Cómo escapar del asesinato (de tu serie)

Sobre la nueva serie de Shonda Rhimes

Cómo escapar del asesinato (de tu serie)

Las claves de "How to get away with murder" para evitar el seriecídio

1. Unir dos series en una

Desacreditad al testigo. Encontrad un nuevo sospechoso. Enterrad las pruebas. Son los tres pasos que Annalise Keating (Viola Davis), abogada y profesora de derecho penal, aconseja seguir para ganar un caso. Ella misma elige a los cinco alumnos más competentes de su clase para poner el sistema en práctica, ayudándola a defender a sus clientes en el juzgado.

Cinco alumnos que, poco tiempo después, se encontrarán en medio del bosque intentando cumplir el tercer paso, enterrar las pruebas, de la forma más literal posible: quemando un cadáver para evitar ser descubiertos.

KARLA SOUZA, AJA NAOMI KING

“Se dirige a un público que va desde Ley y Orden hasta Dexter, pasando por Anatomía de Grey”

Así, la serie intercala una y otra línea temporal, funcionando las clases como un extenso flashback que, al menos al principio de la temporada, tiene incluso más peso que la trama homicida. Por una parte, tenemos un (otro) drama legal procedimental, con Davis como mentora que roza la genialidad en detrimento de sus habilidades sociales, y sus minions inocentes e impresionables que compiten por su atención. El juego está más que visto, pero si sigue entreteniendo es que debe funcionar. Por otro lado, tenemos un thriller serializado que mantiene a la audiencia alerta, dando dosis milimétricas de información y abriendo sin cesar interrogantes que al más puro estilo Lost no sabemos si cerrará algún día.

Con la unión de ambas no sólo se consigue que la serie dé la impresión de ser algo novedoso que en realidad no es, sino que también se abre a un abanico de público que va desde Ley y Orden hasta Dexter, pasando por Anatomía de Grey.

2. Llevar el sello de Shonda Rhimes

Y menciono Anatomía de Grey por un claro motivo: su showrunner, Shonda Rhimes, está también detrás de How to get away with murder. En este caso actúa como productora ejecutiva, ya que es su pupilo Peter Nowalk el que creó y lleva la serie. ¿Qué quiero decir con esto? No que Rhimes sea un sello de calidad indiscutible, pero sí que probablemente How to get away with murder tiene para largo. ¿Cuántas temporadas lleva Anatomía? ¿Ocho? ¿Quince? ¿Cincuenta? No sé, yo me quedé en la tercera, demasiado drama para mi gusto. Scandal, también de Rhimes, ya lleva cuatro. Así que la lógica aquí es clara: empezad a verla ahora si no queréis que se os acumulen 80 capítulos y os de pereza empezar.

Academy of Television Arts & Sciences Presents Welcome To Shondaland: An Evening With Shonda Rhimes & Friends - Panel

3. Ser profundo, pero lo justo

“Do you know who anyone really is?”

La fórmula para petarlo: quieres que se hagan gifs en tumblr comentando lo simbólico de tu guión, pero no te interesa salir de lo mainstream. Así es How to get away with murder: tiene escenas, momentos y líneas realmente inteligentes (aunque en ocasiones fracasa en sus intentos), pero éstos no definen a la serie. En este sentido, ha ido perdiendo potencia desde el piloto, que parecía mucho más prometedor que lo que se ha ido viendo después.

Aún así hay un aspecto de la serie que sí que invita a la reflexión: nos obliga a reevaluar constantemente nuestras suposiciones sobre los personajes y nuestras inclinaciones éticas. Esto viene dado obviamente por las tramas legales, en que a menudo nos encontramos a nosotros mismos posicionados por empatía del lado del que (creemos) asesino. Pero se refleja, y esto es lo interesante, en el resto de personajes, empezando por Annalise, a quién parece que nunca llegamos a conocer realmente, así como sus pupilos.

VIOLA DAVIS

La serie oculta deliberadamente las motivaciones detrás de sus personajes, algo que no es necesariamente positivo para el desarrollo de éstos, pero sí interesante desde el punto de vista de la reflexión a la que incita el desconcierto. Tal como cuestiona a sus alumnos Annalise en clase, la serie nos pregunta: “Do you know who anyone really is?”

