Guía seriéfila de Nueva York
Ruta por la ciudad de los rascacielos

Guía seriéfila de Nueva York

Girls
A pesar de las alergias que nos suelen dar los tópicos, hay uno que no podemos negar: pisar las calles de Nueva York, es sinónimo de sentirse protagonista de una gran serie de televisión

Llega el calor y todos empezamos a soñar con vacaciones y destinos que nos alejen del tedio cotidiano. Uno de los destinos turísticos por excelencia es Nueva York, ciudad imprescindible para cualquier seriéfilo que se precie. Sus calles, restaurantes y edificios han aparecido en tantas producciones que forman parte de nuestro imaginario colectivo y no podemos evitar sentir que son viejos conocidos aunque nunca hayamos pisado la ciudad de los rascacielos. Se hayan rodado en escenarios reales o no, Nueva York ha sido y seguirá siendo decorado de muchas de las series que vemos. Por ello es inevitable caer en la caza y captura de cualquier pequeño vestigio televisivo que encontremos por el camino, más allá de los monumentos típicos y tópicos como el Empire State Building o el Chrysler Building.

Hay rincones clásicos y sobados, como el edificio donde supuestamente vivían los chicos de Friends (101 Bedford St,) o el Tom Restaurant ( 2880 Broadway), el dinner en el que habitualmente comían los protagonistas de Seinfeld y donde te puedes dejar caer si quieres zamparte una hamburguesa rodeado de fotos del cómico y sus compañeros. Hay otros menos evidentes y concurridos que también nos trasladarán a algunos de nuestras series preferidas. Es el caso del pub McGee’s (240 West 55th Street), que inspiró el bar MacLaren’s, lugar de encuentro habitual de los protagonistas de Cómo conocí a vuestra madre. Craig Thomas y Carter Bays, creadores de la serie, solían acudir a él cuando trabajaban en The Late Show y, aunque nunca rodaron una sola escena allí, hoy puedes pedirte los platos especiales HIMYM.

 

‘Sexo en Nueva York’ o como sacarle rendimiento turístico a una serie

Sexo En Nueva York

Mal que nos pese Sexo en Nueva York ha sido una de las series que mejor ha sabido explotar la belleza de Nueva York, rodando en escenarios reales en lugar de usar decorados de cartón piedra, como la mayoría de sitcoms ambientadas en la ciudad. Si sois de los que preferís que os lo den todo hecho podéis optar por contratar uno de los múltiples tours que os llevarán a visitar algunos de los espacios que aparecían en la comedia de Sarah Jessica Parker. Eso sí, si elegís esta opción preparaos para lidiar con auténticas fans enfervorizadas, a las que no les importa pagar unos 50 dólares con tal de seguir los pasos de su idolatrada Carrie Brashaw, aunque en lugar de “manolos” calcen unas cómodas zapatillas, mucho más adecuadas para recorrer la ciudad.

Si os dan alergia las actividades organizadas, con autobús y guía micro en mano, os podéis montar el recorrido por vuestra cuenta de una forma bastante sencilla. En este paseo no puede faltar una visita al Hotel Plaza (768 5th Avenue), donde se celebra el compromiso de Mr.Big con Natasha, y al vecino cine Paris (4 West 58th Street), una sala clásica de Manhattan y la favorita de Carrie. Muy cerca también encontraréis los almacenes Bergdorf Goodman (754 5th Avenue), no aptos para la clase trabajadora pero un referente para las chicas de Sex and The City.

En el apartado comida y bebida hay dos localizaciones básicas; Magnolia Bakery (401 Bleecker Street, W. 11th Street), santuario de los ahora denostados cupcakes, y el Onieal’s Grand Street Bar (174 Grand Street), nombre real del Scout Bar, el local que abren Aidan y Steve.

Para cerrar el recorrido de las aventuras de Carrie y sus amigas nos falta una parte importante de la ecuación que las llevó al éxito, el sexo. Para ello, podéis visitar Pleasure Chest,( S 7 Ave & Charles St) la tienda erótica en la que Charlotte adquiere un vibrador en forma de conejo.

 

El lado hipster

Girls

Si las protagonistas de Sexo en Nueva York son demasiado pijas para vuestros gustos, quizás es el momento de hacer el salto a dos series un poco más jóvenes y, sobre todo, hipsters: Girls y Broad City.

