto la tele, coño, que os váis a quedar tontos, y si lo hacéis intentad al menos ser un poco críticos”. Creo que dijo algo así, pero vaya, más o menos. De todas maneras todo estudiante de comunicación sabe que Kapuscinky no es real, simplemente existe para ser citado al principio o final de los trabajos de universidad.

“Un buen periódico es una nación hablándose a sí misma”, decía Arthur Miller, un hombre al que acabo de tener el placer de conocer en Wikiquote. ¿No es una serie algo parecido, una nación que se habla a sí misma? ¿No es House of Cards el retrato del salvajismo político en Norte América? ¿No es Crematorio la España de la corruptela (tenemos para Rato con este tema)? ¿Es Los Serrano ‘un buen periódico’? ¿Nos explica a nosotros mismos?

¿Je suis Lourditas? ¿Es aceptable la escobilla del váter en la cara de nuestros hijos? ¿Son todos mis amigos hombres estúpidos? ¿Ha convertido Los Serrano a algunos de mis amigos en estúpidos? Es cierto que el psicólogo del colegio no era tonto, pero le trataban como un pusilánime, se reían de él capítulo sí capítulo también. Ya sabéis, el calvo ese. Bueno, en Los Serrano creo que todo el mundo era calvo, hasta al perro ese que tenían le faltaba pelo, o quizá es que el poderío de la calva de Antonio Resines bajaba la media de densidad capilar hasta dejar el saldo peloso general bajo cero.

 

Bonus track: examen verdadero o falso ‘Los Serrano’

Diga si estos enunciados son verdaderos o falsos y justifique su respuesta. Los errores restan 0,33 de su dignidad.

  1. Los Serrano tiene una versión italiana, Los Cesaroni. Es lo mismo pero en italiano.
  2. Jesús Bonilla no es humano, sino un cruce entre orcos y duendes con mala leche. Se reproduce por esporas, fertilizando tierra con sangre animal y se alimenta del miedo de los niños sin bautizar. No se le puede matar.
  3. Santa Justa Klan consiguió el disco de platino y vendió más de 7.000 copias en Finlandia.
  4. Guille Serrano, o Víctor Elías, es pariente de Letizia Ortiz, Reina de España y cuñada de la Infanta Elena, que ahora mismo está imputada por el “Caso Nóos”.
  5. La Asociación de Usuarios de la Comunicación denunció a Los Serrano por excesiva publicidad encubierta.
  6. Hay abuelas duras de oído que han acabado en residencias después de haber regalado a sus nietos la serie completa de Los Serrano cuando en realidad les habían pedido Los Soprano.
  7. Fran Perea.

Escrito por Patrick Urbano en mayo 2016.

Ver más en Dixit, Homo familius, Producto Interior, Los Serrano.

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