4. Mirar de reojo al canon

“Just another bs progressive show of interracial marriage ( which is not the norm ) and gay lovers being shoved down everyones throat. I turned it off within 10 minutes. My kids are not going to think that normal in america.”

Guest, 2014

Comentario del 17 de Octubre en EW

Como bien elabora en su comentario este ofendido lector de Entertainment Weekly, How to get away with murder pretende (y consigue) ser una serie progresista en cuanto a la representación de identidades. Empezando por la decisión de colocar de protagonista a una mujer negra de mediana edad en un papel atribuido por norma al hombre blanco, pero también por la selección del cast en general y, sobre todo, las relaciones entre los personajes que encarnan y la normalidad con la que son tratadas. Como comenta el padre americano ofendido, el matrimonio interracial (el de Annalise y su marido) y los amantes gays (de Connor, uno de los minions) son ejemplos de esta representación, subversiva no por el hecho de existir sino por ser rasgos complementarios, y no definitorios, de las tramas de estos personajes.

TOM VERICA, VIOLA DAVIS

5. Tener a Viola Davis de protagonista

“Annalise es dura, manipuladora, borda determinación y dedicación, y lleva una chupa roja digna de Tyler Durden”

Por último, lo más importante: Davis es el 80% de How to get away with murder, siendo generosos con el resto del cast. Annalise es dura, manipuladora, borda determinación y dedicación, y lleva una chupa roja digna de Tyler Durden. Es fácil que a cualquier actriz se le vaya de las manos, pero Davis la ha enterrado bajo tantas capas que no sólo la retiene bajo su poder, sino que la protege de nosotros a toda costa. Es intimidante y sobre todo misteriosa, poco sabemos de ella y de sus motivaciones. Podría perfectamente ser Annalise la culpable del asesinato que intentan encubrir sus alumnos, y a la vez podemos pensar que es imposible que ella hiciera algo así. Porque lo que la hace realmente interesante es este doble filo, que viene dado por la vulnerabilidad que Davis consigue transmitir en los pocos momentos en que Annalise, no Davis, rompe el papel que interpreta.

Esta vulnerabilidad es la clave de la escena que cierra el cuarto capítulo (¡ojo spoiler!), el mejor momento de la serie y una de las escenas más potentes que se han visto en mucho tiempo en televisión.

how-to-get-away-with-murder-serializados
En la escena, Annalise se desprende de todas las capas bajo las que se esconde, físicamente. Se quita las joyas. También la peluca, dejando a la vista su pelo natural. Las pestañas postizas. Se limpia la cara de maquillaje. Queda desnuda ante el espejo, y Davis ante la cámara. El simbolismo va más allá de lo que al personaje respecta: estamos viendo a una mujer afroamericana liberarse, ritualmente, de todos los elementos que la cultura de la imagen blanca le obliga a llevar para ser considerada digna de su estatus. Davis es plenamente consciente de lo que la escena implica: la puso ella como condición para aceptar el papel. Como explica en una entrevista a The Wall Street Journal, la peluca, por ejemplo, “le hace sentir a Annalise que puede ser aceptada, de una forma en la que no siente que pueda serlo cuando muestra su propio pelo”. Igual que en la serie la peluca no es un simple objeto, el personaje es para Davis mucho más que un papel: “Soy muy consciente de que soy un tipo de mujer diferente en televisión, en un papel sexualizado. Lo entiendo. Puedo pretender ser como el resto de actores que la gente ha visto interpretando este papel, o puedo aprovechar y aceptar mi condición de mujer, mi sexualidad, mi cuerpo, mi edad, mi pelo. Sentí que sería mucho más efectivo.”

Bonus conclusivo: Mirad la serie, no llega a obra maestra pero hace muchas cosas bien. Es entretenida, tiene personajes interesantes (los hay aparte de Annalise, pero como habréis podido observar, en comparación me importan más bien poco) y, lo más importante: aprenderéis paso a paso cómo encubrir un asesinato. Nunca se sabe cuándo puede resultar útil.

Escrito por Irina Cruz en noviembre 2014.

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