A Lena Dunham y a su serie le han caído por igual alabanzas y críticas por representar un segmento muy concreto de la población y unos especímenes muy propios de Nueva York. Más allá de que las protagonistas nos caigan mejor o peor, la serie de la HBO es un buen punto de partida para conocer la ciudad más allá de Manhattan. Si os desplazáis hasta Brooklyn podréis tomaros algo en el Grumpy Café (93 Meserole Ave., 718-349-7623, Greenpoint, Brooklyn), donde trabaja Ray y Hannah se pasea haciendo ver que es camarera. Esta cafetería independiente cuenta con varias localizaciones en la ciudad pero la de Greenpoint es la que aparece en la serie. Para recrear el café que acaba siendo propiedad de Ray, los responsables de localizaciones buscaron un local totalmente diferente. Optaron por Speedy Romeo, una pizzería situada también en Brooklyn.

La segunda temporada empezaba con Hannah retozando con su nuevo novio entre las estanterías de Spoonbill & Sugartown bookstore (218 Bedford Avenue) , la librería de referencia de Williamsburg, meca de todo hipster que se precie y hogar de un gato negro que tiene por costumbre dormir encima de montañas de libros.

Para una experiencia Girls completa, os podéis dirigir a Coney Island y superar la resaca devorando un pastel al lado del mar. Una estampa decadente muy acorde con el carácter de esta zona de Nueva York.

Broad City

Igual de alocadas y con cierta tendencia al patetismo, las chicas de Broad City podrían ser las hermanas pequeñas de las de Girls. Muchos de los escenarios que usan no desentonarían en la serie de la HBO. Buen ejemplo de ello es la tienda de segunda mano Beacon’s Closet, parada obligada de cualquier ruta hipster. En la meca de los modernos, Abbi e Ilana conocen de primera mano los sinsabores de intentar vender a un buen precio su guardarropa y protagonizan un gag brillante, sólo apto para los conocedores de la idiosincrasia de esta tienda icónica de Brooklyn.

St. Marks Place, una de las calles más populares e icónicas de la ciudad, se convierte en tercer protagonista del capítulo final de la segunda temporada. En este trozo de Nueva York, símbolo de la vida cultural del East Village, las dos amigas intentan, sin suerte, celebrar el cumpleaños de Ilana cenando en la popular taberna japonesa Kenka. Como siempre en las aventuras de Abbi e Ilana, en su paseo por St.Marks Place está plagado de invitados no esperados y personajes de lo más variopinto, una imagen que no dista mucho de la realidad de esta calle.

Pero si lo que queréis es pasar por auténticos entendidos de la ciudad, debéis visitar Bed, Bath and Beyond, la súper tienda de cosas de casa y el lugar favorito en el mundo de Abbi. Vuestro reto es haceros amigos de los dependientes y llegar a compartir bromas internas, tal y como hace la aspirante a artista.

 

‘Rockefeller Plaza’, la quintaesencia del ‘newyorker’

Rockefeller Plaza, 30 Rock

Tina Fey vive en Nueva York desde que en 1997 fue contratada como guionista de Saturday Night Live, así que no es extraño que cuando se lanzó a crear su primera comedia decidiese ambientarla en la ciudad que la había visto crecer como profesional.

Además del imprescindible edificio que da nombre a la serie, sede de la cadena NBC, podéis acercaros al edificio donde supuestamente vive Liz Lemon, que se encuentra en el 160 Riverside Drive, o compraros un sándwich cubano en Margon (136 W. 46th St.). Para rememorar el final de Rockefeller Plaza os podéis acercar al City Hall Marriage Bureau (141 Worth St.) y comprobar de primera mano si el registro donde se celebran los matrimonios civiles en la ciudad es tan dantesco y deprimente como lo pinta Fey.

Podríamos seguir nombrando cafés, restaurantes y edificios de la ciudad y seguramente nos costaría ponerle el punto y final a nuestra lista. A pesar de las alergias que nos suelen dar los tópicos, hay uno que no podemos negar: pisar las calles de Nueva York, es sinónimo de sentirse protagonista de una gran serie de televisión.

Escrito por Alejandra Palés en junio 2015.

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